Petro, recordara su acuerdo con Alejandro Ordóñez ahora que defiendes algo tan parecido con Luis Pérez

Por Orlando Hernández Gómez

Se ha anunciado la llegada al Pacto Histórico de Luis Perez, alcalde de Medellín para el nefasto 2003, año en que en esa ciudad las fuerzas del Estado desparecieron más de 600 habitantes en la operación Orión.

Luis Pérez también fue gobernador de Antioquia para la época en que Hidroituango sufrió los percances que llevó a que miles de habitantes de la zona que la circunda, tuvieran que ser evacuados por los peligros que representaba esa represa para sus vidas y su tranquilidad.

Luis Pérez, también es conocido por sus presuntos apoyos que ha brindado y ha recibido de grupos armados irregulares de derecha y por su peligrosa política de seguridad y de represión frente a la protesta social.

Para llegar a ese acuerdo con ese personaje político, Gustavo Petro ha salido a decir a los medios que el Pacto Histórico se hizo para que lleguen a él, los que tengan diferencias políticas y para que, quienes con él gobiernen, inicien un verdadero gobierno de perdón social. Ha dicho: “No ganaremos para iniciar una nueva guerra sino para acabarla definitivamente”. Con estas palabras posiblemente podremos interpretar que Gustavo Petro está parafraseando a Álvaro Gómez cuando éste llamaba a un “Acuerdo sobre lo fundamental”.

El planteamiento no suena mal, es más, es plausible. ¿Pero con personajes como Luis Pérez o con algunos, aparentemente menos involucrados en la violencia del país, pero igual, o hasta tal vez, mucho más untados de corrupción, como Roy Barreras o Armando Benedetti son suficientemente fiables esta clase de acuerdos?

En el país es cada vez mayor el descontento y la rabia que produce en la gente la forma de Estado, de régimen y de gobierno que ha impuesto por decenas de años su dirigencia económica y política. Es cada vez mayor el ansia de cambio de las estructuras que han anquilosado el aparato estatal y han llevado a que cada día haya una mayor desigualdad, inequidad, injusticia social, corrupción y sobre todo una constante y creciente respuesta violenta del Estado y la incesante muerte y persecución de quienes protestan y hacen oposición, de líderes sociales y de excombatientes que se acogieron a un acuerdo de paz.

Muchos sectores y en particular los sectores populares ven en Gustavo Petro la opción de torcer el rumbo que ha llevando el país al despeñadero en que hoy se encuentra. El pacto Histórico y la candidatura presidencial de Gustavo Petro se han convertido en una esperanza. Es la ilusión que por fin se obtenga el progreso y la prosperidad en que quepamos todos y en que se nos respeten nuestros derechos y nuestras vidas.

Pero lastimosamente, en un afán desmedido por ganar, como el personaje de las tiras comicas, Rico Mcpato, que debajo de sus asientos acumula y acumula miles y millones de pesos, la campaña de Petro se ha metido en un desquiciador afán de conseguir votos y votos y votos, a costa de lo que sea, aún a costa de su misma credibilidad y del muy probable hecho de que de llegar a ganar la presidencia, lo haga a costa de su propio gobierno y de lograr llevar a cabo sus propuestas programáticas.

Los acuerdos que vienen firmando los amigos mas cercanos o el mismo Petro con algunos personajes como Perez en todo el país van en contravía de esa aspiración popular. Con justificadas razones, mucha gente ha comenzado a preguntarse ¿ Es posible un cambio real en la situación del país de la mano de un Roy Barrera, de un Benedeti, de un Luis Perez, o de cualquier otro de estos personajes que quieren pasar como nuevo “alternativo” o “progresista” o “arrepentido”?

Es tanto ese afán de alianzas para conseguir votos que a uno se le eriza la piel de solo pensar qué podría ocurrir que un día de estos salga la noticia que al pacto histórico acaba de llegar Alvaro Uribe o su sub presidente Iván Duque o los despojadores de tierras y latifundistas María Fernanda Cabal y su esposo el inefable Jose Felix Lafaurie, porque con ellos también se puede hacer un gobierno de “perdón social”.

¿Perdón social” con estos personajes? La historia no es la mejor catedra de Petro y de sus amigos que lo asesoran. Es bueno recordar que en el año 1974 el partido Comunista y la UNO (Unión Nacional de Oposición, que fue un acuerdo que se tenía con otros sectores “progresistas” en un propósito parecido al que hoy se tiene con el Pacto Histórico) lograron sacar electo como senador a Hernando Echeverry Mejía, luego que éste gano su curul le hizo “mamola” a la UNO y se pasó al liberalismo donde siempre había estado. Desde entonces a los del PC para cada elección se les coreaba una consigna que les incomodaba “NO MAS Echeverry Mejía”, pero este partido seguía insistiendo al decir que había que hacer “Acuerdos” con los “sectores progresistas” y la vida política para este partido politico ha languidecido igual.

Si el ejemplo anterior no basta, hay uno que toca más directamente a Gustavo Petro, y es mucho más reciente. En el año 2008, ayudó con su voto a que Alejandro Ordoñez saliera elegido como Procurador para que dos 2 años después este procurador iniciara una campaña de persecución contra su elector que lo llevó a la destitución como alcalde de la ciudad de Bogotá.

Lo que sostuvo Petro en esa ocasión para votar por Ordoñez, según lo explicó en una columna que se publicó en el periódico El Tiempo del 18 de diciembre de 2008, fue: ”Nuestro compromiso con los derechos humanos, el medio ambiente, las reivindicaciones de las mujeres, los derechos de minorías en su condición de población más vulnerable, incluidas minorías sexuales, fueron la razón fundamental que animó a siete senadores del Polo Democrático a votar por Alejandro Ordóñez como nuevo procurador”.

Y vean lo que resultó. No solo Ordoñez lo destituyo a él como alcalde, sino que además persiguió todo forma de manifestación de las minorías sexuales del país.

La pregunta que hay que hacerse entonces es:

¿Qué clase de acuerdo es el Pacto Histórico?

Hasta ahora y desde que Álvaro Gómez propusiera su famoso acápite “acuerdo sobre lo fundamental” nadie ha sabido en que consiste eso, aunque algunos insisten ciegamente en mencionarlo. Como no hay una definición sobre ese acápite podría especularse que consiste en que haya un acuerdo para que se produzca un cambio ¿pero un cambio hacia dónde y hacia qué? Porque un acuerdo para que haya un cambio es algo tan general y tan abstrato, es de tal sin sentido que en ese «cambio» todos podrían estar de acuerdo. Hasta el mismo Adolfo Hitler en su momento propuso un «cambio» para Alemania, o ¿será que en Colombia un personaje que se ha multienriquecido con la vida, la sangre, el sudor, las lágrimas, el dolor de tantas almas como Sarmiento Angulo también no podría decir que quiere un cambio para seguir sobrexplotando y arruinando a los colombianos.?

Un acuerdo de los alternativos al estilo “sancocho nacional” del que hablaba Bateman?

O mejor: un acuerdo en el que todos nos ponemos de acuerdo para votar la basura?, es decir, crear un carro de la basura que va recogiendo cuanto cachivache encuentre y que esté dispuesto para ser llevado a que en el basurero descargue sus culpas, pecados y errores pasados. Si, al basurero, porque con esos cachivaches ese carro no le queda otra alternativa sino dirigirse al basurero.

Con esa clase de elementos en su contenedor no le queda otro remedio sino llegar al basurero y el objetivo inicial que era limpiar un sector de la ciudad se resuelve descargando esos excrementos en otro lugar de la misma ciudad. Es decir, con esta clase de elementos tan nocivos se está pensando en un cambio de gobierno y posiblemte de régime, pero los elementos nocivos, sus defectos y sus porquerías iguen intactas. Con éstos que se están subiendo al camión de la victoria se está poniendo en riesgo el triunfo de un gobierno en el que muchos tiene cifradas todas su esperanzas.

No, respetado y apreciado senador Gustavo Petro, los pactos políticos deben hacerse pero bajo ciertos parámetros. Todo acuerdo tiene ciertos límites, tienen sus fronteras y éstas deben versar sobre aspectos de orden éticos, políticos, morales.

Afortunadamente sobre este acuerdo con Luis Pérez un gran sector del Pacto Histórico ha salido a manifestar su total desacuerdo y lo está cuestionando , lo que indica que al interior del Pacto Histórico hay una reserva de militantes que de verdad estan por el VERDADERO CAMBIO.

Por todo lo anterior y aunque esta mujer no se haya pronunciado al respecto, cada vez que la escucho en los diferentes estrados donde es invitada para mi cada día toma más relevancia la precandidatura de Francia Márquez, UNA MUJER DEL PUEBLO QUE HABLA PARA EL PUEBLO Y QUE NO ACEPTA NADA QUE VAYA CONTRA EL PUEBLO.

#DIARIOLALIBERTAD

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