Diego Fernando Martínez, servidor del CTI, presunto responsable de suministrar información a grupos al margen de la ley en el departamento del Cauca.
Diego Fernando Martínez, servidor del CTI, presunto responsable de suministrar información a grupos al margen de la ley en el departamento del Cauca.

‘Dignidad’ fue denominada la investigación que pocas veces pasa, ya que no fue contra los delincuentes, sino contra uno de los integrantes del Cuerpo Técnico de Investigaciones.

Luego de acoger la solicitud de la Fiscalía, un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento consistente en detención domiciliaria, contra Diego Fernando Martínez, servidor del CTI, como presunto responsable de suministrar información a grupos al margen de la ley en el departamento del Cauca.   

Las acciones dispuestas por el Fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa Delgado, para garantizar transparencia y legalidad en el desempeño de los funcionarios de la entidad, permitieron identificar la supuesta conducta ilegal del hoy imputado, la cual estaría afectando las labores investigativas contra la criminalidad organizada en esa localidad. 

“Lamentamos profundamente que se produzca esto al interior de la institución, pero seremos implacables con las ‘manzanas podridas que se puedan presentar también dentro de la Fiscalía General de la Nación”, señaló el fiscal general Francisco Barbosa Delgado.  

Elementos, material probatorio y evidencia física dan cuenta de los supuestos nexos que tendría el servidor del CTI, conocido como ‘El Doctor’, con la estructura disidente Carlos Patiño, que delinque en inmediaciones del río Patía.   

En las interceptaciones telefónicas realizadas al teléfono del funcionario Martínez quedo evidenciado esto:

  • Desconocido: “Se la envió al WhatsApp, oiga no se olvide de mí que ando fregado”.
  • Diego Martínez, Investigador CTI Cauca: “No señor espéreme que no me han llegado, apenas estamos soltando, no se preocupe, apenas me llegue una lucecita al menos le llevo, aunque sea unos dos milloncitos”.

Según el ente acusador, el investigado al parecer colaboraba activamente, suministrando información reservada que entregaba a la organización criminal sobre asuntos jurídicos, procedimientos operativos y actividades logísticas programadas en donde se favorecía dicha organización.   

En ese sentido, la Unidad Especial de Investigación de la Fiscalía, a través de su policía judicial, capturó al funcionario del CTI, y realizó varias diligencias de allanamiento y registro en Cajibío y la capital caucana.   

La prueba reina de los investigadores fueron sus tenis los mismos que portaba el investigador Diego Martínez, en medio de un video grabado por una fuente humana durante un sancocho en una finca donde operan las disidencias de las FARC.

Los mismos tenis aparecen en el video prueba de la reunión y posteriormente fueron usados por la Fiscalía en la judicialización para determinar que el funcionario del CTI Cauca, si tenía relación con el posible ilícito.

Según el curso de la investigación, al parecer esta persona, recibía pagos mensuales por información reservada que era entregada a la organización criminal en temas jurídicos y las diferentes actividades de logísticas que eran programadas en su contra.

En las audiencias preliminares, la Fiscalía le formuló imputación de cargos por los delitos de concierto para delinquir agravado, asesoramiento a grupos al margen de la ley y fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las fuerzas armadas o explosivos.  

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