Cormagdalena y la Alcaldía de Malambo no asumen responsabilidad por erosión de Caimital

El ingreso o la salida a la vereda Caimital en el municipio de Malambo, hoy en día se ha convertido en una ‘suerte’ para los agricultores y propietarios de las parcelas que residen en esa ribereña zona rural, debido a que no saben en qué momento pueda ocurrir una desgracia por la latente erosión que ha generado el río Magdalena en la orilla.

En menos de dos meses el río ha destruido aproximadamente dos metros de orilla, arrasando con los cultivos y poniendo en peligro la vida de los habitantes que transitan por el tramo. Cada día la situación se agrava más y aún no existe alguna acción concreta por parte de la Alcaldía de Malambo y mucho menos de Cormagdalena, que se supone es la entidad responsable de mantener la estabilidad de las orillas y realizar trabajos, pero hasta la fecha no ha asumido ninguna solución, manifestó la comunidad.

“Cormagdalena más bien indica que es la administración municipal la que debe presentar un proyecto, pero por otro lado, la Alcaldía no tiene recursos y tampoco personal técnico”, agregaron.

Los habitantes ribereños asimismo contaron que hace un mes la Alcaldía de Malambo les comunicó que contrató un estudio para adelantar la construcción de un dique carreteable sobre una extensión de 1,5 kilómetros por la orilla del río. Sin embargo, aparte del estudio, “vemos que se debe hacer es a 100 metros de la orilla y nos preocupa, por ello nos intriga ¿qué acciones van a tomar para que se dé un control en la margen de la ribera?”, se preguntaron los moradores de la vereda.

En busca de la vía alterna

En busca de soluciones, la comunidad desde el año 2019 ha venido alertando la problemática que los impacta, por ello, con recursos propios construyeron un jarillón de 1.800 metros para empalmar el que recuperó la anterior administración de Malambo, con el propósito de evitar la inundación del caño Manatí y que también sirviera como vía alterna mientras la Alcaldía y Cormagdalena realizaban los trabajos para estabilizar la orilla del río Magdalena, lo cual quedó en veremos.

En vista de la falta de voluntad por parte de las entidades durante estos años, actualmente los labriegos y propietarios de fincas vuelven a interesarse por la problemática y buscar terminar de construir los 150 metros de longitud faltantes del jarillón, pero estos se encuentran aparentemente en tierras de la familia Gerlein. “Desde el año pasado estamos solicitándole a la familia Gerlein a través de su grupo Valorcon y su filial Agua Caribe el permiso de un derecho de petición que le radicamos y su respuesta es que no tienen nada que ver con la problemática de la vereda y tampoco los empleados de Agua Caribe han permitido el ingreso a las tierras por orden del señor Julio Gerlein”, indicaron los pobladores.

A su vez, señalaron que “Agua Caribe explota el recurso hídrico tomando el agua del río Magdalena sin tributar ni contribuir con nada a la vereda Caimital ni al municipio de Malambo desde hace más de 11 años, además de no cumplir con ninguna norma de protección o control ambiental”, denunciaron.

Cansados de ser ignorados por la Alcaldía de Malambo y Cormagdalena, nuevamente los campesinos y el resto de la comunidad le hacen un llamado al alcalde Rumenigge Monsalve para que los ayude a gestionar el permiso de los predios que se necesitan para terminar el jarillón y así poderlo habilitar para el servicio de la localidad. Al mismo tiempo, llaman la atención de Cormagdalena para que tome medidas inmediatas en pro de ejecutar una contención para la problemática.

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