Estrategias y movidas en la política de Uribe

Colombia se encuentra expectante ante el escenario político que ha iniciado su función a la espera de las elecciones presidenciales que se darán el año entrante. Dicha función es protagonizada por quien fuere su actor principal, Álvaro Uribe Vélez, que durante los últimos 20 años ha realizado numerosas movidas para mantenerse directa e indirectamente en el poder.

Aunque, según Jorge Restrepo Potes en una reciente columna de opinión aseguró que Uribe lleva al menos 40 años de mandato, ya que desde muy joven, «fue director de la Aeronáutica Civil, alcalde de Medellín -cargo del que salió mal salido-, gobernador de Antioquia, y miembro de ambas cámaras del Congreso».

Así mismo, Restrepo Potes menciona que en el 2002, «nadie daba un peso» por la aspiración presidencial de Uribe, pero este supo seguir al pie de la letra lo que la historia ya tenía escrito en cuestiones de poder político: «Siguiendo el consejo de Hermann Göering cuando dijo en el proceso de Núremberg que lo sentenció a la horca, que el nazismo había logrado imponerse en Alemania creando un enemigo al cual odiar y temer: el pueblo judío. El mariscal de campo de Hitler aseguró en una de esas audiencias que para dominar a un pueblo -aún a una nación tan culta como la suya- bastaba infundirle miedo y odio, y con ese miedo y odio hacerse con su voluntad».

¿Esto qué significa? Uribe entendió que para tener cierta influencia debía tocar las fibras del miedo y odio que sentían muchos colombianos por las Farc, guerrilla que durante medio siglo cometió crímenes como secuestro extorsivo, entre otros. El hoy exsenador y expresidente de Colombia, por esos tiempos no hablaba de temas como la salud, educación u obras públicas, puesto que su discurso estaba basado en la situación de violencia y en la promesa de derrotar a ‘Tirofijo’ y sus cómplices guerrilleros, para que aquellos que las tuvieran, pudieran ‘volver a sus fincas’.

Por lo anterior, y como lo menciona el autor del texto base de esta nota periodística, bajo esas promesas Uribe triunfó en 2002 y durante su mandato como presidente de la República, reformó la Constitución para continuar en el poder, además de pretender convocar un referendo para que le permitiera un tercer periodo; sin embargo, la Corte Constitucional frenó la iniciativa.

Con los ‘crespos hechos’, como se dice coloquialmente, Uribe puso de candidato a Andrés Felipe Arias, pero en una mala movida del exmandatario, ese intento fracasó luego de llevarlo a una consulta abierta con Noemí Sanín en la que resultó derrotado. Ante esto, Juan Manuel Santos fue su plan B, pero justo el mismo día de su posesión le notificó que el presidente era él (Santos) y que «tenía en el bolsillo la llave de la paz con las Farc».

«Entonces Uribe sacó del cubilete un nuevo enemigo sobre el cual volcar el odio de sus parciales: Santos y el proceso de paz. Hizo todo lo posible para impedir la reelección de su expupilo, pero el pueblo prefirió la pacificación propuesta por el hidalgo bogotano a la continuidad de la confrontación anunciada por el otro candidato Óscar Iván Zuluaga, que hoy anda con el cuento de que le robaron la elección en 2014», indicó el columnista citado en este escrito.

Así las cosas, para los próximos comicios presidenciales, Uribe tuvo lista su estrategia con el escogimiento de su candidato a través de la encuesta en la que salió vencedor Óscar Iván Zuluaga, quien competía con María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Rafael Nieto y Alirio Barrera.

Cabe mencionar que María Fernanda Cabal era la precandidata que reunía las bases del Centro Democrático; sin embargo, «Uribe sabe que ella es más lo que asusta que lo que aporta, y -presuntamente- metió la mano y sacó la balota de Zuluaga», explicó Jorge Restrepo.

Lo curioso de todo esto, y razón por la cual citamos esta columna, es que a la senadora Cabal, presuntamente le hayan «arrebatado» la candidatura, que según indica Restrepo, «lo prueba el hecho que Zuluaga sabía anticipadamente el resultado de la ‘consulta’, tanto es así que llevó discurso escrito de aceptación y convocó a toda su familia para que lo acompañara en su asenso al podio».

«Esa movida chueca se debe a que el jefe entiende que la senadora Cabal no se hubiera dejado sacar de la candidatura a las buenas. ¿Y cuando llegue la hora de la verdad, Uribe pone al sumiso Zuluaga en la Coalición de la Experiencia?, y ordena a su gente votar por Federico Gutiérrez, quien es su preferido. Todo fríamente calculado», remata el autor de la columna de opinión que se publica en medio de las compañas políticas que empiezan su contienda ante las próximas elecciones presidenciales de Colombia en el 2022.

[Fuente: Con información de Todo fríamente calculado, columna de opinión de Jorge Restrepo Potes, publicada en el país.com.co]

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