Además de pedir nuevamente perdón, no fueron muchas las verdades que aportaron Mancuso y Timochenko

En el encuentro virtual con la Comisión de la Verdad, los excabecillas de los paracos Salvatore Mancuso y de las Farc, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, volvieron a pedir perdón por las atrocidades cometidas durante el conflicto armado, pero no fueron muchas las verdades y las respuestas a los reclamos de las víctimas sobre el por qué de los ataques a población civil, las masacres y los desplazamientos.

Este encuentro contó con la presencia de 18 víctimas de diferentes territorios que, en calidad de testigos morales, alzaron su voz para pedir la verdad sobre los determinadores de los crímenes.

Ya en el mes de marzo pasado los dos excabecillas habían comparecido ante la Comisión de la Verdad para dar inicio a la «ruta de contribución a la verdad y reconocimiento de responsabilidades».

Desde entonces, según la comisión, se vinieron realizando espacios preparatorios; entre esos, un encuentro privado entre los responsables y las víctimas.

En su intervención desde la cárcel en Estados Unidos donde está recluido, Salvatore Mancuso dijo que su rol desde su infreso en 1995 a las autodefensa fue la de un «comisario político”, que según dijo «tenían un papel fundamental en la creación de las estructuras. Yo me reunía con alcaldes, políticos y empresarios, tenía múltiples roles”, expresó.

En el esclarecimiento de cómo se produjo la relación de fuerza pública con las autodefensas, Mancuso señaló: “El papel de las Convivir permitió crear una bisagra entre una autodefensa legal y la autodefensa ilegal”. Además de trabajar con las Convivir, se tejieron varias alianzas para arrebatar el control territorial a las guerrillas. “Dejé de ser Salvatore Mancuso y me convertí en Santander Lozada y empecé a tener acuerdos con la institucionalidad, con el Ejército, el DAS, con la Policía, incluso con Fiscalías atendido a la causa de la autodefensa para enfrentar conjuntamente al enemigo de la Nación”, dijo Mancuso.

Respecto a la unión del paramilitarismo con la política, el exintegrante de las AUC, mencionó que al menos el 35% del Congreso tuvo vínculos con ellos. “Nosotros hicimos alianzas y pactos que nos permitieran solucionar las necesidades insatisfechas de la población. Esa vinculación al tema político nos llevó a un entramado que derivó en lo conocido como la parapolítica”, señalando, además, que los políticos se vieron beneficiados por el control territorial ejercido por el grupo, al punto de que podían dirigir a la población en las elecciones.

“Cuando uno se convierte en actor de control territorial lo lleva a tener control sobre poblaciones y eso lo lleva a tener control social, político, económico, cultural y puede uno llegar a influenciar elecciones”, agregó.

Por su parte, Rodrigo Londoño contó las razones detrás de las tomas guerrillas y se disculpó por las afectaciones a la población civil. “La línea era destruir el puesto de Policía y por cada vez tener mayor fortaleza, tocaba usar armamento de mayor volumen. En algún momento pensamos que no tenía sentido atacar estaciones de la Policía, porque afectábamos a la población civil, pero no dejamos de hacerlo. Lo reconocemos en este momento y no queremos que se vuelva a repetir”.

La Comisión de la Verdad pidió esclarecer el porqué atacar a los líderes políticos en los territorios e incluso impedir el ejercicio del voto en algunas poblaciones. “Una de las decisiones equivocadas fue atacar a quienes detenían la guerra. Eso nos llevó a cometer crímenes terribles como el asesinato del Guillermo Gaviria y su consejero de paz. Afectamos a un movimiento que hacía un trabajo muy importante por la no violencia”, señaló Londoño.

A la luz de los crímenes contra actores de la política, también se indagó por el magnicidio a la Unión Patriótica (UP). Directamente, Mancuso dijo que la estigmatización al grupo se debía a la información que los tildaba como el brazo político de las FARC- EP y aunque reconoció que las autodefensas tienen un grado de responsabilidad, añadió: “Cuando la UP empezó a llegar a cargos de elección popular, la preocupación vino de las instituciones de seguridad del Estado y de sectores económicos. La UP no fue exterminada por las autodefensas, su victimario fue el Estado colombiano”.

Los masivos desplazamientos realizados por las AUC han mostrado una relación con el establecimiento de economías en las regiones del Urabá y Córdoba, explicó la comisionada Alejandra Miller, para luego preguntar ¿Cómo se beneficiaron esas élites económicas y de altos rasgos de vaciar los territorios para implantar estos proyectos económicos en los territorios?

“Cuando tomamos el control territorial, en zona como el Urabá, los campesinos llegaron a vender a 25.000 pesos la hectárea y empezamos a incentivar la inversión. Les decíamos a los inversionistas, nosotros brindamos seguridad y ustedes nos ayudan a reactivar las economías de las zonas dando empleo”, explicó Mancuso.

Por la magnitud de las víctimas también se preguntó a los dos responsables, entre esas víctimas de masacres y minas antipersonal. “Ahora nos preguntamos ¿Fueron necesarias tantas víctimas? La guerra no tiene lógica y en su momento no nos dejó pensar en el daño que estábamos haciendo y se dieron situaciones de las que no nos podemos sentir orgullosos”, expresó Londoño

En esta contribución a la verdad y reconocimiento de responsabilidades se discutieron los factores de persistencia del conflicto armado. Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, expresó: “Quiero invitar a las víctimas a que no pierdan la esperanza, lucharemos para que esa verdad de todas partes se ponga a la luz de Colombia. Queremos que nuestro Informe Final deje sentir su sufrimiento y su grito de angustia y dolor”.

También, Salvatore Mancuso, dijo: “Quiero reconocer mi responsabilidad en este conflicto y quiero dedicar el resto de mis días a restaurar la dignidad de los territorios en donde estuve y sus comunidades. La mejor forma de reconocer y pedir perdón es haciendo”.

Mientras que Londoño, por su parte, concluyó: “En mi contacto con las víctimas, siempre lo reitero, uno sale con mucho dolor, pero sale fortalecido para seguir trabajando y es una obligación de todos trabajar en función de la no repetición”.

El presidente de la Comisión Francisco de Roux instó a que se siga insistiendo para que los testimonios de todos los sectores, regiones, etnias y víctimas “se pongan en primer plano en Colombia”.

“Nosotros lucharemos para que esta verdad de todas partes se ponga a la luz de Colombia”, precisó.

Estas fueron las precisiones que hizo De Roux al cierre de la sesión:

Quiero agradecerles a ustedes dos, Salvatore Mancuso y Rodrigo Londoño, por su participación en este acto que ustedes prepararon cuidadosamente durante varias semanas con la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad.

Y quiero referirme sobre todo a ustedes las víctimas aquí presentes en esta sala, venidas de todas partes del país y que representan en alguna forma la multitud inmensa de víctimas en Colombia y víctimas en el exilio también. Gracias, gracias por haber estado aquí todo este tiempo. Gracias por su coraje. Gracias por haber tenido la grandeza de poner la cara a todo riesgo delante del país para hacer sentir su voz tenía que ser escuchada en todas partes.

Aquí había dos tipos de verdades que yo quisiera comentarlas por un momento. Por una parte, la verdad explicativa que es tan importante para la Comisión porque es de nuestro mandato, por qué ocurrieron estas cosas, cuáles eran los entramados políticos, económicos, culturales que estaban detrás de las cosas que se dieron y por eso hemos pasado por un conjunto hondo de preguntas que se está estudiando la Comisión y sobre las cuales se han pronunciado Salvatore Mancuso y Rodrigo Londoño.

Desde ataques a pueblos por las FARC-EP, políticos vinculados con las Autodefensas, financiación de las armas, narcotráfico y autodefensas, el tránsito de las autodefensas a paramilitares, las guerras dentro de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el control territorial sobre la salud la educación y las universidades, quién entregaba la lista de personas para matarlas, por qué atacaron a los jueces que buscaban justicia.

Por qué lo que para la Comisión es vista ya como un genocidio de la Unión Patriótica, por qué tantas víctimas civiles en masacres, por qué tantos líderes muertos.

Como ustedes, nosotros también somos perfectamente conscientes de no haber podido llegar a la profundidad de cada tema. Pero preferimos que hubiese sido así porque queríamos ver una mirada de conjunto y un marco desde donde estos hombres que fueron grandes protagonistas en la guerra se aproximaban a la profundidad de lo que estábamos discutiendo y buscando y también está pregunta sobre lo que al final llamó Salvatore Mancuso la burbuja económica, en respuesta a la pregunta que estaba haciendo la comisionada Alejandra Miller.

Quedan muchas preguntas por responder en la parte explicativa y una particularmente en la que yo quisiera insistir porque el país queda con esa pregunta honda que hizo la comisionada Marta Ruiz acerca del narcotráfico en esto y de la presencia del narcotráfico ya en el origen de todas estas cosas.

Pero la otra verdad es la verdad del dolor inmenso humano que ustedes han traído aquí y que las víctimas de todo el país llevan en el alma. Víctimas de todos los lados, dolor profundo, dolor mezclado con indignación, con tristeza, con duelos profundos de las comunidades y también de las familias. Dolor que, como decía al principio cuando quise hacer un listado de esta victimización que pasa por todas partes, es un dolor espantoso de Colombia.

Yo quisiera invitar a las víctimas, a ustedes que están aquí ya todas las que nos están escuchando, no pierdan la esperanza, no pierdan la esperanza, lucharemos para que esta verdad de todas partes se ponga a la luz de Colombia.

Nosotros en la Comisión en el Informe Final no podremos tratar el caso de cada una de ustedes, pero quisiéramos que ese informe deje sentir el sufrimiento, el dolor, el grito de angustia, el reclamo por la dignidad de sus seres queridos asesinados, que es sobre todo lo que más los mueve para que no se queden en silencio tantos sufrimientos.

Repito, quisiera invitarlos a que no pierdan la esperanza y no pierdan el coraje de seguir insistiendo para que estas cosas, de todos los lados, de todos los sectores sociales, de todas las etnias, de todas las relaciones de género, de todas las culturas, de todos los territorios, de todos los que están en el exilio, se pongan en el primer plano en este país.

Y quisiera invitar a los responsables, hoy hemos tenido justamente en Rodrigo Londoño y en Salvatore Mancuso, tomando ellos riesgos asumiendo responsabilidades y preguntas y cuestionamientos que les hacen de todos los lados, sin embargo, la determinación de decir queremos contribuir a la paz de este país y queremos contribuir a la reconciliación de este país.

Y queremos invitar desde la Comisión a todos los responsables, de todos los lados, a que no tengan miedo en decir la verdad, a que comprendan que decir la verdad acrecienta su reputación ante Colombia y ante el mundo que quiere realmente encontrar qué fue lo que nos pasó y qué tenemos que hacer para que esto no continúe.

Tenemos confianza en que esto será posible y que, unidos desde todos los lados, pero en la determinación que desde la verdad se construye la justicia y se construye la verdad y se construye la esperanza esto es posible.

Quiero, finalmente, referirme al Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, este evento para nosotros es comprensible al interior del Sistema. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) tiene su tarea, la está haciendo con extraordinaria altura.

Me refiero a la solicitud que ha hecho Salvatore Mancuso en este escenario. No le corresponde a la Comisión de la Verdad ser la puerta para ello, pero estoy seguro que los magistrados de la JEP han escuchado esta solicitud y es de su autonomía dentro del Sistema, tomar las decisiones que ellos consideren importantes para la paz del país.

Y quiero particularmente referirme a todas las víctimas, mujeres, hijos, hombres que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Si algún sufrimiento grande hay en Colombia, si alguna victimización toca lo más hondo de todos nosotros son los seres queridos desaparecidos y la Unidad para encontrar a las personas dadas por desaparecidos no va a parar en este esfuerzo durante los años siguientes.

Muchas gracias a todas y a todos de nuevo, muchas gracias a los dos participantes, a Salvatore Mancuso y a Rodrigo Londoño.

Y particularmente con el sentir de todos, gracias a ustedes mujeres, hombres, niños, ancianos víctimas de Colombia en esta realidad tan dura que todos queremos superar.

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