Carta a su excelencia El Rey Felipe VI de España

Alfonso Camerano Fuentes.

Por: Alfonso Camerano

Lo recibe una ciudad que no es hija de la colonia, aunque de este asentamiento se tenga noticia haber sido habitado por los indígenas Caribe, antropófagos que, al decir de un cronista español, aguardaron varios días en la orilla de las Bocas de Ceniza, después de un naufragio de una embarcación que partió de la Madre Patria, donde desemboca el Río Grande de la Magdalena, – bautizado así por don Rodrigo de Bastidas -, para hacer de la tripulación una cena exquisita.

Nuestro pasado no tiene blasones de alcurnia ya que somos hijos de comerciantes Judíos sefarditas, árabes, italianos, alemanes, norteamericanos, chinos, franceses, ingleses, y españoles que se vinieron de Cartagena y Santa Marta, sin que todavía llegaran los “cachacos”, es decir a los Andinos, que se vinieron después, cuando se nos dio por continuar matándonos como hicieron los conquistadores en búsqueda de
El Dorado.

Sabemos de su alta formación profesional y militar. La historia del reinado de España no había tenido un hombre de su formación académica profesional en el área jurídica, siendo uno de los alumnos más apreciados por la Universidad Autonoma de Madrid, a la cual usted acudió cumplidamente a recibir las cátedras magistrales de sabios juristas vinculados a esa casa de estudios, cuando ya había completado su carrera de formación militar.

Sirva la presencia suya en estas tierras para recordar a un hombre grande de nuestra historia, a quien se le han cumplido parte de sus sueños, me refiero a José Antonio Galán, un criollo comerciante que lideró el movimiento más progresista de la America Colonial en la segunda mitad del siglo XVIII, el de “Los Comuneros”, que decidieron marchar hacia Santa Fe de Bogota, con una consigna que es pertinente con su presencia en Colombia:

“…Viva el Rey…Muera el mal Gobierno..!!..”

Excelentísimo Rey Felipe de Borbón:

José Antonio Galán lo saluda desde las poblaciones de Guaduas, donde fue colocada su cabeza; desde El Socorro, le levanta su mano derecha de bienvenida; al tiempo lo hace desde San Gil, donde yace su mano izquierda, y se hinca en sus dos piernas, una en Charalá, la derecha, y la otra en Mogotes, sitios donde fueron depositadas sus extremidades después de fusilarlo a tiro de arcabuz en Santafé de Bogota, sede del Virrey Antonio Caballero y Góngora -aunque la pena fue de “morir en la horca”, donde lo colgaron después de pasarlo por las armas, para que muriera dos veces.

Pero, tranquilo, eso fue el 30 fe enero de 1782.

Aquí lo importante, es que Su Majestad vino a estas tierras llamadas Indias Occidentales, y debe enterarse de lo que hacen sus Virreyes, o mejor dicho, los empresarios de Aguas de Barcelona o de Canal de Isabel II, aliados con los descendientes de quienes traicionaron a Galan, que saquearon nuestra empresa de servicios de agua alcantarillado y aseo, TRIPLE A, y la de energía, ElectriCaribe, sin que haya sido posible su Juzgamiento en estas tierras de ultramar.

Con la plata de los barranquilleros, esos Virreyes confabulados con los criollos avezados en desfalcar al Estado, se enriquecieron con los dineros de la ciudad, tomando de paso a los contribuyentes madrileños, para financiar al partido popular de la derecha liderada por Aznar.

Bien vale la pena ahora que Su Majestad viene a visitarnos en el marco de este evento mundial del Derecho, con un nombre en Inglés, poco original con Usted, portador de la Lengua de Cervantes, denominado “World Law Congress”, preguntarle a los Juristas de nuestra Parroquia:

“Cómo va el Juzgamiento contra los que se alzaron con el Patrimonio de la ciudad de Barranquilla en nombre de Canal de Isabel II?”, precisamente, usando el nombre de pila de mi tatarabuela de tatarabuela de mis tres tatarabuelas atrás.

Y sería aconsejable decirles: “Allá en España le hemos dado “sopa y seco” a esos tíos, por golfos y pillos”

Colega Felipe:

La gran mayoría de colegas del país visitado quisieran a esta hora estrecharle la mano o simplemente verlo llegar y saludar en la sede del evento a orillas del Río Magdalena, / bastante contaminado y sedimentado – pero la verdad es que no tienen ni para el bus público y mucho menos para pagar el ingreso por más de €400 Euros, todo un platal con el cual comerían 2 meses, pues suman dos salarios mínimos mensuales vigentes.

Ellos, sus colegas, están litigando, en las cafeterías del centro de la ciudad y en los “locutorios”, como los llaman en la Madre Patria, es decir, tiendas “Call Center”, donde cobran $100 pesos por hoja de alegato copiada, y $1.000,oo por enviarla al correo electrónico del Juzgado.

Ojalá, Su Majestad se quedara en ésta, Nuestra America, y honrara las palabras del mártir y prócer José Antonio Galán:

“Viva el Rey… Muera el mal Gobierno”

De su Señoría, con respeto y consideración,

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