Fe y paseo de la muerte

Guillermo Luis Nieto Molina

Por: Guillermo Nieto Molina.

El ganadero Arnaldo Torreblanca nunca pensó que su corazón lo abandonara. Siempre su lema de vida fue: «fe y fe, derrotan adversidades».

La compra y venta de ganado lo mantenían activo físicamente, así también mentalmente,el juego de dominó que no podía faltar los domingos en la «llamarada«. Un sitio de diversión donde se congregan los mejores jugadores del juego de dominó.

El primer corrientazo de dolor en su pecho lo recibió en Barahona, había negociado un lote de ganado a muy buen precio. Se sintió indefenso ante el dolor y llamó a su esposa Luz Divina que se encontraba en el departamento de la Guajira. Luz Divina angustiada por estar tan lejos le recomendó viajar inmediatamente a Barranquilla, era la primera vez que escuchaba a su esposo tan preocupado y en tono triste, pesimista de resignación, le escuchó decir por la línea del celular «me voy a morir te dejo plata,tierras y un buen negocio que adquirí hoy con un ganado que compré».

Una vez terminaron de hablar, Arnaldo Torreblanca, se tomó dos aspirinetas y el dolor se le alivió; decidió entonces no viajar a Barranquilla se regresó a Juan del Alfil.

Era difícil reconciliar el sueño apagó el teléfono celular;buscó en las almohadas rescatar sueños profundos de noches anteriores. No pudo. La incada en el pecho no lo soltaba, lo apretaba con más fuerza, aumentaba el dolor.

Eran las cuatro de la mañana cuando sintió que no podía con el dolor. Salió a la calle a respirar, se encontraba asfixiado en su amplia casa.

Decidió tocar al frente de su vivienda donde un familiar.

Le dijo al primo «ayúdame me estoy muriendo» era tanto el dolor que se acostó en la grama del antejardin a esperar la muerte. Ya no tenía fuerza y le flaqueaba la fe para decirse a si mismo, «voy a superar este dolor«.

Cinco de la mañana es atendido en el hospital de Juan Del Alfil ubicado en el Jaivén.

El médico recomienda, «este caso es de un hospital de mayor nivel, es el corazón» es trasladado a Barahona. En Barahona argumentan lo mismo del médico del hospital de Juan del Alfil . Es trasladado al hospital de Sabanalejos Arnaldo Torreblanca invoca los Santos incrementa su fe y se imagina jugando dominó y contándole a sus amigos su recorrido. En sabanalejos no puede ser atendido. LA EPS Comeva a la cuál Arnaldo Torreblanca está afiliado fue desautorizada para hacer procedimientos a clientes de esa entidad. Se decide enviarlo a Barranquilla.

El tiempo transcurrido ha sido valioso para la muerte y se ha convertido en su asesino.

En la clínica del Norte de Barranquilla es atendido de manera inmediata. Internado en cuidados intensivos. Tratan de reanimarlo. Su esposa ha regresado a la ciudad. Un hermano médico, de Arnaldo Torreblanca es autorizado para estar en la cirugía, el riesgo es eminente hay que operar. El procedimiento se efectúa.

Arnaldo se ve en un profundo sueño; todo es distinto, observa sus tierras, su ganado , ve fichas de dominó, las memoriza, falta una ficha en especial. Vuelve a mirar insiste, falta una, hay veintisiete en la mesa de verdes prados, siente un aire fresco y alguien lo lleva de la mano; levita al fondo ve la ficha que faltaba, es el doble blanco se ve grande como una gran puerta de entrada…

El doctor Torreblanca , hermano de Arnaldo. Informa en un tono aciago y de profundo sentir , deja escapar sus lágrimas, «el ochenta y cinco por ciento del corazón de mi hermano estaba inoperante, solo un milagro puede hacer que el resista la operación«.

El milagro no ocurrió. Un hombre de fe y su fe en la vida,fue derrotado por un paseo de la muerte.

Vivir en un país como Colombia es vivir muerto, mucho antes de morir. A unos se nos hará fácil morir, a otros nos darán un paseo cruel hacía ese destino impredecible.

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