Un currículo en el contexto actual y pospandemia

Por: Laura Molina Gómez

El presente artículo, surge a raíz de una reflexión producto de uno de los seminarios del Doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad del Atlántico. RudeColombia, titulado: “Lectura y escritura desde las prácticas y discursos curriculares”, desarrollado por el Dr. Reynaldo Mora (mayo, 2021). En este se realiza un recorrido sobre las principales implicaciones del currículo en medio de la actual pandemia y se analiza esta realidad, luego de esta, los retos y consideraciones que asume el accionar educativo. Para este análisis iniciaremos con la revisión de las conceptualizaciones más tradicionales que asocian al currículo las cuales lo plantean como el plan de estudios o a los contenidos que deben ser transmitidos por la institución educativa. Seguidamente, Díaz Barriga (1991, 1994) sostiene y ubica contextualmente el termino currículo, a la Pedagogía pragmática en la sociedad industrial estadounidense y si bien aparecieron algunas ideas a principios del siglo XX, por lo cual lo sitúa como el campo centrado en la formación como una articulación entre contenidos y cultura, entre contenidos y demandas sociales u ocupacionales; formación como una relación entre proyecto educativo y conformación de secuencias didácticas. En palabras de Gimeno Sacristán (2010) No sólo es un concepto teórico, útil para explicar ese mundo abarcado en el plano educativo, sino que se constituye en una herramienta de regulación de las prácticas pedagógicas y su relación con el contexto social donde se enmarcan los aprendizajes. Desde esta perspectiva define al currículo como: El currículo… es él un instrumento esencial para hablar, discutir y contrastar nuestras visiones sobre lo que creemos que es la realidad educativa, cómo damos cuenta de lo que es el presente, de cómo y qué valor tenía la escolaridad en el pasado e imaginarse el futuro, al contenerse en él lo que pretendemos que aprenda el alumnado; en qué deseamos que se convierta y mejore. (Sacristán, 2010)

Luego de hacer el recorrido por la literatura pedagógica en torno a la conceptualización del termino currículo para analizar las consideraciones contextuales y como la misma realidad inmersa suscita una revisión de las condiciones favorables, los espacios, las metodologías para que el currículo se actualice, tome vida y cumpla su rol en el ámbito educativo y que no solo se quede en los discursos de algunos estudiosos en el tema y maestros en ejercicio de la docencia. En este sentido, se llega construir un concepto desde la realidad actual de los contextos educativos en la que se sitúa al currículo como una dimensión dinámica, flexible, que promueve la formación integral y la construcción de la identidad cultural teniendo en cuenta los recursos humanos, académicos y físicos para poner en práctica las políticas e implementar el proyecto educativo institucional. En este sentido, el currículo es la dimensión que permite establecer la estrecha relación entre toda acción educativa y su impacto social en la vida de los aprendices como oportunidad de crecimiento político, cultural y económico.

Después, de analizar las diferentes conceptualizaciones y analizar lo que implica hablar de currículo causa un gran interés investigativo como es el de analizar esa estructura dinámica, flexible que implica este y como constituye una unidad política que analizar el pasado, el presente y el futuro del accionar educativo y como se pretende generar metodologías, estrategias que respondan a las necesidades del estudiantado que no solo se centren en los instrumentos, herramientas, programas, aplicaciones y los medios; que son una parte fundamental en el logro de los aprendizajes pero que no lo son todo. ¿Cómo llega el estudiante a clase? ¿Cómo ingresa a un escenario virtual (condiciones emocionales, económicas y motivacionales), las implicaciones sociales propias de su contexto, ¿será que su profesor las tiene presente al desarrollar una sesión de clase o solo se dedica a favorecer el ambiente de aprendizaje? Y donde queda sus miedos, preocupaciones, necesidades desde cómo acceder hasta si cuenta con las condiciones mínimas para lograr la participación activa de un de los procesos fundamentales, como es él es aprender. Hoy cuando muchos se afanan por innovar y estar a la vanguardia, ser pioneros en la implementación de instrumentos; algunos profesores también se detienen en revisar si eso que expresa la documentación institucional de los centros educativos que suele ser interesante e inspirador en muchas instituciones se queda en el discurso, en la documentación, pues el contexto ha variado y lo que se tenía como determinado por una dimensión espacio-temporal han cambiado y la realidad del espacio áulico cambio y con el ese rol del currículo dinamizador cobra vida, donde la práctica pedagógica es el escenario de reflexión para su crecimiento, transformación y atención de las necesidades que antes de que llegaran la pandemia requerían atención y que a partir del vuelco acelerado  a la que condujo al mundo han sido develadas como las competencias digitales de profesores y estudiantes.

Hoy cuando el mundo, enfrenta una pandemia se ofrecen un sinnúmero de encuentros, diplomados, seminarios, conversatorios de diferentes instituciones lo que se convirtió en una excelente oportunidad de aprendizaje, actualización para profesores y académicos en cuanto al manejo de las herramientas: se elaboraron podcast, infografías, videos ilustrativos, tutoriales, se propone la revisión de repositorios, bases de datos de libre acceso, se ofertaron páginas gratuitas para acceder a un sinnúmero de recursos, manuales que invitaron a revisar las condiciones en las que estaban las competencias digitales comenzaron apropiarse de estas herramientas pero algo que se miró con poco detenimiento y que es el principal factor a la hora de intervenir en el ámbito educativo son las implicaciones pedagógico didácticas al intervenir con recursos educativos digitales. Llegó el momento inminente de evaluar las fortalezas de las herramientas, determinar en qué momento de la secuencia didáctica planificada previamente se debía intervenir con un recurso, si es necesario varios o mostrarle al estudiante no solo el acceso o manejo de estos recursos sino con cual propósito se realizó la selección y mostrarle las implicaciones pedagógico didácticas que representa en educación utilizar un recursos tecnológico digital, capaz de atender las necesidades educativas así como responder a los estilos de aprendizaje, intentar cerrar las brechas y abrir caminos a la inclusión al ofrecer con estos oportunidades de aprendizaje para todos.

Desde la perspectiva del estudio adelantado por Gimeno Sacristán (2010) y con el que coincide el autor del artículo, resulta relevante y casi necesario revisar los currículos institucionales en medio de la pandemia como luego de esta. Sin duda, como toda crisis dejará muchas enseñanzas, algunas para los profesores inquietos por investigar se convertirán en oportunidades para detenerse, analizar y reflexionar desde sus prácticas como el escenario cultural de los aprendices es un factor determinante desde las condiciones, las ideologías que llegan a la clase a debatir desde la academia y debe ser respetada, valorada para que ese rol activo del que se habla sea una realidad: un constructor, un facilitador y sea capaz de promover el trabajo colaborativo, la autonomía, la participación y por supuesto el pensamiento crítico. Luego de la pandemia llegarán profesores con más herramientas y experiencia que no pueden retroceder o perder la motivación por la innovación, por revisar los instrumentos, por mantener el currículo como esa dimensión dinámica, flexible, capaz de buscar nuevas metodologías acordes a las necesidades de los estudiantes y propias del sujeto social que aprende, pues los estudiantes, ya van ser más exigentes, manejarán muchas herramientas, algunos llegaran con falencias emocionales, académicas, tecnologías y la tarea esta es, en evaluar las condiciones que favorecen desde las implicaciones pedagógico didácticas a mejores condiciones de accesibilidad al conocimiento y a los medios, formación en valores y crecimiento académico.

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