Por: Jorge Vergara Carbó: Los cambios bruscos en la Empresa Triple A

Los dirigentes de nuestra ciudad, al igual que sus habitantes deben tener claridad que para lograr un desarrollo urbano sostenible, y un  alto grado de competitividad es fundamental contar con unos servicios públicos domiciliarios  que sean eficientes y se presten a un bajo costo. Estos servicios pueden ser prestados por el sector público, o por el sector privado o mediante alianzas públicas-privadas que garanticen un buen manejo de los mismos.

A los usuarios les es indiferente si el servicio lo presta un privado o una entidad pública o una empresa mixta. Lo importante para él, es que se preste un buen servicio durante las 24 horas del día, y a un bajo costo.

Los barranquilleros no podemos olvidarnos de lo que vivimos en la década de los años 80 y principios del 90, en la prestación del servicio de acueducto, alcantarillado, aseo, comunicaciones y energía eléctrica. Una ciudad que no cuenta con un buen servicio de agua, aseo y alcantarillado, es una ciudad que no puede crecer su desarrollo urbano. Ejemplo de ello, lo encontramos no solo en barranquilla y Cartagena, sino también en otras ciudades. Al igual que vimos a ciudades como Medellín, Cali y Bogotá beneficiarse en su crecimiento urbano, comercial e industrial por contar con unos servicios públicos domiciliarios eficientes.

Lo anterior lo traigo a colación, por lo sucedido en la empresa Triple A, y por supuesto en Electricaribe hoy AIR-E. La corrupción detectada al interior de la Triple A, llevó al gobierno nacional a intervenir la empresa mediante la figura de extinción de dominio de las acciones de Inassa, las cuales fueron entregadas en cautiverio a la Sociedad de Activos especiales (SAE), ante acusación de la Fiscalía de la no prestación del servicio de “Asistencia Técnica” firmado en el año de 1.996, en el cual se le reconocía el 4.5%, de los ingresos brutos de la Triple A. Este contrato después fue modificado quitándoles otras arandelas y dejando en firme el porcentaje del 4.5% anual.

¿INGENUIDAD AL FIRMAR CONTRATO DE ASISTENCIA TÉCNICA ?

Es bueno aclarar que a nuestro juicio el contrato de “Asistencia Técnica” es legal, por ello la Fiscalía y la Procuraduría, lo que aducen es que el contrato no se ejecutó, hecho este que las partes involucradas en el proceso jurídico tendrán que demostrar ante un juez de la República.

Lo que ha debido llamar la atención de las ïas”, como del Comité Intregremial del Atlántico es la aparente  “ingenuidad” con las que actuaron quienes firmaron ese contrato de “ASISTENCIA TÉCNICA”, al no prever que la empresa Triple A, iba a ampliar su mercado y por lo tanto sus ingresos brutos se incrementarían ostensiblemente. En el año 1.997, la Triple A facturo $91.191 millones, un 65% superior a la de 1.996, y a diciembre 31 de 2020,  facturo $696.096 millones, lo que significa  7.6 veces lo facturado en el año 1.997, cuando se hizo efectivo el contrato de asistencia técnica, que de estar vigente ese contrato habría que reconocérsele a Inassa , la suma de $30.424 millones, por el año 2020.  Semejante error de unos dirigentes privados y entidades de control, no es perdonable. Como tampoco lo puede ser, el silencio que guardaron sobre este contrato por mucho tiempo los miembros de sus juntas directivas y por supuesto las entidades de control. Igualmente se les olvido que desde el mes de mayo del 2000, hasta noviembre del año 2001, la que operaba la empresa era SLASA, de propiedad de barranquilleros, no había participación extranjera durante ese tiempo y a pesar de ello se pagó, el 4.5% de los ingresos brutos de ese periodo sin tener derecho a ello.

Hoy la Fiscalía acusa al exgobernador de Antioquía Sergio Fajardo, por no haberse cubierto del diferencial cambiario al endeudarse en dólares, cuando  en el mercado se encuentran este tipo de protecciones, que si bien son costosas, ameritaba un estudio que comparar su costo y el costo de no asegurarse. Colombia es un país vulnerable al depender su economía del precio de los commodites y tener una TRM flotante, lo que quiere decir que varía de acuerdo a la entada y salida de divisas. Pero me parece más grave, lo que hicieron nuestros dirigentes políticos y privados cuando firmaron con Inassa el contrato de “Asistencia Técnica “, y a pesar de ello NO fueron merecedores de un llamado de atención y mucho menos de una sanción. El detrimento patrimonial para el del Distrito, como para la Nación y los accionistas minoritarios fue grande al disminuir las utilidades de la Triple A, en un monto aproximado  de $250.000 millones, del año 1.997 al 2018.

CAMBIO DE GERENTE SIN JUSTIFICACIÓN

Preocupan el cambio de gerente, que se dio sin razón alguna por parte de la Junta Directiva de la Triple A, al forzar a renunciar al gerente Guillermo Peña Bernal, quién venía desempeñándose con lujo de detalles, hasta el punto de garantizar la prestación de un buen servicio, asumir directamente el manejo del negocio del aseo, y lograr utilidades del orden de los $94.816 millones, superior en un 13.4%, a las del año anterior, a pesar de encontrarnos en Pandemia y haber decretado el gobierno la reconexión de los usuarios morosos. Seguimos esperando la aclaración respectiva de la administración local, y por supuesto de los miembros de la Junta Directiva y del mismo gerente, a quién parece lo silenciaron al obligarlo a firmar una cláusula de confidencialidad.

Para reemplazarlo acaban de escoger a una persona que ha estado muy ligado al grupo económico de Sarmiento Angulo, Jairo De Castro Peña, del cual esperamos que continué con las políticas que aplico el anterior gerente, y no tenga compromisos con ningún grupo político o económico.

Tenemos que estar vigilantes de su desempeño, le entregan una empresa operando y generando  utilidades. Es preciso hacer un corte de cuenta por parte del gerente entrante para que los barranquilleros conozcamos como recibe usted la empresa y como la entregara. Su principal labor debe ser garantizar la prestación del servicio eficientemente y a un bajo costo, para ello es necesario que se disminuyan las perdidas físicas y de fraude por conexiones ilegales o adulteración de los medidores, ya que inciden en el costo del servicio que terminamos pagando los usuarios. Igualmente la empresa debe brindarle el servicio a las  nuevas urbanizaciones, sin afectar el servicio a los clientes actuales. Creemos que la Secretaría  de Planeación debe estar vigilante que en los planes parciales que elaboran las empresas urbanizadoras cuenten con el certificado de los servicios públicos domiciliarios.

 No podemos confiar en el control de los concejales, como del Comité Intergremial y por supuesto mucho menos en la entidad culpable de la mala prestación de los servicios públicos la “Superintendencia de Servicios Públicos “ellos son  culpables de lo que paso en Electricaribe, como en la Triple A, y serán los culpables de lo que suceda con la empresa AIR-E y AFINIA.

EL INTERES EN CONTROLAR LA TRIPLE A

Ante el interés del Alcalde Jaime Pumarejo de ejercer el control de la empresa Triple A, le queremos decir que no hay necesidad en estos momentos en una concesión que revierte al Distrito en el año 2033, de comprar con recursos del Distrito la participación de Inassa del 82.16%, de las acciones, que son de su propiedad y que las administra en cautiverio la SAE.

Tampoco alcalde para manejar una empresa se necesita tener el 100%, de las acciones, la mayoría se logra con el 50.1%, o menos aliado con los accionistas minoritarios.

Hoy el Distrito tiene dos puestos en la Junta Directiva, usted preside dicha junta, y la funcionaria Emelith Barraza. Los otros miembros son tres funcionarios del gobierno nacional y dos privados escogidos por la SAE, uno de ellos Camilo Abello Vives muy ligado al grupo ARGOS, el mayor terrateniente y urbanizador del Área Metropolitana de Barranquilla, y el otro Arturo Gutiérrez de Piñeres, vinculado durante mucho tiempo al grupo sarmiento Angulo, pero que fue expulsado de ese grupo por malos manejos en Cali. Sobre estos dos nombramientos que son oriundos de Barranquilla, los gremios no ha dicho nada, ni dirán nada, como tampoco la administración y mucho menos los señores concejales.

Ante la realidad política que vivimos y dada la empatía que hoy reina entre el Uribismo y el Charismo, valdría la pena que los parlamentarios, como el alcalde y  la gobernadora Elsa Margarita Noguera le soliciten al presidente Duque, les dé la oportunidad de manejar una empresa que con mucho esfuerzo creamos los atlanticenses, autorizando al director de la SAE, para que convoque a una asamblea extraordinaria con el único punto de elegir junta directiva, para que mantenga los dos puestos del Distrito y le asigne, el tercer  puesto a la gobernación. No nos olvidemos  que la Triple A, presta el servicio en 14 municipios, diferentes a Barranquilla.

De concederle ese puesto que es viable y aconsejable podríamos tener tres (3) puestos principales con sus suplentes, o sea  el manejo total de la empresa sin necesidad de invertir un solo peso de las arcas distritales que no se encuentran tan boyantes.

¿Te gustó esta nota? ¡Síguenos en Redes Sociales!    

Comenta aquí: