¡Brujas! ¡De que las hay, las hay!

Por: Guillero Nieto Molina

Magali Brujes. Discriminada en su pueblo se instaló en la afueras del municipio.

Magali Brujes, flaca,de rostro cadavérico ,de alta estatura vencida por los años y sus ocupaciones, se veía jorobada y diabólica.

Magali Brujes, era reconocida en el pueblo como la bruja Maga. Su ranchito de tablas y techo de zinc se veía concurrido por vehículos de alta gama muchas veces en el día y muchos en las noches oscuras . En los últimos meses la concurrencia mermó en asistencia de carros y personas de fe equivocadas. Magali Brujes en medio de sus necesidades pensaba » malditas religiones envician a la gente con sus historias y no vuelven más por aquí»

Magali Brujes con acidez estomacal sufría de insomnio y salía a caminar el pueblo en las altas horas de la noche, siempre con su calilla en sus labios, una especie de cigarro de tabaco, más delgado que el tabaco.

Con un dolor estomacal producido por el hambre Magali Brujes se sentó en el antejardin de la casa de Justa Martínez .

Eran las dos y treinta de la madrugada . Justa Martínez se despertó por el olor a tabaco y extrañada abrió la ventana para ver de donde provenía el olor. Vio a Magali Brujes levitando sobre el anden que cercaba el jardín.

La ventana chirrió cuando Justa Martínez la cerró al ver la imagen de esa mujer raquítica e inspiradora de miedo . Magali al sentir la presencia exclamó .

— Chismosa,estás es pendiente de lo que pasa en la calle, en tres días te llevo pal otro mundo–
Así fue. Al cumplirse las setenta y dos horas exactas en extraña circunstancia Justa Martínez murió .
De regreso a su Rancho, Magali Brujes paso por la casa fiscal de la infantería de marina, y el infante en turno de guardia la miró a los ojos fijamente, le dijo

–No te tengo miedo, así que arranca para otro lado bruja flaca.–

Magali Brujes no hizo ningún gesto, solo dijo entre dientes apartando con su lengua la calilla — alguno de estos infantes me llevo en menos de cinco días –

El infante Prieto soltó turno de guardia a las seis de la mañana y por extraña fatalidad entró a la cocina –algo que el nunca hacía– a cortar un hilo que le colgaba del uniforme, sin darse cuenta y si saber porque, se causó una herida en la mano izquierda.

Fue incapacitado por la herida,no podía cargar el fusil ,para hacer guardia.

Descanso tres dias cumplió el cuarto dia de la amenaza sin novedad .

El quinto día entregando la guardia ; bajó del segundo piso,un infante ,amenazó a Prieto con golpearlo, por una extensión electrica que según el ofendido, Prieto había tomado del alojamiento.

Pietro de buenas maneras le explicó que no había subido en su jornada de guardia al segundo piso del alojamiento.

El Infante de la extensión eléctrica extraviada empujo a Prieto.

Prieto montó su fusil quitó el seguro y le dijo –Si me tocas, te mato– apuntando al pecho del Infante de la extensión extraviada.

No lo mató , por su cuerpo recorrió en instantes de milésimas de segundos los valores y oraciones que sus padres le habían inculcado.

Sintió que no podía causarse ese sufrimiento, y afectar de manera negativa su apellido y su historia. Recordó las palabras de su abuelo, «el hombre lo definen momentos magníficos y momentos estúpidos. De los momentos estúpidos debemos huir siempre»

Bajó su fusil se dijo así mismo:

— La profecía de una bruja no dañara mi destino.–

Mucho tiempo después, constató que a esa hora del momento fortuito, esa mala hora, se cumplían exactamente los cinco días que había dicho Magali Brujes,la bruja Maga; En el pueblo pintoresco de Tolú viejo.

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