Ulahy Beltrán López

Por: Ulahy Beltrán López

Es importante que la ciudadanía no pierda su confianza y credibilidad en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de las clínicas privadas y de los hospitales públicos, ni tampoco en los médicos que manejan esas unidades. Por eso rechazo con contundencia las palabras del locutor deportivo, Javier Fernández, más conocido como “el cantante del gol”, quien en un programa deportivo del Canal WinSportsTV trató de generar dudas sobre el comportamiento ético de clínicas, hospitales y médicos del país en el manejo de la pandemia por Covid-19 en Colombia.

Entre otras desatinadas frases, Fernández mencionó que a muchos centros hospitalarios en el país no les convendría que los pacientes con coronavirus se recuperasen porque, según “el cantante del gol”, estas entidades perciben mucha plata a cambio. Al respecto, textualmente dijo: “Algunos médicos parece que no estuvieran muy interesados en que las personas se curen rápido, sino que están interesados en los 30 millones que les llegan a los hospitales”.

No satisfecho con esa aseveración, continuó diciendo que para los médicos en Colombia les “es benéfico tener a muchos enfermos de COVID en sus hospitales porque generan plata” y por eso “no se interesan en curar realmente a la gente”. Fernández concluyó de manera temeraria diciendo que “lo digo de corazón y con conocimiento de causa porque conozco muchísimos casos”; sin embargo, el locutor no presentó ninguna evidencia de sus graves acusaciones contra el gremio médico y las instituciones hospitalarias en Colombia.

Este tipo de palabras irresponsables generan un daño incalculable en dos de los activos más grandes que tienen los médicos intensivistas, las UCI y las IPS en general, tanto clínicas privadas como hospitales públicos en la población general que demanda servicios de salud: la confianza y la credibilidad. Frases como las pronunciadas por Fernández y que son muy generales y nada específicas, pueden motivar que la gente del común se resista a ir a las clínicas y hospitales por no ser ingresados a una UCI y puede conllevar a que la muerte se los tome en la casa por la falta de atención oportuna y especializada, como ya de hecho viene ocurriendo.

Hoy resulta además de inoportuno, injusto cuestionar asuntos tan importantes exponentes de la integridad ética, moral y humana como son quienes trabajan en las IPS y especialmente en las UCI, quienes hoy precisamente son quienes están exponiendo sus vidas cada día y cada noche en las UCI de las clínicas y hospitales públicos y por eso presentan mayores posibilidades de contaminación y de contagio.

En Colombia el costo en vidas humanas por parte de médicos y demás talento humano en salud durante la pandemia es muy alto, a tal punto que a la fecha las cifras oficiales del Instituto Nacional de Salud hablan de 185 fallecidos, aunque colectivos como Dignidad Médica sostienen que los decesos del talento humano en salud superan los 300.

Una falsa percepción que podría darse a partir de las desafortunadas palabras del locutor deportivo, es que se está dejando a propósito a pacientes con COVID-19 en las UCI más días para que las clínicas y hospitales facturen más así. Eso es totalmente falso, lo que ocurre es que los pacientes con COVID-19 que ingresan a las UCI, por su estado de gravedad con el que llegan y la complejidad de esta enfermedad, tienen que tener obligadamente una estancia en UCI que suele ser más larga que la de otros pacientes que por otro tipo de enfermedades o eventos requieran ser manejados en UCI.

Desde el punto de vista administrativo, tampoco es cierto que a una clínica privada y a un hospital público le convenga más financieramente dejar más días de los necesarios a un paciente con COVID-19 en la UCI, pues precisamente uno de los indicadores de gestión en la UCI es el giro-cama y este es mayor en la medida que el paciente dure poco tiempo en una UCI para que la cama así rote más, por lo que esta percepción resulta totalmente infundada.

Sobre el tema del beneficio para las IPS por el supuesto “mayor pago” que reciben por la atención de pacientes con COVID-19, el mismo Viceministro de Salud Luis Alexander Moscoso, había enfatizado hace rato queno hay mayor pago a una clínica o a un hospital por la atención de un paciente con COVID-19 comparado con un paciente con otra enfermedad, por eso lo falso de esa premisa que anda en el imaginario de muchas personas y que el locutor deportivo con total ligereza ha vuelto a mencionar.

Señor Fernández:

No confunda a la ciudadanía y lo invito a que si usted tiene pruebas de lo que dijo, no generalice y sea específico en lo que dice y denuncie a las IPS implicadas por estas supuestas prácticas indebidas, porque la ciudadanía debe seguir confiando en las unidades de cuidados intensivos (UCI) de las clínicas privadas y de los hospitales públicos, así como en los médicos que manejan esas unidades.

Respete al gremio médico y a las clínicas y hospitales que precisamente son los actores que han evitado que la tragedia por la pandemia en Colombia sea aún mayor a la que hasta ahora ha ocurrido.

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