3 de octubre 1825. Bolívar: Mandato Vitalicio

El 3 de octubre de 1825, la inicial República de Bolívar, cambió su nombre por el de Bolivia, guardando de todas formas nombre del Libertador..

-Sí de Rómulo, Roma, de Bolívar a Bolivia- dijo el diputado de Potosí, Manuel Martín Cruz 

Al año siguiente, 1826, el propio Simón Bolívar redactaría para ese país, una Constitución que todavía hoy causa con conmoción en América Latina.

Los términos en que fue presentada tal legislación fueron recogidos por el dictador venezolano Hugo Chávez -ya fallecido- para designar a Nicolás Maduro en el poder. Otros mandatarios, si bien no lo han hecho a la usanza del venezolano, en Colombia, Ecuador, Nicaragua y en la propia Bolivia, han tratado de conseguirlo a través de elecciones dirigidas desde el propio Estado

Aquí se desnuda parte del pensamiento político del Libertador  Uno de los mayores inconvenientes que tuvo Bolívar en su empeño por unir a América Latina, luego de consolidar la Gran Colombia, fueron los términos de esa Constitución de que dotó a Bolivia o Alto Perú, como se llamaba en principio

La Constitución boliviana, elaborada por el propio Libertador, señalaba que el presidente debía ostentar el cargo de por vida, teniendo la potestad de elegir él mismo a su sucesor, a usanza de las monarquías europeas de aquel entonces.

-Dadme un punto de apoyo, decía el antiguo, y removeré el mundo. Para Bolivia este punto es el presidente vitalicio. En él estriba todo nuestro orden- señala en el documento que elaboró para presentar la Constitución. Pero hay más.

Refiriéndose a lo acontecido con la entonces próspera república de Haití, donde Alejandro Pétion se declaró mandatario para siempre, Bolívar afirmaba:

-Prueba de que un presidente vitalicio es la inspiración más sublime en el orden republicano es lo que ocurre con Haití El presidente de la república nombra al vicepresidente para que administre el estado y le suceda en el mando. Por esta providencia se evitan las elecciones, que producen el grande azote de las repúblicas.

La inflexible posición de Bolívar, que es seguida hoy por un buen porcentaje de los mandatarios de Latinoamérica, también expresa su filosofía en relación con los cambios que han de darse. 

-He pensado que la Constitución boliviana debe reformarse por períodos, según lo exige el movimiento moral del mundo. Los trámites de la reforma se han señalado en los términos que he juzgado más propios para el caso.

Esta redacción causó en forma inmediata una reacción, primero de sorpresa y luego de desagrado, en José Antonio Páez en Venezuela y Francisco de Paula Santander en Colombia. Sin embargo, Bolívar se mantuvo firme.

Indicaba que ésa era la única forma para enfrentar a la anarquía, que se suscitaría por parte de “quienes ayer eran esclavos y hoy se cree cada uno de ellos, conductor de naciones”.

Ese pensamiento, que presentó ante a la Convención de Ocaña en 1828, cuando ejercía el cargo de presidente de Colombia, fue lo que lo llevó a la dictadura, considerando que “La Convención de Ocaña no pudo ejecutar las reformas que ella misma había considerado necesarias y urgentes y se disolvió por no haber podido convenir sus miembros en los puntos más graves. Después de una detenida y madura deliberación, he resuelto encargarme, como desde hoy me encargo, del Poder Supremo de la República, que ejerceré con la denominación de Libertador-Presidente que me han dado las leyes y los sufragios públicos”

-Solamente una necesidad forzosa, unida a la voluntad del pueblo, me obligaron a aceptar la dictadura- sigue diciendo Bolívar, para terminar 

-¡Colombianos! No os diré nada de Libertad porque si cumplo mis promesas seréis más que libres: seréis respetados; además, bajo la dictadura ¿Quién puede hablar de Libertad? ¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo! 

Chávez y Maduro, en Venezuela, si han afirmado ser seguidores de Bolívar y de sus tesis y por ello, han tratado de mantenerse en el poder. Los últimos mandatarios colombianos desde Álvaro Uribe Vélez, Daniel Ortega en Nicaragua, Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia, sin decirlo, siguen también esos postulados.

Comenta aquí: