Abstracciones III: Secuestro en Campobello

Rafael Ángel Gómez Gómez.

Por: Rafael Ángel Gómez Gómez.

El 17 de febrero de 1988 en el corregimiento de Tierralta “Los Morales” muere en combate el teniente coronel Jaime Gerardo Díaz López, era el comandante del Batallón Junín, según comentan, él, un soldado más y el mayor Guillermo Rodríguez García fueron sorprendidos cuando el EPL hacía un retén con fuerzas del Décimo Octavo frente de las FARC, al mando de ‘Julio Rincón’. Este operativo que sorprende a los militares genera intenso tiroteo y el coronel Díaz le da la orden al mayor Rodríguez García para que llegue a Montería a buscar refuerzos; no llevaron radio de comunicaciones, estaban aislados y el coronel parapetado con dos de sus subalternos se defendía como un tigre, no por nada le decían “Rambo”, era un hombre de mediana estatura, blanco, atlético y regularmente usaba unas gafas Ray Ban de piloto con su arma 9 milímetros en la cintura, por supuesto no existían celulares y la falta de comunicación fue su muerte.

Mientras el mayor volvía a Montería y regresaba con un pelotón para enfrentar a la columna mixta de guerrilleros habrían de transcurrir casi 4 horas, tiempo en que se quedaron sin munición el coronel y sus dos escoltas y fueron masacrados por los guerrilleros. Me diría cuatro días después el domingo, 21 de febrero, en Campobello (Planeta Rica) el comandante EVER, del EPL, que les dio lidia y además les dieron de baja cuatro guerrilleros e hirieron cinco, el coronel Díaz y sus dos escoltas, quien había resistido como un bravo soldado, lástima la distancia para su apoyo y que llegaron tarde, esta fue y ha sido la más sensible baja que ha sufrido el Ejército en la historia del departamento de CÓRDOBA en esta lucha de nunca acabar, por ironías del destino el mayor Guillermo Rodríguez García, a quien conocí personalmente en la escuela militar de cadetes GENERAL JOSÉ MARÍA CÓRDOBA y con quien me unió una gran amistad cuando llegó a tierras cordobesas en 1987 y yo era el secretario de Gobierno de Montería, él posteriormente y en hechos confusos fue asesinado el 11 de agosto de 1991 en Granada (META), detalles de primera mano conocí de él, del suceso doloroso de cómo fue la muerte del coronel Jaime Díaz López, para mí fue mucho más duro cuando en CAMPOBELLO, el día domingo 21 de febrero, solo cuatro días después a las 3:00 de la tarde en el billar a la entrada del pueblo fuimos secuestrados por el COMANDANTE EVER Y NICOLÁS, este último el sicario más efectivo urbano que tenia el EPL y su carta de presentación era que él había asesinado al doctor Florez en el barrio El Recreo, en Montería, en venganza por el asesinato de un sindicalista de la empresa kola Román. El doctor Florez -padre de un compañero de estudios del colegio La Salle- y por aquellas ironías del destino a las 6:00 de la tarde el día de su asesinato me llama extrañamente el personero de Medellín a preguntarme por los hechos, solo minutos después de haberse producido el crimen, como a las 10:00 p.m. llegamos hasta la residencia del médico y ganadero asesinado a presentar nuestras condolencias.

Mayor Guillermo Rodríguez García.

La presentación del guerrillero nos tomó por sorpresa. Habíamos llegado a la casa de Manuel Blanco -nuestro amigo- y esperábamos un almuerzo sencillo, ya habíamos mandado a comprar lo poco que pudimos conseguir en un pueblo sin economía, empobrecido, pedimos dos cervezas en el billar de mala muerte, donde al fondo departían en varias mesas campesinos de la región y uno de ellos llamó la atención de ÓSCAR MADERA, era el ‘Chino’ Hernández, pariente de él, uno de los capturados y procesados por el secuestro de mi padre en 1973, me llamó la atención que nos esquivaba la mirada, siempre me dio la impresión de que “ese” sabía algo y que fue el que le dijo al imberbe comandante Ever quién era yo.


Su presentación, confieso, me causó confusión, me dijo: “Somos del Ejército Popular de Liberación”, pero por alguna razón pensé que eran de nuestro Ejército y los saludé amablemente, él como que sintió que no hubo conexión con la intención de intimidarme y me recalcó nuevamente: “SOMOS DEL EPL”, ya percatado de que me había equivocado asentí con algo de dignidad, “Sí, yo sé”, dije. De ahí en adelante la conversación de pie fuera del billar y mientras caminábamos a la casa del compañero Blanco fue pesada, lo primero que me dijo fue que estamos retenidos y que necesitaba que los lleváramos al corregimiento de Pica Pica, le repliqué que eso no era retención sino un secuestro, que el único que retiene para indagar es el Estado. Les manifesté que estábamos armados y que cualquier solución a la fuerza no iba a salir bien, yo tenía una pistola Walter P-38, mi primo ARNOLDO VERGARA, quien acababa de llegar de prestar el servicio militar tenía un RUGER 38 y DIONISIO RÍOS, el exguerrillero, una pistola ASTRA 9 milímetros, EVER Y NICOLÁS unas Mini Ingran Mac 10, pistola sub fusíl americana, fácil de camuflar, las llevaban en una mochila verde que afuera tenía estampada una moto y decía arriba YAMAHA. Él solo miró mi carriel antioqueño abierto, que dejaba ver la cacha de la pistola. Fue tensionada la discusión, atacaba al Gobierno de VIRGILIO BARCO, no me inmuté en desgastarme en la defensa, solo lo hice para defender a mi familia cuando me recriminó por los ataques nuestros permanentes al EPL por el homicidio y secuestro de mi padre, él justificaba que era víctima, que su padre y hermanos habían sido asesinados, seguramente él también y su familia eran víctimas del conflicto, nosotros en orillas opuestas pero por mi mente trataba de mantener un rango de comprensión y respeto por su dolor pero alerta ante cualquier cambio de su comportamiento que pusiera en peligro nuestras vidas. Dos casos anecdóticos voy a contar de esta larga charla de tres horas, en una parte de la misma uno de nuestros acompañantes -el profesor BETANCUR-, metió la cuchara y le dijo “Yo soy de la UP”, con tono orgulloso y este EVER groseramente le dijo “Eso me importa un culo”, no puedo ocultar que me dio risa la respuesta y algo de satisfacción para que el imprudente profesor dejara de ser tan pendejo. Hubo un silencio, roto por la habilidad campesina y esa malicia indígena de DIONISIO RÍOS, todavía guerrillero y que yo estaba ayudando para que se saliera de la organización.

Ubicación geográfica de Campobello.

“Usted perdió la física del ojo”

DIONISIO, algo incómodo por las respuestas groseras le dijo: “Usted como que perdió la física del ojo”, yo era el que le llevaba la gasolina, los mercados en la canoa allá río abajo, este Ever le dijo: “Vamos afuera”, así que salieron al patio de la sala campesina durante media hora de tensión y ansiedad; regresaron y Ever dijo: “Es la hora de irnos”, eran las 5:30 de la tarde, lo cual nos causaba mucho temor. Nos embarcamos en la camioneta ISUZU BLANCA, Óscar en la parte de adelante conmigo, Nicolás, Ever y Dionisio en la parte de atrás y sentados en la tercera fila sin sillas el profesor Betancour y mi primo Arnoldo.


Esa fue otra faena, 45 minutos de charla agresiva, además relatos de muertes, combates y sobre el futuro del conflicto. Llegando a PICA PICA, Ever montó la pistola por mi espalda y le dijo a Dionisio: “¿Este qué?” y escuché la respuesta, “Él es buena gente”, y se escuchó otra vez el ruido de la pistola, la había desmontado…

Se bajaron y fueron dándonos la espalda. Lo dejé en la primera puerta de golpe que daba a la entrada del pueblo, con las luces encendidas íbamos retrocediendo hasta que los vimos perderse, dimos la vuelta y volvimos a gran velocidad, no hicimos parada en Campobello, pero pienso que al ver pasar el carro hubo tranquilidad, solo llegando a Planeta Rica vimos algún movimiento de gente y carros que nos generó tranquilidad. Llegamos a la emisora IDEAL a las 9:30 de la noche, cansados y preocupados por la situación de la región y la campaña de mi amigo ÓSCAR MADERA a la Alcaldía de Montelíbano, ahí el poder y la influencia creciente del narcotráfico privó al municipio de un gobernante y cambió radicalmente la historia de esta querida región del alto SAN JORGE.

[Fuente: lapiragua.co]

¿Te gustó esta nota? ¡Síguenos en Redes Sociales!    

Comenta aquí: