Muchas fórmulas y ninguna decisión definitiva a la problemática de agua potable en Santa Marta

Será que más de tres décadas no han sido suficientes para pensar en una solución de fondo

Desde hace más de dos décadas han sido muchos los “proyectos” presentados para dar una “solución” a la problemática del agua en Santa Marta, sin embargo, con el cambio de gobernantes locales, regionales y presidenciales, poco o nada se ha avanzado en esta crítica situación que continúan padeciendo los samarios bajo falsas promesas.

Basta recordar cuando por allá, en 1994, se hablaba de que el río Guachaca, una despensa hídrica que nace en la Sierra Nevada de Santa Marta, era la opción más viable para solucionar de una vez por todas la falta del líquido en Santa Marta. Donde fue presenciado un ambicioso proyecto denominado Río Guachaca, presentado por la firma Ángel y Rodríguez al entonces alcalde de Santa Marta, José Francisco Zúñiga Riascos, con el cual se suministraría el preciado líquido en cerca de 1.500 litro de agua por segundo a la ciudad en época de verano, pero al parecer tal proyecto no prosperó como muchas otras iniciativas.

Otro proyecto del 2018 que se recuerda fue cuando se propuso traer el agua del río Magdalena hacia Santa Marta, sin embargo, el Gobierno Nacional lo descartó de plano por la construcción de un acueducto cuya captación era el Río Magdalena, anunciando como proyecto más viable el abastecimiento de los ríos Córdoba y Toribio, en Ciénaga, pero ninguno de esos “proyectos” ha subsanado la falta de agua.

Soluciones del antiguo operador Metroagua

Sin embargo, la empresa encargada del manejo del servicio público domiciliario para llevar el preciado líquido a los samarios era Metroagua, que desde 1989 se pensaba sería el alivio para el padecimiento hídrico, no lo fue y además de continuar la problemática, esta fue en aumentando al ritmo de su población.

Con la llegada del ESSMAR en el 2019, se pensó nuevamente que se daría un cambio a la situación, pero en realidad, el único cambio visto hasta el momento corresponde al del encargado de operar el servicio de suministro de agua en Santa Marta, que a pesar de los pronósticos expuestos a su inicio, dos años después de su operación, poco alivio trajo quizás por la falta de tiempo en su proyección que fue interrumpida abruptamente por la Superintendencia de Servicios Públicos en el pasado mes de noviembre cuando la intervino y nombró a un nuevo gerente.

De tal manera que esta problemática ha pasado no de “Clan en Clan”, de partido político en partido político, sino de década en década bajo falsas promesas que someten a los samarios a padecer injustamente de un servicio que debía ser de excelente calidad, pero ha pasado todo lo contrario, estancándose en el desarrollo y mejora en el bienestar de la comunidad como capital de uno de los principales departamentos del país.


En esta oportunidad y tras un poco más de 12 años, incluyendo el gobierno alternativo, muchas han sido las fórmulas planteadas, no obstante ninguna decisión concreta en definitiva se avizora, es por ello que desde el gobierno central deben entrar a actuar en vista de la falta de compromiso desde la Administración Distrital para con la comunidad, donde definitivamente la demora, la falta para agilizar las obras, ser más diligentes sin tanto pensar, fuera de las promesas no actúan, dejando pasar el tiempo pensando y planeando las “soluciones” que nunca llegan a los samarios.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos:

  • ¿Con qué finalidad se da la intervención de ESSMAR en Santa Marta si no dan solución a la problemática del agua?
  • ¿Es solo por el control de las regalías?
  • ¿Hay algún plan estratégico REAL para superar de una vez por todas, el problema del agua en la ciudad?
  • ¿O solo obedece a estrategias políticas tradicionales?

Estos y muchos más interrogantes se hacen los samarios hoy día, mientras padecen por el suministro de agua potable, tan potable como el turbio futuro que siempre les han deparado a sus usuarios década tras década.

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