Punta de Lanza| Argentina: Camino a Venezuela con la bendición del Papa

Por: Senen González Vélez.

Argentina es un país cosmopolita, con marcado tinte europeo. Su población es de una reconocida mezcla, de variadas presencias personales, entre burdas y exóticas, con mujeres bellísimas, y con un acento del idioma español, simpático, curioso. Su forma de hablar, es un modelo que dista machismo, en su pronunciación, de lo castizo, pero que es explicable, porque replican por similitud, el origen de nuestro idioma y la familiaridad que existe con esa mezcla, de fenicios, cartagineses, romanos, árabes, visigodos, y del griego, que, de la mano del latín, se volvieron en la esencia del español. Hablan cantado, pero descompuesto de su modo convencional de pronunciación.

Lo escriben bien, pero lo pronuncian muy regular, pero… pese a eso, es el atractivo para ciertas mujeres y hombres, que se sienten más, hablando así, que con su acento gramaticalmente descompuesto. ¿Qué cantante que interprete un tango, no trata de imitar a Gardel? Se pierde la autenticidad, para copiar otro estilo. – Sus habitantes son egocéntricos, en los que impera un comportamiento de altivez, que los hace sentir seres superiores. Son orgullosos, vanidosos, y soberbios, al punto, que el sentir universal, los coloca sarcásticamente, como la última coca cola del desierto.

A pesar de todos esos remoquetes, que desdibujan sus actitudes, y que los hacen ver como antipáticos, son personas muy queridas, en el trato personal y social. Seguramente, la cantidad de cambios inestables de gobiernos, condicionaron el crecimiento y pensar de su juventud, por ello pudo ser el golpe anímico que incidió, por la influencia de la política liberada de la izquierda extrema, comunista, que originó el desmejoramiento económico, que los ha conducido hoy, al extremo de la bipolarización, del fastidio, del aburrimiento, y, quizás sean estos los motivos que los ha llevado iniciar una diáspora, y.. a que se dividan, y los situé en pugna interior, en la que aflora la antipatía y muchas veces el odio entre sí, que luego se refleja en contra de los foráneos, inclusive, fuera de su propia tierra. Hoy hay fuga tanto humana, como de capitales, de argentinos vía a España, Estados Unidos y otros lugares, que ni se sabe, si es en busca de libertad, o estrategia de contaminación política, como está ocurriendo con los venezolanos comunistas, en Colombia. ¿A que le huyen? ¡Tú sabes! –Pues, pese a que aman lo suyo de un modo exagerado, casi que irracionalmente, de igual modo, así mismo se decepcionan, por lo que muchas veces rayan en comportamientos absurdos.

La pobreza en ese bello país, va en crecimiento, y ha dividió la sociedad de tal manera, que la convirtió en excluyente, entre ricos y pobres, y la está llevando al vórtice de la intolerancia, en que, como me decía un amigo de ese país,” el suicidio, es una solución, una alternativa” y de ahí la razón de una marcada brecha social, que ahora se ahondó mucho más… Argentina es muy rico, de gran fortaleza industrial, sobre todo en lo manufacturero, que es gran soporte como generador de empleo, que produce más de un millón y medio de puestos de trabajo, lo que es casi igual a su población económicamente activa, de ahí que se le considerara, como el primer país, empleador, que paga buenos salarios, y no tiene altos índices de informalidad.

Pero de esa virtud, la gozaron en el pasado, cuando la democracia, era su líder. Teniendo todas esas ventajas, la pregunta es: ¿Por qué se estrelló o está a punto de ahogarse AREGENTINA, para volverse un país como Venezuela? Esa respuesta, la tiene el argentino más destacado del mundo. EL PAPA FRANCISCO, que también bendijo a Venezuela y que cuenta con el 66.% de católicos, que lo ven de soslayo. Viernes15 de octubre del 2021.

Sengove-

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