LA GEOMETRIA Y YO, YO Y…

Razonar en geometría es razonar con figuras mal hechas…

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Escribe; Walter Pimienta
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De niño, al regresar de  la escuela, veía  la  geometría  en  el  rectángulo de la puerta de entrada de mi casa, en los  cuadrados de sus siete ventanas, en la redondez de la pelota de caucho conque, con los amigos del barrio, pateaba bola. Veía la geometría en los dos palos verticales que sostenían  otro palo horizontal formando las porterías de la cancha de fútbol del pueblo.

Veía la geometría en el orden de las mesas de mi mamá dándole un lugar a cada cosa y poniendo cada cosa en su  lugar: el florero, el portarretrato de la foto familiar. Su gris sirena de yeso sin escamas, un cenicero…Y si era en la mesa de su cocina, la concertada colocación de sus platos,  sus ollas, sus cuchillos, sus peroles, sus pocillos, sus  cucharas, sus  calderos, sus sartenes, todo según el rango y   regla  de  sus  usos…

Desde los tiempos de escuela, la geometría es para mí algo cerebral. Desde  niño me inquietaba, hasta ponerme de mal   humor, ver los cuadros  de  mi  casa mal colgados rompiendo  el orden correcto de sus lados, rompiendo paralelas…Y,  entonces,  los corregía en el sentido y forma de todos los cuadros cuadrados  del mundo.

Desde mi pupitre escolar, entendí, en todo momento, la  geometría como ese fenómeno que me permitía percibir lo difícil que me era trazar una línea recta en la hoja de papel de  mi libreta cuadriculada, porque aquella, la línea, aunque  la plasmara con la ayuda de mi regla, me terminaba irremediablemente inclinada o quebrada o cerrada. Y, siendo así, entendía por qué las calles de mi pueblo tenían un  artístico trazado tan irregular. Y así quedaron, y así se formalizaron en atención a las razones y principios que,  sobre el concepto de línea, tuvieran las excelencias de personeros, “agrimensores” y cabuyeros que trazaron sus calles  y callejones al ojo… como desde los orígenes se trazarían todas las calles y callejones de los pueblos del mundo.

Eternamente vi la geometría en la claridad de toda  estructura,  en  las  superficies planas  y  tersas;  pero  sobre  todo  en  el  orden formal y estético de tender la cama, tender  el mantel, hacer la zanja de una cerca;  la  veía con  agrado en la campana de  la  falda floreada de una niña-mujer; en  las ocultas pirámides acostadas asomando en la blusa de ella (¿?)…Siempre vi la geometría en la boca redonda de los vasos y copas de servir el vino y en el círculo de agua del pozo de mi casa…Continuamente vi la geometría en   triangulo que encierra el Ojo de la Providencia, el ojo que  todo lo ve… el Ojo de Dios…Invariablemente vi la geometría  en los ángulos de los rincones donde dormían los fantasmas de la infancia y, así también, constantemente, vi la geometría  en la forma frágil y ovoide de los huevos de gallina…Aquello, todo, tenía métrica definida dada por las manos de Dios, el  geómetra de todos los geómetras…

Tenían geometría los rojos techos cónicos de las casas del  pueblo. Las graníticas  columnas de su iglesia, el óvalo del  parque, el obelisco trunco que este mismo parque antes  tenía,  los  coloridos conos de los raspaos  de  José  María, la división multicolora que, con pintura de todos los matices, a punta de  brocha  gorda, el Cuco daba  a las paredes de las escuelas, de la alcaldía y, así, estas se veían   “pintarrajedamente bonitas”… Tenía geometría fija y  firme,  el  telón del  cine  del  Teatro  Montecristo, blanco y presto  para  las nocturnas balaceras de las películas del Oeste Americano; tenían un rigor geométrico las circunferencias de los discos del picó de Juancho Tejera, tanto, que al hacerlos  sonar hacían bailar automáticamente a la gente…Tenían un  planteamiento geométrico los sillones o monturas de los domésticos burros, estos, (los sillones), hechos por los  carpinteros del pueblo serruchando y martillando maderos rectos, semirrectos, semicurvos, paralelos y cruzados,  garantes de cierta calidad estética, les hacía verles como estimadas bestias de  lo domestico cual  las figuras del bíblico  pesebre de diciembre…Todo era y es geometría porque todo  es configuración, apariencia, perfil, imagen, aspecto, formato, diseño, estructura, hechura, figura, modo, manera, estilo, tono, proceder, procedimiento, modales…

La historia de la humanidad, está llena de geometría. Todo es  geometría porque todo es forma…

No sé si he sido algo metafórico escribiendo todo esto, pero  no es mi culpa… Veo geometría hecha arte en los pliegues perfectos de las esculturas de  Miguel  Ángel. La intuyo en el  principio matemático de que la línea es una sucesión de  puntos…y  entonces me pregunto cuántos puntos tienen las  cuatro líneas que forman el cuadrado perfecto de mi  dormitorio… Y, en consecuencia, juego visualmente con la  superficie lisa y cuadrangular de las baldosas rojas y  amarillas que  hacen el piso de la sala y del comedor salidas del molde de la imaginación…Y la distracción me era  simple… Todos tenemos  mirada de  geómetras,  es cuestión de comprender la línea como la comprendiera Euclides, el matemático, y como la comprendieran las excelencias de personeros, “agrimensores” y cabuyeros que trazaron las  calles y callejones de mí pueblo al ojo

Me encanta la geometría de una hoja de papel que, en sus  líneas escondidas, con dobleces y redobleces  manuales, se vuelve barco, se vuelve cometa, se vuelve avión, pájaro, casa,  sapos, caballos, escaleras, gorritos  para  la cabeza  y,  con estos, jugar a los soldados en guerra con armas de palo… Y todo eso estaba  ahí… en la geometría y en una suma  de planos…

El barroquismo arquitectónico  de la  antigua Roma,  Grecia y Egipto, fue pura geometría o geometría pura, serena y estilizada, enfática en curvas y serena en rectas que yo, en mi hoja de papel siempre contradiciendo el concepto de  línea recta que  a  la letra  dice: “Una recta es una sucesión infinita de puntos, situados en una misma dirección. Una recta tiene una sola dimensión: la longitud”. En mi caso así no era porque, aun haciendo mis líneas rectas a lápiz y con la  ayuda de mi regla, lo que me salían en el papel eran unas  líneas curvas,  como curvas infinitas tiene la vida…

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