Teatro Santa Marta está huérfano sin que ninguno responda por su entrega

A pesar del espaldarazo recibido recientemente en una visita por el ministro de ministro de Cultura, Felipe Buitrago Restrepo a las obras de remodelación del teatro Santa Marta, los transeúntes que por allí pasan y los samarios en general no aguantan más la prolongación de esta remodelación, sobre todo, cuando a simple vista, los obreros de dicha construcción se toman frecuentemente largos descansos en plena jornada laboral.

Además, dicha situación, que es evidentemente reprochable para cualquiera que observa “la operación tortuga” de varios albañiles quienes se sientan a dialogar plácidamente entre ellos sobre las estructuras que hasta el momento se han podido adelantar para restaurar este emblemático lugar que en otrora fue epicentro de magistrales presentaciones histriónicas y cantantes que deleitaban a los samarios en su mejor momento.

De otro modo, desde hace más de diez años, los samarios esperan con ansias la entrega del icónico Teatro Santa Marta, es por esta razón que la Veeduría Ciudadana Especializada en acorde con la Sociedad Colombiana de Arquitectura (SCA) se reunió en una mesa técnica para revisar aspectos como: El parqueadero que tendría el teatro, la operación cultural, el concurso para la operación del teatro entre otros temas que a esta altura de la obra no se han definido ad portas de la entrega de la que tanto se anuncia.

Por su parte, la mesa técnica interna de la SCA anunció que hoy estarán reuniéndose con representantes de Ministerio de Cultura, Distrito de Santa Marta, Fontur, Contraloría General de la Republica, para concertar y aclarar temas con respecto a dicha remodelación, así como la fecha de entrega final que hasta el momento afea la tradicional Quinta Avenida de Santa Marta o Avenida Campo Serrano entre las calles 16 y 17.

Por el contrario, es importante destacar que al samario de a pie, no le interesan las peleas partidistas entre el gobierno nacional y local, que retrasan esta obra, pero lo que más anhela es que el teatro sea prontamente entregado y que esa platica no se pierda.


Asimismo, los habitantes de la capital del Magdalena no quieren saber de más de celos políticos o distanciamientos a causa de las diferencias partidistas que hasta el momento tienen al Teatro Santa Marta huérfano pues no hay claridad en los presupuestos, puesta en marcha del mismo y el sostenimiento como tal, que por ahora pareciera que no tiene dolientes.

Sin embargo, es inevitable dejar de hacer cuentas al saber cuánto les está costando a los samarios el tristemente célebre y principal teatro de la ciudad, sabiendo que entre el presupuesto inicial y el contemplado recientemente hay 12.000 millones de pesos que no estaban computados originalmente, sin mencionar los tres años de atraso que ya tiene este “elefante blanco o tortuga blanca” como lo calificó Luis Ignacio Díaz Granados Villarreal, uno de los voceros de la Veeduría Ciudadana Especializada en Santa Marta al referirse al tema.

Cabe destacar, que este proyecto no tuvo un buen comienzo pues el presupuesto proyectado era de 22.000 millones de pesos en el 2012 y a la fecha está en el promedio 34.000 millones de pesos para esta remodelación, según lo afirmó Daniel Ignacio Varón Quintero, Veedor Ciudadano especializado y Presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectura para el departamento del Magdalena.

No obstante, en medio de este rifirrafe entre lo nacional y lo local, la Veeduría Ciudadana Especializada de Arquitectos en el Magdalena se mantienen vigilantes para exigir que se cumplan las obras, los tiempos con diligencia y darle un parte a los samarios que representan, pero de los obreros que aparecen en la foto tomada recientemente y que se sientan en las estructuras en construcción del Teatro Santa Marta a conversar en medio de horas laborales y sin distanciamiento de bioseguridad ninguno da cuenta.

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