[Editorial] Unidos por la Región Caribe

En diferentes épocas nos  hemos referido en este mismo espacio editorial a la necesidad urgente e ineludible de convocar voluntades y de unir esfuerzos para promover los propósitos o causas regionales bajo un denominador común.

Algo se ha hecho en ese sentido pero parcialmente, sencillamente porque no ha habido un movimiento continuo y aquellas  posibilidades identificadas a las cuales se les asignó promisorio porvenir, en épocas pasadas, se evaporaron rápidamente.

Sobre este tema es conveniente insistir y deberá estar en la agenda de los congresistas, de los diputados, de los concejales, de las universidades, de los gremios, de las organizaciones sociales, es decir de todos los sectores, por encima de las parcialidades políticas, religiosas o de las etiquetas de los clubes sociales.

La falta de unidad de conciencia para defender a nuestra región es la que en algunos casos le ha abierto espacios a la discriminación centralista, porque es notorio que a la Región Caribe no se le tenga en cuenta para casi nada, cuando de favorecer a nuestros departamentos se trata, para muestra un botón, la  representación de la Costa en la nómina nacional es mínima, comparada con lo que reciben otras secciones del país y cuando se trata de justas peticiones.

Existe un notorio marginamiento, para todos los departamentos de la Región Caribe y este se puede apreciar en la asignación de  recursos para proyectos de envergadura; sin embargo, predomina cierto conformismo entre los mismos sectores dirigentes.

La voz de quienes debieran pronunciarse ante el gobierno central, no se hace sentir y la disposición se convierte en un permanente distanciamiento que anula las acciones de conjunto o de frente común, tal como lo hemos venido planteando desde hace algunos años.

Otras regiones de Colombia sí han alcanzado las metas propuestas por la unidad con que asumen sus propósitos de interés general. Aquí hace falta ese espíritu y la nueva generación  de dirigentes políticos, bien podría romper ese crónico distanciamiento, diseñando acciones que animen la convergencia con la intención de construir todo lo que está haciendo falta.

Los tiempos han cambiado y nuestra región deberá estar en esa nueva onda asimilando corrientes que le promuevan un destino que supere los atrasos y trace metas ambiciosas, no en términos vagos sino de realidades que le den a la comunidad las fortalezas anheladas.

Algo tendrá que hacer nuestra representación política, si en verdad aspiran a ser solidarios, para que la ayuda estatal y la inversión social lleguen a todos sin exclusión.

No es posible que todavía se encuentren poblaciones y amplios sectores de nuestra región incomunicados a causa de la negligencia de las entidades  que les corresponde la atención de estos frentes, que mucho influyen en las posibilidades de desarrollo de extensas comarcas de nuestra geografía, cuyos pobladores ven frustrados sus anhelos de situarse a la altura de las circunstancias, derivadas de los tiempos actuales.

Es necesario que se emprenda lo más rápido posible, un plan de vías terciarias realizable que bien se podría conseguir   con el concurso de nuestros congresistas ante el Gobierno central que anunció la inversión de unos 5 billones de pesos para estos menesteres. Esperamos que se tenga en cuenta a nuestro departamento, todo depende de la gestión de los que nos representan en el poder legislativo.

#DIARIOLALIBERTAD

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