[Editorial] Reforma tributaria en medio de la pandemia

Aunque aún no se conoce el texto completo de la proyectada reforma tributaria, que será sometida a consideración del Congreso de la República en el decurso de esta semana, el Presidente Iván Duque ha dado algunas pistas de lo que está programando incluir en el compendio de esta norma fiscal, como algunos especialistas la han denominado.

Según lo que hasta ahora se conoce del proyecto de ley, la meta es la recaudación de $25,4 billones para financiar diferentes gastos, entre ellos los de carácter social, que imprescindiblemente tendrán que ser consecuentes y muy coherentes respecto a que muchos países del mundo procedieron a incrementar su déficit de endeudamiento, para poder solventar la protuberante crisis originada por la pandemia.

Eso nos hace colegir que los países que se desempeñen con mayor rapidez en el tópico de la estabilización de las finanzas y en la protección de los más vulnerables, serán los que tendrán la mayor credibilidad en la banca multilateral para seguir financiando a los países más necesitados en la medida en que puedan cumplir.

La justificación del Presidente Duque respecto a la reforma tributaria que hoy nos ocupa y a la cual denominó la ‘Transformación Social Solidaria’, es que con esta se persigue garantizar la sostenibilidad de los programas sociales originados en el marco de la pandemia del Covid-19, para proteger especialmente a los más vulnerables de Colombia y tendrá como cimiento  en los tres principios que consagra  la Constitución Nacional tales como la progresividad, que nos enseña que  quienes más tienen, más aportarán; la equidad, para proteger a los más vulnerables y la eficacia, para que la meta señalada sea de fácil recaudo.

Así las cosas, podemos afirmar en LA LIBERTAD, que uno de los puntos más importantes de la ‘Transformación Social Sostenible’ de que nos habla el Presidente Duque, es darles la educación universitaria pública gratuita a los bachilleres pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3, lo cual se constituye en un principio fundamental.

El espíritu de la Reforma  Tributaria que será presentada en esta semana, también hace referencia a la reducción de la carga tributaria para las micro y pequeñas empresas, donde se concentra el 80 por ciento del empleo en nuestro país.

También ha hecho énfasis en temas como la ampliación del ingreso solidario a casi cinco millones de familias, la devolución del IVA a cerca de 4 millones de colombianos, la extensión del Plan de Apoyo al Empleo Formal, PAEF e incentivos para la contratación de jóvenes.

Así mismo, se ha sabido que como eje de esa iniciativa gubernamental desde ya se están mencionando las exenciones al Impuesto al Valor Agregado – IVA, las cuales seguramente   se constituirán en lo esencial de lo que el Estado deja de recibir por ese tipo de beneficios; pero la mayoría de los colombianos  no dejan de preguntarse cuál será el mejor camino para incrementar los  recaudos en medio de la crisis histórica que enfrenta el pueblo colombiano en la actualidad por efectos del Covid-19.

El propio Presidente Iván Duque ha reiterado en los últimos días, que el espíritu de la reforma tributaria contiene un componente más que todo social, acompañado de unos cambios tributarios que incluyen eliminar beneficios como los que se encuentran involucrados en el IVA.
Lo que se presagia hasta ahora es que será un proyecto que abordará de forma conjunta e integral estos elementos, incluyendo modificaciones al recaudo de impuestos, el gasto público y las restricciones que debe seguir la formulación de la política fiscal.

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