Asamblea del Magdalena y la barrera que impide el desarrollo de los proyectos radicados por la Gobernación

Parece increíble, pero pueden más los colores políticos que el desarrollo de una región

Anteponiendo los colores políticos al bienestar y desarrollo de la región del Magdalena, se observa cómo desde un principio, cuando comenzó la administración departamental «el gobierno del cambio», se vienen truncando y colocando cualquier cantidad de peros y trabas a los proyectos encaminados al mejoramiento y desarrollo del Magdalena.

La razón está a cargo de la presidenta de la Asamblea Departamental del Magdalena, Claudia Patricia Aaron, pues es inexplicable cómo después de 10 días de que el Gobernador Carlos Caicedo entregara los proyectos de ordenanza a esa corporación, la Asamblea, demostrando su falta de voluntad política, ética y moral, entregan los proyectos a las distintas comisiones, mientras que desde ya, la presidenta de esta corporación sentencia las ordenanzas diciendo que “no se alcanzará a la aprobación de los proyectos”.

¿Por qué los diputados se oponen a mejorar la calidad de vida del pueblo que tanto lo necesita?

Tras 10 días de espera, solo este jueves 22 de julio durante la sesión de la asamblea fueron entregados los proyectos de ordenanza a las distintas comisiones, qué sigue, sencillo, le espera a la gobernación del Magdalena emprender una verdadera carrera contra reloj como resultado de una larga espera por parte de la Asamblea departamental en cabeza de Claudia Patricia Aaron, quien se excusó diciendo, «No alcanzaremos a la aprobación de los mismos, pues solo lo que faltan son ocho días para que finalice el periodo de sesiones ordinarias», sostuvo la presidenta.

Frente a la postura adoptada por la presidenta de la Asamblea, Claudia Aaron y sus inexcusables argumentos, hay que decir que si hubo suficiente tiempo para los mismos, pues ya que los proyectos fueron radicaron el 12 de julio.

Otra de las cosas que no ha explicado la diputada Aaron, es por qué sólo 10 días después es que fueron entregados a las comisiones, de igual manera queda en el tintero el interrogante del por qué la presidenta de la asamblea, quien tenía pleno conocimiento en que no alcanzaría el tiempo para su estudio, se demoró en pasarlos a la sesiones, o es que los diputados están dispuestos en dar la espalda a los magdalenenses que confiaron en ellos, sus promesas y representación por lo cual los eligieron, pero que hoy no les corresponden de manera recíproca a la comunidad.

Lastimosamente parece ser que los intereses están por encima de su pueblo y un aire negligente e indiferente, estaría reinando en las sesiones de la Asamblea y que valga la pena recordar a los magdalenenses, no olvidar cuando frente a una urna electoral vaya a votar y no botar.

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