Reynaldo Mora Mora

POR: REYNALDO MORA MORA, PARA “TRIBUNA PEDAGOGICA”

“Tribuna Pedagógica”, con más de veinte años abordando las problemáticas educativas-curriculares en este importante diario, “La Libertad”, somos consciente de lo que está ocurriendo en lo sanitario-educativo en Colombia, y, después de analizar las patologías mentales y físicas que puede presentar el riesgo del regreso a la escolar, con alternancia, como le ha dado en llamar el gobierno, nos vemos comprometidos a realizar este documento de carácter pedagógico-curricular, que hemos llamado, “Guía de Bioseguridad Curricular”, GBC, cuyo componente esencial es el de proponer alternativas a la “alternancia” oficial del MEN, para unificar criterios con la mayor racionalidad técnico-pedagógico-curricular para la definición, diagnóstico de necesidades de las Instituciones Educativas, IE, respuestas a las problemáticas que la escuela deberá afrontar. Así también, brindar al MEN y a las secretarías de educación herramientas de bioseguridad curricular para el desempeño de la labor formativa en la prestación del servicio constitucional de la educación.

Entonces, es motivo de satisfacción para el Grupo de investigación, “Currículo, Formación y Saberes”, adscrito a la Universidad del Atlántico presentar esta Guía de práctica de bioseguridad curricular, basada en la evidencia, realizada por el seguimiento que debemos hacer al proceso de formación en tiempos de pandemia, como parte inicial de lo que pretendemos convertir esta dinámica en la construcción de una “Licenciatura en Educación en tiempos de crisis”. Se trata de unificar parámetros en el manejo de las problemáticas de mayor impacto, por su incidencia, costo social y económico para el Estado, la Sociedad y la Familia, apoyados en criterios de, primero, es la vida, que es y debe ser el logro más importante de un Estado Social Constitucional de Derecho, y, lo que es aún más importante, el de aprender alternativas frente a la alternancia oficial. Esta GBC, que a continuación se expone, ha sido elaborada como respuesta a una necesidad prioritaria del regreso “a raja tablas” por parte de los sacerdotes oficiales, y es el diseño participante del Protocolo de Bioseguridad Curricular, PBC (que en otros ensayos hemos puesto en consideración) en forma conjunta, porque todas las IE no son las mismas, ni sus contextos son iguales. En tal sentido, es un esfuerzo en el cual se deberán unir Familia, Sociedad y el Estadio Constitucional.

Para su educabilidad y aplicabilidad se hace necesario considerar que cada estudiante es un ser bio-sico-social-cultural, con sus propias características, las cuales deben ser tenidas en cuenta en el momento de su regreso al aula escolar. Esta Guía como parte integrante del PBC, estará basada en las evidencias de este casi un año de angustia existencial pandémica, consiste en un proceso de evaluación e investigación, mediante el cual la comprobación de resultados justifica la toma de decisiones para el regreso o no a la escuela de docentes y estudiantes, e incluso, de los padres de familia por parte del MEN y de las secretarías de educación. Nuestra propuesta de Guía del PBC llama a utilizar la consulta contextual exhaustiva de los estudiantes y sus familias, computarizar estos datos para su debido apoyo físico, nutricional, mental y de aprendizaje, desarrollar software por parte del MEN y las secretarías de educación para la ubicación y ayuda en terreno de los problemas de aprendizaje y emocionales de salud mental a través de este enfoque crítico, para determinar la validez y aplicabilidad de la alternancia o no como reto oficial.

Esta Guía del PBC tiene su propósito: evaluar experiencias educativas-formativas pandémicas, diagnosticar, formular alternativas curriculares proyectando calidad de atención a los actores escolares. Se puede afirmar que esta metodología constituye no solo un punto de unión entre la investigación educativa-curricular y la práctica pedagógica, para promover el autoaprendizaje con un continuado y esmerado apoyo. El Covid-19, nos puso contra la pared en materia de cocimientos curriculares y tecnológicos, de actitudes y aptitudes, se nos mostró descarnadamente “al rey desnudo”: lo que nos ha expuesto a constantes cambios, debemos sustentar cambios curriculares en una creciente información en las redes. Esta Guía permite por medio de una visión crítica, evaluar curricularmente los beneficios de propuestas alternativas al modelo rígido de la alternancia oficial.

En la práctica curricular, jamás se forma para las crisis, es frecuente encontrar que las problemáticas escolares, casi nunca se abordan atacando su foco desde el contexto mismo. Esta Guía demanda desarrollar estrategias que permitan acoger criterios curriculares alternativos para situaciones como las que estamos viviendo, que ameritan abordajes diferentes en lo mental, en el aprendizaje, en lo tecnológico, en lo familiar y, es aquí, donde el Protocolo de Bioseguridad Curricular que hemos venido promoviendo cobra particular importancia. Entonces, la Guía se convierte así en una metodología que permitirá, a partir del consenso de los actores responsables de la educación, adoptar las medidas académicas, administrativas y de evaluación del enseñar y el aprender en tiempos de pandemia en una determinada Institución Educativa. Se trata de una Guía del PBC, sobre el abordaje de las problemáticas de mayor impacto en el aprendizaje. Es una metodología curricular basada en la evidencia del contexto. En este proceso se deben involucrar a los actores reconocidos constitucionalmente en materia educativa, a fin de categorizar niveles de riesgos por instituciones, por ejemplo, frente a la deserción. Por eso la efectividad de la intervención de los actores comprometidos. En esta aprehensión de datos, podemos formular recomendaciones de cara a las evidencias que los sustentan para dar respuestas a una problemática en particular. Es un ejercicio con una honda significación para el porvenir de nuestras escuelas, lo cual, sin duda, se reflejará en las organizaciones curriculares de todos los niveles de formación.

Esta Guía contribuirá, además. Al restablecimiento de una sana relación Estado-Familia y Sociedad al logro de un sistema educativo más integral, más humano, al enriquecimiento del contexto científico y académico y, sobre todo, a la elevación del nivel de la calidad de la educación, desde la formación de buenos ciudadanos.  Esta Guía no pretende ser un texto sobre el regreso a la escuela, el objetivo primordial es el de clarificar conceptos y dar pautas sobre los diferentes momentos y manejos-diagnósticos  basados en las evidencias frente a la alternancia, luchando por encontrar otros caminos alternativos-curriculares, adecuados  y sustentados, que se conviertan en plausibles aplicaciones pensando el derecho a la vida, beneficiar el trabajo del docente y el aprendizaje del estudiante, se establezcan criterios prácticos-curriculares, porque el mayor beneficiado  será el estudiante, objetivo final del quehacer formativo.

En una próxima entrega presentaremos aquellos signos que entorpecen los procesos de enseñanza-aprendizaje, que pueden aparecer, y de seguro, que ya lo han hecho entre estudiantes y docentes. El gobierno, las secretarias de educación y las EPS, están en mora de dar a conocer una evaluación clínica del mapa de riesgos de docentes y estudiantes, por ejemplo, porque son parámetros importantes para el regreso con alternancia, o, con el diseño de otras alternativas curriculares (recordemos el alto número de docentes fallecidos en tiempos de pandemia).

#DIARIOLALIBERTAD

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