Nunca antes un Rector nos había citado de entrada a una asamblea general para decirnos que deseaba escucharnos

Por: José Gabriel Coley, Filósofo Uniatlántico

Sorpresivamente recibimos los docentes de planta de la U.A. invitación a una reunión vía zoom con el señor Rector en la primera semana de su mandato, viernes 15 de octubre de la actual calenda a las 9 am.  Asistimos 202 profesores, que no solo sus electores. Él es el Rector de todos.

Danilo comenzó a hablar desde los tiempos que llegó a la universidad a estudiar contaduría; su amor a la filosofía y de cómo esta disciplina lo llevó a la academia en general; por qué se hizo dirigente estudiantil; cuándo llegó al Consejo de Facultad, al Académico y al Superior; los cargos directivos que ha ocupado hasta su llegada a la Rectoría en Propiedad; que quería hacer un cronograma de 4 años y para eso nos convocaba, porque siente un profundo respeto por el profesorado como el estamento más estable de la U. y el depositario del saber que imparte las ciencias, la filosofía y las artes, instando a los mayores a que aportaran todo lo que pudieran de su sapiencia porque aún podíamos dar mucho más al Alma Mater.

Y sin abandonar nunca un tranquilo tono, sereno y coloquial, animado por anécdotas pero con un hilo conductor claro, nos manifestó sus intenciones de gobierno. Nunca antes un Rector nos había citado de entrada a una asamblea general para decirnos que deseaba escucharnos porque éramos los que sabíamos qué se debía hacer en la Institución. Es decir, que le hiciéramos llegar propuestas a modo de lluvia de ideas para democratizar las decisiones académicas de acuerdo a las prioridades. Y que no lo dejáramos solo pues seríamos siempre su cuerpo consultivo.

Hubo mucha participación aplaudiendo la idea sugiriéndose temas como el rescate de importantes sumas en Minhacienda resultado de una Acción Popular de los jubilados, la terminación de la ley 550 en diciembre de este año, Bellas Artes y la infraestructura de los bloques de la Ciudadela Universitaria, citar claustros por facultades para detectar sus necesidades, el rescate del respeto y el orden institucional para una verdadera convivencia académica, seguimiento a los procesos administrativos para su eficiencia, la U.A. por fuera del reparto burocrático del Estado, entre otros.

Gracias señor Rector por habernos tenido en cuenta. Ojalá y no sea la única asamblea y que los Decanos realicen los respectivos claustros para que le retrasmitan las inquietudes de las diferentes unidades académicas, y pueda usted hacer una administración participativa y horizontal en vez de impositiva y vertical como las que nos ha tocado soportar históricamente. Que esta apertura se haga también con los estudiantes (por lo menos con todos sus representantes en los distintos organismos, principales y suplentes) y, por supuesto, con los trabajadores, soporte indispensable para toda organización universitaria.

Bien-Venido señor Rector: “el horizonte de perros ladra muy lejos del río…”, al decir de García Lorca.

[Fuente: tomado de pepecomenta.com]

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