Las historias con ingredientes a realismo mágico siguen dando de que hablar en la Costa Caribe, tal es el caso de un corregimiento en Sincelejo conocido como Carrizal, donde una mujer en su desespero se inventó una rifa para amortiguar la crisis económica por la que pasan muchas familias en el país.

La exuberante mujer, de origen venezolano, de 20 años de edad, conocida como ‘La Mona’, al no contar con oportunidades de empleo ni recursos para cubrir sus propios gastos, decidió hacer una rifa de dos canastas de cervezas pero además le agregó un plato fuerte: ”Una noche de pasión con ella”.

Como era de esperarse, las casi 100 boletas a 10 mil pesos el número, la cual jugarían con el Sinuano, se vendieron entre el sexo masculino como pan caliente. Muchos se hicieron a más de una boleta con el ferviente y ardoroso deseo de ser el feliz ganador.

La preciosa ‘catira’ logró vender en menos de lo que ella misma imaginó, casi todo el talonario y recaudó casi un millón de pesos; justo lo que ella estaba necesitando para salir del atolladero económico en que se encontraba.

El feliz ganador, para suerte de casi todos los que compraron la rifa, fue un labriego que no alcanzó a pagarle a ‘La Mona’, por lo que la rifa como era obvio, quedó en caja.

Los señores al enterarse de que no había ganador le exigieron de manera descarada a la ‘catira’ que debía tirar nuevamente la rifa porque alguien debía hacerse al premio.

El escándalo se hizo mayúsculo hasta el punto que las esposas de algunos de los compradores de la rifa se enteraron y entonces estalló troya: las señoras en un acto de repudio contra sus maridos empezaron la búsqueda del valioso papelito para destruirlo y acabar con el deseo pecaminoso de sus compañeros.

La mayoría de mujeres cuyos maridos habían cogido la rifa acordaron acorralar a la venezolana para darle un escarmiento por tan bochornosa propuesta, que tenía totalmente conmocionado a los señores y al pueblo.

La extranjera al ver el ambiente enrarecido que provocó su rifa, se fugó del pueblo sin darle la oportunidad a los compradores de cobrar el premio mayor. Por eso hoy todos se lamentan de haber despertado tanto escándalo, a raíz de la solicitud hecha a ‘La Mona’ para que volviera a tirar la rifa por haber quedado en caja.

La venezolana sin duda dejó una huella indeleble en Carrizal pese a que ninguno logró tener la dicha de ganarse el apetecido premio. La venezolana sin duda, alborotó el avispero y como dicen los jóvenes: ‘dejó el pelero’ y se abrió.

HL

#DIARIOLALIBERTAD

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