Por: Dora Alicia Urruchurtu, para “Tema Universitario”.

Leer la columna de César Alejandro Mora Macías, titulada “Economía, universidad y sociedad” publicada en este importante diario, el día 26 de noviembre del año en curso, ha dado pie para múltiples comentarios. Como lector desde ciudad de Costa Rica (Costa Rica), me he dado a la tarea de recopilar las más importantes anotaciones a ese texto, haciéndolo vía Internet. En primer lugar, hay que señalar que el emprendimiento es no fácil. Esto requiere de mucho coraje y valentía. Pero si damos fe y soy testigo que ES POSIBLE. La cultura emprendedora está estrechamente ligada a la iniciativa y a la acción. Las personas somos seres dotados de espíritu emprendedor, poseemos la capacidad de innovar, debido principalmente a los muchos cambios asumidos y al tomar conciencia de las necesidades para progresar. El índice de desempleo, especialmente en edades justo posterior a la etapa de educación secundaria, demanda una respuesta del sistema educativo. Respecto a esta cuestión, se debe analizar la posibilidad de una nueva “Teoría de la Educación” centrada en la transmisión de conocimiento hacia el Proyecto de Vida de los jóvenes, apoyada en las competencias emprendedoras de la propia persona. En estos momentos de crisis económica y laboral, se demanda tanto de la implicación del Estado, de los profesionales de la educación, como de los responsables de las políticas educativas, sociales y laborales. Los docentes deberían fomentan y desarrollar competencias emprendedoras y enseñar a diseñar un proyecto de vida ajustado a los intereses, potenciales y capacidades. De forma que los individuos sean capaces de formar autónomamente de emplear sus competencias y sus conocimientos para el alcance de sus propias metas personales y sociales. Sin olvidar, que el cultivo de valores y actitudes hacia el emprendimiento no son innatos, sino aprendidos en diferentes maneras y niveles. En el ámbito de la Enseñanza Superior se entiende la transmisión de conocimientos como la divulgación y el compartimiento de los resultados de estudios e investigaciones.

Daniel González Monery, anota, que lo que dice César Alejandro Mora es muy cierto. No se puede perder de vista que se necesita no sólo impulsar la economía, sino también jalonar el deseo de emprender, sobre todo en esta generación que ha visto como la pandemia les roba no sólo su juventud, sino su estudio y trabajo. A la naciente empresa, Burgers & Co., le auguro el mayor de los éxitos.

Elvira Villarreal Macías apunta, que en César Alejandro se unen dos virtudes poco vistas en los jóvenes de esta generación, escritor y emprendedor. Como escritor realiza un análisis corto pero muy diciente de lo importante que es para esta generación que las universidades eduquen para …la vida. Como emprendedor lleva a la realidad su concepto, creando empresa. Me Hoy día es mejor emprender en la economía así sea con una venta al detal o menudeo, de puerta en puerta, con poco capital, con competencias, con lo que se tenga para arrancar un negocio, esto es mejor, que, ser explotado por los sanguinarios vividores empresarios del poder capitalista de nuestro país, exigen trabajar 12 horas diarias, descansos cada 15 días, no pagan horas extras, abusan y exprimen el capital humano a su antojo.

Manuel Antonio Vilardy Ramírez, señala que se trata de un texto comprometido con la vida, con perspectivas y orientaciones en la formación de un emprendimiento como Proyecto de Vida. Es un paradigma productivo que puede modificar y transformar a loa sociedad, ya que ella necesita de una mayor versatilidad y movilidad laboral. De esta manera, es necesario redefinir los perfiles profesionales universitarios que se requieren en esta época de reconversión e internacionalización. De manera adicional, los planteamientos de César Alejandro Mora enfatizan que este nuevo paradigma ejerce presión en las universidades para que contribuyan decididamente con el futuro de los jóvenes.

Desde la procera ciudad de Popayán, Donaldo Mendoza Meneses, advierte que lo propuesto por el autor es un hecho ligado al proceso global de la economía, y que, por ello, las universidades deben replantear sus currículos, en otras palabras, internacionalizarlos, pues es la estrategia clave de formar para el mañana, por lo que no es posible entender el emprendimiento al margen de los procesos curriculares. En esa dirección, la traslación de esta estrategia al mundo de los jóvenes supone apoyar sus proyectos de vida.

Omar Arnulfo Lazzo Echeverría, desde la misma ciudad, puntualiza, que se puede afirmar, que se trata de un modelo de formación profesional, que suscita interés por formar nuevas generaciones empresarios en distintos niveles de la economía nacional y mundial, por lo que se demanda una mayor flexibilidad en la organización curricular, apoyada por las nuevas tecnologías para potenciar el desarrollo de capacidades intelectuales y empresariales que lleven a los jóvenes a enfrentar la vida para una mayor vinculación de los estudiantes con los escenarios reales de trabajo.

Claribell Robles de Alba, sugiere en sus comentarios, que esta es una década con sustanciales modificaciones que harán sentir las estructuras de las ocupaciones y profesiones. Por ello, ve con placer académico, que jóvenes como César Alejandro Mora se encaminen a atesorar sus Proyectos de Vida, como emprendimientos, que parte de su formación profesional. En consecuencia, que ello se conecte aún más con lo que se hace en las escuelas y colegios con las exigencias del mundo del trabajo, pero como un futuro buen ciudadano, pues todo ello contribuye al crecimiento individual y social, como una forma de organizar los currículos y las profesiones, lo que facilita el trabajo interdisciplinario, pensando la vida. Valentina Sánchez Durán, anota, que el emprendimiento desde la relación planteada por Cesar Alejandro Mora Macías, es una relación pedagógica para la vida. En este caso la universidad y el Estado deben ser acompañantes en la empresa de la vida de cada joven universitario, a instancias de apoyar la orientación vocacional, como posibilidad para resolver los problemas del presente y del futuro de las nuevas generaciones. Es y debe ser la preocupación de que los conocimientos generales y las competencias generales apunten a este desarrollo y fortalecimiento.

#DIARIOLALIBERTAD

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