Muhammed Alí, se midió a Antonio Inoki el pasado 26 de junio de 1976

El combate fue un verdadero desastre. En Fantastic Bet, Johnny Valiant, escribió: 

-En cuanto sonó la campana, Inoki corrió hacia Ali a través del ring y se deslizó hacia sus piernas. El boxeador esquivó el ataque. Desde ese momento, debido a sus restricciones, Inoki pasó el resto del primer round con una rodilla apoyada en la lona, buscando patear las piernas de Ali y conectando de manera limpia una sola vez. Esto definió la estrategia del japonés, que se limitó a esta peculiar ofensiva por el resto del encuentro con éxito limitado

Por: Pepe Comenta.

El 26 de junio de 1976, el más famoso campeón de los pesos pesados, Muhammed Alí, se midió a Antonio Inoki, el más famoso luchador de Japón, experimentado en varias artes marciales, en uno de los combates más promocionados de los 70, pelea que nació casi por una chanza.

Un año antes, Alí le había preguntado medio en broma medio en serio a Ichiro Hatta, presidente de la Asociación de Lucha Japonesa si no había “algún pelador de ustedes que quiera desafiarme”.

-Ofrezco un millón de dólares a quien quiera- dijo el campeón mundial norteamericano.

Pasados unos pocos días, los asiáticos respondieron que el peleador de artes marciales, Antonio Inoki, aceptaba el combate y que se ofrecería como bolsa la suma de seis millones de dólares.

Pero ¿Quién era Antonio Inoki?

Antonio Inoki, tenía 33 años en ese momento y era una real celebridad en Japón.  Experto en artes marciales y luchador profesional, ya tenía experiencia enfrentándose a rivales de otra categoría, llegando a derrotar al doble campeón olímpico en Judo Williem Ruska, según cuenta https://www.milenio.com/deportes/boxeo/box-peleador-mma-acepto-enfrentarse-muhammad-ali 

-No sé qué tan en serio Alí esté tomando esta pelea, pero puede resultar lastimado. Yo voy a pelear y quizá hasta le rompa un brazo- dijo Inoki a la prensa de Tokyo.

Hubo de todo en torno al enfrentamiento. Se dijo que los Black Muslims -Musulmanes Negros- habían amenazado con “matar a Inoki si Alí resulta lastimado”. Por su parte, el periodista Jim Murphy señalaba que el combate ya estaba “arreglado y el japonés será ganador con un golpe a traición”.

-Yo voy a pelear en serio- dijo Inoki.
-Yo también lo quiero así- respondió el campeón mundial de boxeo.

Todo esto motivó que se acordaran algunas reglas para la pelea. Según un diario estadounidense, “El luchador no podría utilizar derribos o proyecciones ni pelear en el suelo con Ali, y no podría patear a menos que tuviese una rodilla en la lona”
Las críticas´arreciaron entonces. 

Donn Dragger un Marine de Estados Unidos, experto en Judo, calificó el pleito como “una verdadera farsa”


Donn Dragger un Marine de Estados Unidos, experto en Judo, calificó el pleito como “una verdadera farsa” -Las reglas han sido modificadas tan severamente que esto ya no es boxeo versus lucha, Inoki no puede buscar el derribo. Es como si le prohibieran a Ali usar su jab ¡Vaya farsa!”


-Las reglas han sido modificadas tan severamente que esto ya no es boxeo versus lucha, Inoki no puede buscar el derribo. Es como si le prohibieran a Ali usar su jab ¡Vaya farsa!”– dijo para la televisión.

El combate fue un verdadero desastre.En Fantastic Bet, Johnny Valiant, escribió el año pasado: 

-En cuanto sonó la campana, Inoki corrió hacia Ali a través del ring y se deslizó hacia sus piernas. El boxeador esquivó el ataque. Desde ese momento, debido a sus restricciones, Inoki pasó el resto del primer round con una rodilla apoyada en la lona, buscando patear las piernas de Ali y conectando de manera limpia una sola vez. Esto definió la estrategia del japonés, que se limitó a esta peculiar ofensiva por el resto del encuentro con éxito limitado- indicó

Ali, frustrado, gritaba “¡Inoki cobarde! ¡Inoki no pelea!” mientras se alejaba del japonés. Para la tercera ronda, un corte había aparecido en la rodilla izquierda del americano. 

Los 15.000 asistenes al pleito, mostraron de manera clara su disgusto: Lanzaron una gran cantidad de objetos al tinglado y según la prensa, se duró “un día completo para limpiar de basuras el escenario”:

De todas maneras, Alí no salió muy bien librado, según contaría después el judoka Donn Dragger:

-Las heridas de Ali resultaron en una infección y dos coágulos que afectaron su movilidad por el resto de su carrera boxística, y en un momento se temía que el campeón podría perder su pierna izquierda- afirmó a través de la televisión.

Al final, Inoki y Alí terminaron siendo grandes amigos y el japonés, quien después se dedicó a la política, hizo un gran elogio al peleador norteamericano en su sepelio…

Fuente: tomado de pepecomenta.com

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