Nicanor Flórez Vergara. ABOGADO Especialista en Gestión pública e inistuciones administrativas del Estado de las universidades libre. unidades y Gerencia política de unirrosario y George Washington. Dedicado al desarrollo energético y logístico portuario Colombiano.. promotor de Derechos humanos y DIH. Formando en la escuela de líderes juveniles de las Diócesis de Sincelejo y la central católica de Juventudes de Cachipay. Cundinamarca

Por NICANOR FLÓREZ R

La fuerza serena de Joe Biden le ha facilitado practicar la manera Paulina de triturar el mal en abundancia de bien. En toda la campaña y en todos los debates la ecuanimidad de Biden venció al discurso guerrerista, camorrero, violento, irracional de Trump.

El trumpismo gobernó con totalitarismo, como una variante del peligroso y agonizante fascismo americano, maquillado con moralidad de “biblieros y cristeros” usurpadores del nombre de Dios y encriptadores del evangelio de nuestro señor Jesucristo, verdadero liberador del homus deus.

Biden católico ecuménico inspirado en el afianzamiento del concilio vaticano II, redimido por el papa Francisco, nos invita a cruzar el umbral de la esperanza que avizoraba San Juan Pablo II, cuya expresión actual se encuentra en las encíclicas; Laudatos Si’, Lumen Fidei y Fratelli Tutti. En los primeros decretos del presidente Biden exhiben su autonomía, y el respeto al medio ambiente, al multilateralismo y al estado de derecho, oxigenando la reconstrucción democrática de América y planetaria con el claro mensaje que los gobiernos deben ser de leyes más que de hombres, y garantistas tanto de la iniciativa privada como de la actuación reglada del estado.

Se acaba la era del hegemonismo guerrerista, del discurso fascista tan querido por los ricos que se meten a la política para tomar las rentas publicas muchas veces para cubrir sus quiebras y faltantes o para satisfacer su hambre de poder, narcisismos y vanidades que muchas veces disfrazan con falsas filantropías y populismos.

El evidente catolicismo de Biden, lo muestra coherente en el respeto a otras creencias cristianas, religiosas y espirituales al escoger como su fórmula presidencial a Kamala Harris símbolo tanto de las minorías como de la América protestante. Estos signos nos auguran el robustecimiento de la república y la democracia de USA con un impacto positivo en el mundo, en pro de la generalización de más estados laicos que orienten el nuevo orden económico y social mundial, hacia el mayor bienestar posible de todos nuestros hermanos humanos.

Para América el gobierno de Biden implica hacer trizas la guerra regional y mundial, desde los muros Latinoamericanos y particularmente nos invita a trabajar para superar los conflictos entre Colombia y Venezuela, impulsando las fuerzas sanadoras, incluyendo las militares y policiales, autoridades ancestrales y ciudadanas para combatir las pandemias de la pobreza, la desigualdad, el cambio climático y trabajar intensamente por la nueva cultura solidaria de la humanidad.

#DIARIOLALIBERTAD

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