Cuando mi mejor amigo se convierte en mi gran amor

Por: Valeria Tuiran
Redacción Sociales

El amor es un sentimiento complejo y profundo que puede ser demostrado a través de acciones o palabras, y aunque es uno de los fenómenos más estudiados e incomprendido por los seres humanos, es capaz de permitirnos descubrir a través del tiempo la capacidad que tiene cada persona de amar y los distintos tipos de amor que pueden florecer o surgir en un mismo corazón por diversos motivos. Entre estos est el amor paternal o fraternal, el romántico, platónico, y por supuesto, el de la amistad.

El vínculo de la amistad además de estar basado en el amor, es sinónimo de confianza, comprensión, empatía, apoyo y lealtad, 5 valores fundamentales para el fortalecimiento de cualquier relación y que a diario estos se convierten en una decisión tomada por ambas partes. Tener un amigo es compartir las pequeñas cosas de la vida con alguien más, como por ejemplo: un consejo, los momentos buenos y los no tanto, las caídas, los triunfos y hasta las particulares experiencias propias amorosas que solo conoce la otra persona con quien nos nace abrirnos y mostrarnos tan cual somos.

Pero, ¿puede la amistad volverse un ‘Amor romántico’?, sin lugar a dudas sí, y aunque indiscutiblemente es algo extraño para quien descubre sus sentimientos primero, es una forma muy sincera de demostrar que lo que se siente es completamente real y honesto. Esto puede suceder debido a la cercanía que la relación de amigos crea y de conocer de manera profunda las numerosas características que componen a aquel ser que la mayoría de veces sin darse cuenta, logra impregnarse en cada partícula del otro.

Lo más probable que suceda luego de descubrir lo que se siente realmente es que se inicie una constante lucha en contra de sí mismo y el subconsciente de querer cambiar la realidad, además de que surjan las preguntas de ¿qué debo hacer?, ¿cómo debo actuar?, ¿será correcto decirle? o las más difícil de enfrentar, ¿sentirá lo mismo por mí?, y es que aunque esta situación puede conducir a varios caminos, el miedo de conocer la reacción de la otra persona es capaz de mantenernos mudos, distantes, y hasta ausentes de un todo.

Si te encuentras pasando por esta situación, no te asustes, no te sorprendas y no huyas, esto habla mucho de la valentía que te arropa al decidir amar a alguien al que le conoces cada uno de sus errores y aciertos, además de ser un testigo de su actuar en las distintas etapas de su vida, incluso, enamorado de otro ser al que con tu ayuda, tus consejos y alcahueterías quizá en algún momento logró conquistar.

Y como en la química, toda acción tiene su reacción, es probable que el amor termine siendo correspondido. Si es así, la fortuna vendrá por partida doble, además de haber conseguido un compañero sentimental, se continuará manteniendo una amistad que estará fortalecida gracias a las vivencias ya compartidas y las que seguramente se seguirán sumando en el camino.

Tengamos siempre presente que el amor puede nacer de muchas maneras y que ninguna de estas puede condenar al alma. En el marco del Día del Amor y la Amistad, si amas demuéstralo, no lo calles y sobre todo, lucha por aquello que te hace feliz.

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