Politiquería en raponeo de Emisoras de Cadena Radial La Libertad

Le corresponde a Barranquilla el privilegio de haber sido cuna de la locución comercial en Colombia y de las primeras de América del Sur, en esta y otras no menos grandes, como la Aviación o el fútbol.

Hombres emprendedores, guiados por quien fuera el Cónsul de los EEUU, Mr. Elías Pellet Buitrago, se atrevieron a ponerle voz al diario vivir, haciendo de la radio el medio más ágil y eficaz para difundir noticias, impulsar la industria y el comercio, hacer la política, divertir con música y teatros, en fin, le cambió la vida a la pacata cotidianidad.

Así fue cómo surgieron hombres valiosos, los hermanos Vasallo, con La Voz de la Patria o don Leonidas Otálora, con Emisoras Riomar; o la llave de los jóvenes Roberto Esper Rebaje y su cuñado Nadin Fayad, con Radio Libertad, por solo mencionar una muestra, de quienes hicieron de la Radio de la Costa, el orgullo internacional de Colombia con proyección al Caribe, Mexico y sur de los EE.UU.

Tuvo la empresa privada pujante de Barranquilla proyección de Región con visión nacional; fue don Roberto Esper Rebaje, fundador de esta Casa  Editorial La Libertad, quien liderada la creación de la primera Cadena Radial del país, tomando el nombre de la que fuera su emblema, Cadena Radial La Libertad.

Fue así como su proyecto hizo realidad la real integración de Emisora Fuentes, de Cartagena, cuarta emisora de Colombia y patrimonio histórico de la radio creación de ese genio del sonido, don Toño Fuentes; y de Ondas del Caribe, de Santa Marta; más las que ya se habían fusionado a ese gran proyecto Radio Tropical, Emisoras Unidas, Aeropuerto, 1220, que dieron a nuestra radio brillo y categoría. 

Es que en el líder de este proyecto más que un hombre de comercio se encontraba un demócrata que utilizó su capital para colocarlo al servicio de las mejores causas populares, ampliándolo a la prensa escrita, cuando Barranquilla veía declinar el Diario del Caribe, de propiedad de la poderosa familia Santo Domingo y posteriormente de la familia Santos, propietarios del diario El Tiempo, lanza a finales de los años 70, diario La Libertad, para abrir una opinión distinta al servicio de la Nación entera.

Pero esos años de prosperidad de los medios no es lo que nos ha tocado vivir en las últimas décadas, en las que ha sido absorbida la opinión pública en sólidos grupos económicos que se apropiaron del poder del Estado, para lo cual necesitaban quedarse con toda la oferta de los diales dispuestos en el espacio público electromagnético, y sacar del medio a quienes les fueran incómodos en su ambición de dominar las comunicaciones masivas en favor de intereses mezquinos de amasar fortunas ligadas al saqueo del Estado.

Duele decirlo, pero el antes Ministerio de Comunicaciones y hoy el de la Tecnología Información y Comunicaciones, que avanzaron en la adjudicación de emisoras comunitarias, no siempre bien colocadas, por los intereses politiqueros que se apropiaron de las entidades territoriales municipales, a quienes favorecen desde arriba, han cedido a la presión de los empresarios metidos en la cosa pública, que vienen por el resto.

Esta inclinación de los titulares del Ministerio hizo posible hace 3 años, recién fallecido don Roberto Esper, el allanamiento de Emisoras Unidas, nuestros medios radiales, llegando al extremo de destruir los equipos por parte de la fuerza pública, en la acción se destilaba odio mientras desde el MinComunicaciones hacían eco al atropello más infame a la libertad de prensa.

Atropellaron físicamente a nuestra directora, doña Luz Marina Esper Fayad; lo cual era solo la punta del tortuoso proceso alcahueteado por el gobierno nacional para permitirle a los nuevos comerciantes de los medios, apropiarse de los espacios que siempre fueron  de Cadena Radial La Libertad.

Nada ha valido ante este Ministerio, que ha seguido la política trazada por los dueños de la política en la Costa Caribe, que se raponearon nuestra emisora en Santa Marta; acallaron 4 emisoras de Cadena Radial La Libertad, atrasan con dilación premeditada la renovación de licencias, y amenazan con el arrinconamiento de un esfuerzo que ocupó más de la mitad del siglo pasado y las dos décadas del presente. A pesar de la revisión a fondo por parte del ministerio y el aval de la viceministra de la época María Carolina Hoyos donde firma la resolución 890 del 2016 que ratifica que Ondas del Caribe pertenece a a la Cadena Radial La Libertad aún no le dan paso para su funcionamiento

Advertimos que seguiremos vivos, dando la batalla por la democracia, aún sufriendo el peso de esta politiquería enseñoreada desde el propio Gobierno central que nos golpea e ignora.

A la larga nos debemos a nuestro pueblo y no al Gobierno de turno, ese ejemplo hace honor a nuestro padre fundador, don Roberto Esper Rebaje.

Jamás de rodillas.

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