Ley de insolvencia, el mecanismo idóneo para salvar empresas en crisis

*El asesor en insolvencia y ley de quiebras, Fernán Álvarez Rangel, destaca los beneficios de este mecanismo.

La ley 1116 de 2006 ha permitido que muchas empresas en Colombia continúen con su actividad productiva, regularizando sus pagos y preservando el empleo.

Y es que esta Ley de Insolvencia o reorganización, de acuerdo a lo indicado por el ex Intendente regional de Sociedades, Fernán Ramiro Alvarez Rangel, tiene como objetivo preservar las empresas como fuentes de reactivación económica, fuentes generadoras de empleo, y la adecuada protección del crédito.

El abogado explicó que esta ley prevé la insolvencia para personas jurídicas y naturales que sean comerciantes o no y que reúnan unos requisitos. La solicitud debe ser presentada ante la Superintendencia de Sociedades. Dijo que el mecanismo se prevé para reorganizar pero también para liquidar.

Cabe señalar que dicha ley no condona deudas, lo que permite es negociar la forma de pago de estas deudas por medio de un acuerdo con los acreedores, lo que a la vez permite a las empresas normalizar sus relaciones crediticias.

De acuerdo al abogado, pueden acudir al mecanismo las empresas que tengan dos o más obligaciones vencidas por más de 90 días o dos o más procesos ejecutivos que representen no menos del 10% del pasivo de la sociedad. Otro requisito es el posible incumplimiento de las obligaciones. “Esto significa que el empresario juicioso cuenta que tal como tiene planteada sus obligaciones en este momento no las va a poder cumplir porque el flujo de caja se ha visto afectado por diversas razones de tipo económico. Y entonces no es necesario tener esas obligaciones vencidas para estos parámetros sino evidenciar un posible incumplimiento”, mencionó Álvarez.

Comentó que la pandemia afectó el flujo de caja de las empresas por las restricciones de movilidad y confinamiento que se establecieron en un principio y en estos tiempos difíciles esta ley les permite a las sociedades tener un respiro ante esta situación tan crítica que vive la economía, poder reorganizar sus flujos y pagar de una manera adecuada al comportamiento económico de cada sociedad en particular.

El asesor en insolvencia y ley de quiebras, recordó que en el marco de la emergencia sanitaria el Gobierno Nacional expidió dos decretos que son el Decreto Ley 560 de 2020 y el 772 de 2020 que buscan también la reestructuración de las empresas pero con unos procedimientos diferentes.

Aumentan solicitudes

Alvarez Rangel sostuvo que empresas de diferentes sectores y tamaño se han acogido a la ley de insolvencia y que dada la afectación de las unidades productivas por la pandemia, las solicitudes en este período ha mostrado un incremento.

“Sectores como la agricultura han sido afectados por la pandemia, también el de petróleo y sus derivados, de manera que muchas empresas este sector han acudido a este mecanismo. Además como se ha dado una depreciación de peso colombiano, muchas importadoras también han sido cobijadas con el mecanismo, igualmente por el tema del paro varias compañías sobre todo en Cali han solicitado entrar en proceso de insolvencia para poder subsistir”, manifestó.

Según informe de la Superintendencia de Sociedades, durante el primer semestre de este año, 615 empresas solicitaron entrar en proceso de insolvencia, cifra que superó en un 36% el número de solicitudes que se hicieron en el mismo periodo de 2020. El 78,86% de quienes solicitaron acogerse a la ley lo hicieron por procesos de reorganización y el 21,14% restante pidieron la liquidación de la empresa.

El informe indica que Bogotá tiene el primer puesto en el número de solicitudes con 303, seguidas de Medellín (87), Bucaramanga y Cali (71), Barranquilla (41), Manizales (22) y Cartagena (20).

El ex Intendente subrayó en que se le debe perder el miedo a esta Ley, porque en este momento de pandemia todos los sectores reales de la economía se han visto afectados y éste es un mecanismo idóneo para poder reestructurar sus obligaciones y poder pagarlas de acuerdo a la caja que tenga cada empresa.

Cabe señalar que la ley también cobija a las personas naturales comerciantes o no comerciantes. El comerciante requiere que esté inscrito en la Cámara de Comercio, cuando no está inscrito se aplica un procedimiento diferente a la 1116 pero la filosofía es la misma: preservar a la persona natural como fuente de trabajo y de generación de empleo e igualmente de riqueza.

Al igual que en el proceso con personas jurídicas, las obligaciones que no ha podido cumplir son las que van a ser objeto de la restructuración, para pagarlas en un horizonte del tiempo.

Perfil

Fernán Alvarez Rangel es Abogado de la Universidad Externado de Colombia, especializado en Economía de la Universidad del Norte y en Derecho Aduanero y comercio exterior de la Universidad del Rosario, MBA de la Universidad del Norte.

Intendente Regional de Sociedades por casi 5 años, catedrático de Régimen de Quiebras de la Universidad del Norte durante 6 años, Procesos Concursales, Promotor de la Supersociedades, Liquidador y Asesor en Insolvencia.

Actualmente tiene un bufete de abogados especializados en atender casos de Insolvencia y Reestructuración de Deudas.

#DIARIOLALIBERTAD

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