CARTA SOLEDEÑA

Orlando Villarreal
Mujeres jóvenes de Soledad y de otros lares, se vestían de blanco con cinturón azul cielo, para rendirle una ofrenda en Mayo, mes de la Madre de Jesucristo.

Por: ORLANDO VILLARREAL GRAVINI

“El 13 de Mayo, la Virgen María…” *Mujeres jóvenes de Soledad y de otros lares, se vestían de blanco con cinturón azul cielo, para rendirle una ofrenda en Mayo, mes de la Madre de Jesucristo.

Efemérides cristiana: Un día como ayer jueves, hace 104 años, se cumple otro aniversario, cuando en 1917 en una de las cuevas de la Coba de Iría, cercana al pueblo de Fátima en Portugal, se les apareció la Santísima Virgen María a tres pastorcillos: Lucía, Jacinta y Francisco, acto que se creyó y se certificó, por lo que de inmediato se instituyó su advocación como la Virgen de Fátima, a cuyo nombre en diferentes partes del mundo se le tributa un homenaje católico, representado en iglesias, capillas, congregación, órdenes, instituciones educativas, cofradías, etc.; en Barranquilla y el departamento del Atlántico, existe una vocación.

Mayo, el quinto mes del año, está consagrado a la Santísima Virgen María y como tal a sus tocayas terrenales, cariñosamente suelen llamarlas “Mayo o Mayito”. Describo además que en el ayer y de pronto en el hoy, algunas jóvenes mujeres que forman parte del grupo de sus seguidoras, en estos treinta y un días, cuando les corresponde hacer diligencias educativas, sociales, culturales y otras, así como asistir a los rezos y rosarios religiosos, se visten con trajes de blanco y cinturón azul cielo. Era un espectáculo ver a estas señoritas caminando por los alrededores de los atrios de las iglesias de su localidad.

¿Por qué la vestimenta blanca de armiño con correa de raso azul?, la respuesta era coincidente entre sus familiares, porque esto se debía a la  consagración en Mayo a la Santísima Virgen María, Madre de Jesucristo, por lo que cada una de ellas tenían que mostrar pureza y  castidad hasta ese momento en su sana vida.

Me permito recordarles que en este período del año, en el santoral o libros santos se registran otras fiestas piadosas: Santa María Mazzarello, fundadora de las Hijas de María Auxiliadora Salesiana; San Juan Bosco, Santo Domingo Sabio y Santa Rita de Casia,  Abogada de los Imposibles, quien le dio un “tate quieto” a su esposo, cuando este jaquetosamente, pidió que por comida  le sirviera mierda, minutos antes una paloma blanca se posó en la mesa e hizo una deposición; Rita la tapó para mostrar limpieza, pero como su cónyuge la había pedido, entonces la destapó y le dijo: “si eso quieres, eso comerás”.

En su época, las jóvenes vibraban en el mes de Mayo, para ellas todo era alegría y sin tanta preparación en belleza, se paseaban por todas partes, ejemplo en nuestro municipio de Soledad, luciendo su “pinta” blanca de vestido enterizo o de blusa y falda en tela de popelina, opal o algodón, para las niñas y señoritas pobres y en satín, etamina, lino y raso para las de familias acomodadas, en ambas con pollerines en cretona, con pasadores de hilos en las cinturas, para colocar y sostener las correas o cinturones o fajones, confecciones caseras.

Desde entonces, 1917, hace 104 años, en Coba de Iría, surgió un cántico que se interpretó en varios idiomas, considerado como el Himno del mes de Mayo y de la Virgen María: “El 13 de Mayo,/ la Virgen María/ bajó de los cielos a Coba de Iría,/ Ave, ave, ave María,/ Ave, ave, ave María./ A tres pastorcitos, la Madre de Dios,/ Descubre el misterio de su corazón,/ Ave, ave, ave María, Ave ave, ave María./ El santo rosario constante rezar/ y la Paz del mundo el Señor dará,/ Ave, ave, ave María, Ave, ave, ave María,/ Hacer penitencia, hacer oración,/ por los pecadores que imploran perdón,/ Ave, ave, ave María, Ave, ave, ave María…/”

Con base en este canto pegajoso, se intensificó la catequesis o enseñanza religiosa, orientada por profesoras, mujeres adultas y Hermanas de la Caridad, ofreciendo instrucciones en la Doctrina Cristiana, en procura de acrecentar  el número de admiradoras de la Santísima Virgen María, Madre de Dios. Portugal, en su localidad de Fátima, Coba de Iría, todos los 13 de Mayo, como ayer jueves, se realizan emotivas peregrinaciones, en las que siempre se recuerda la aparición de la Santísima Virgen María, la Madre de Dios, a los tres pastorcillos Lucía, Jacinta y Francisco, cuyas memorias se evocan en esa fecha.

Ovigra, Cel. 312 685 2072  [email protected]

¿Te gustó esta nota? ¡Síguenos en Redes Sociales!    

Comenta aquí: