Los padecimientos por los que ha tenido que pasar la menor María Laura Sanz, de 13 años de edad, no han sido fáciles, pues desde los 5 años cuando su madre, la docente barranquillera María Auxiliadora Cahuana notó cierta anomalía en su pierna derecha, ahí comenzó el viacrucis que ha puesto su vida en peligro más de una vez.

En una transmisión en vivo por facebook Live ocurrida este jueves desde Bogotá, su madre desesperada clamaba ayuda para su hija que una vez más sufrió otro evento vascular que la puso en peligro de muerte sino era tratada de urgencia, porque el sangrado era abundante.

Tal como lo esboza la señora María Auxiliadora, un problema de índole administrativo entre la clínica General del Norte y su médico tratante, el especialista vascular Alejandro Molina, ha sido la causa de que la salud de la menor se haya visto comprometida, hasta el punto de que su vida hoy pende de un hilo de no superarse los problemas entre las partes.

A raíz de estos impasses entre la clínica y el vascular, único en Colombia para tratar la patología de María Laura, su madre decidió impetrar una tutela que a la postre falló para que tanto el médico tratante como la clínica General del Norte pudieran atender sin ningún tipo de cortapisa, la salud de la menor, que prima sobre cualquier interés de índole económico, que es precisamente en donde hoy se encuentra el cuello de botella, que impide una prestación adecuadad del servicio para María Laura.

La enfermedad

Cuando María Laura tenía cinco años su madre preocupada por un abultamiento en su pierda derecha que le cubría parte del glúteo y el muslo y que se tornaba rojiza como si fuera un gran lunar, decidió llevarla al médico, pero el diagnóstico no fue certero, no obstante vieron que la irrigación vascular de ese miembro inferior era superior al de la izquierda.

El tratamiento a seguir en ese momento fue someterla a unas embolizaciones, consistentes en inyectar soluciones para desinflar las venas y de esta forma evitar la edematización de la zona y el enrojecimiento. Pero tal tratamiento hizo aguas cuando la niña empezó a presentar unas úlceras las cuales empezaron a necrosar el tejido blando de la pierna y el glúteo y exponerla a una roturas de sus venas.

Así continuó el tratamiento y su madre María Auxiliadora notaba que el progreso de la niña en cuanto a su patología era inverso, por cuanto no sabía qué era lo que realmente estaba pasando con ella.

Una vez revisando en internet se encontró con que un médico vascular, especialista en malformación vascular, estaría en Bogotá, para ese tiempo la niña tenía 5 años. Ella decidió viajar a la fría capital contando para ello con el apoyo de la Clínica General del Norte, considerando que la madre es trabajadora del Magisterio.

María Auxiliadora pudo contactarse con el vascular argentino Papendié, quien logró darle el diagnóstico sobre la enfermedad de la pequeña el cual denominó el síndrome de Klippel (es un trastorno poco frecuente que se diagnostica al momento del nacimiento (congénito) y que consiste en el desarrollo anormal de los vasos sanguíneos, los tejidos blandos (como la piel y los músculos), los huesos, y el sistema linfático).

Problemas con la IPS

El tratamiento ofrecido por la Clínica General del Norte no estaba rindiendo los resultados esperados toda vez que esa institución no contaba con el especialista que requería María Laura. La madre de la niña después de varios eventos vasculares que sufrió y que puso en peligro la vida de María Laura, logró que la clínica accediera a contratar los servicios del doctor Alejandro Molina, discípulo en Colombia del doctor Papendié, en Bogotá.

La niña tuvo que ser sometida a varios tratamientos en Bogotá, como quiera que el síndrome no solo le comprometió la arteria y vasos sanguíneos de su pierna derecha, sino que iba dejando secuelas en el corazón, riñón, cerebro y sistema óseo.

María Laura fue sometida a un estiramiento óseo a raíz de que la pierna comprometida por la enfermedad, la tenía más larga que la otra.

Hemorragia

En septiembre del año 2019 María Laura sufre una grave hemorragia estando en el colegio, que prácticamente la dejó sin sangre, según comenta su tío, Bellini Cahuana.

A raíz de la emergencia, la menor que estudia en el Colegio Nuestra Señora de Fátima, tuvo que ser trasladada de urgencia al hospital de Sabanagrande pero por las complicaciones fue remitida a la Clínica General del Norte, donde fue sometida a cirugía y transfusiones y permaneció un tiempo en UCI.

”Los médicos de la clínica General del Norte comentan que a raíz de la úlcera formada, producto de las embolizaciones, el tejido se fue necrosando, causándole la rotura de las venas y provocando una hemorragia que prácticamente la dejó sin sangre, por lo que la transfusión tuvo que ser a chorros’, explicó Cahuana.

A raíz de esta delicada situación la menor permaneció en la Clínica General del Norte 25 días internada; le realizaban diálisis porque los riñones y otros órganos se vieron comprometidos.

La situación se tornó tan complicada que la clínica viendo la situación delicada de la menor, optó por transigir e inició un convenio con el médico tratante en Bogotá, el vascular Alejandro Molina, quien se comprometió atenderla en la Clínica Country, por lo que desde el 2019 María Laura se encuentra establecida en la capital de la república, sometida a tratamiento.

Problemas administrativo

Pese a que el trabajo realizado por el doctor Alejandro Molina ha logrado recuperar en casi un 90% los problemas vasculares de María Laura, el cuello de botella ahora se centra en problemas de índole administrativos, pues según denuncian familiares de la menor, la clínica ha puesto todo tipo de trabajas para cancelar los tratamientos de la paciente, al punto que la deuda que mantiene la clínica con el médico tratante está por el orden de los 250 millones de pesos.

El doctor Molina en vista de los atrasos y de la resistencia de la clínica en girar los pagos, para cubrir los compromisos, optó por atender a María Laura hasta el mes de septiembre. En vista de esto, comenta Bellini Cahuana, que la clínica General del Norte puso una tutela para que el doctor Alejandro Molina atendiera a la menor, pero el fallo de tutela no solo obligaba al vascular atenderla sino también a la Clínica General del Norte, pero esta última le atrasaba los pagos al médico tratante.

En el transcurrir de los problemas entre clínica y médico tratante en Bogotá, hace 8 días María Laura presentó un nuevo evento hemorrágico a raíz de que dejó de recibir el tratamiento que ya había logrado un avance del 90%, y este jueves registró la mayor hemorragia, que hoy la tiene en la Unidad de Cuidados Intensivos de la clínica Country en Bogotá.

Pese a los compromisos económico de la Clínica General del Norte con el médico tratante, éste decidió ponerse al frente de la situación con la condición de que la IPS en Barranquilla responda con los compromisos que mantiene con él, y es cancelarle los honorarios pactados, atrasados desde hacer varios meses.

Plantón

Los familiares de María Laura, entre ellos su tío, Bellini Cahuana, anunciaron que harán un plantón este viernes en las afueras de la Clínica General del Norte, para que esta IPS garantice el tratamiento a su sobrina en Bogotá, y así mismo cancelen los honorarios pactados con el médico tratante, Alejandro Molina, de quien dicen, viene realizando un buen trabajo con María Laura.

La condición de la menor, que hoy estuvo bastante crítica es estable, según explicó su tío Bellini Cahuana, no obstante la menor permanece en cuidado intensivos a la espera que una evolución positiva.

El médico tratante es el único responsable por lo que le pueda

ocurrir a María Laura”: Clínica General del Norte

Comunicado de prensa

La Clínica General del Norte se permite informar a la opinión pública que Mary Laura Sanz Cahuana es una niña que desde su infancia se le diagnosticó una malformación congénita de los vasos de los miembros inferiores (Síndrome de Klippel Trenaunay)
que ocasiona que haya una neovascularización y produce sangrados profusos permanentemente, espontáneos o por el tacto.
Desde su diagnóstico Mary Laura ha estado bajo el cuidado de los especialistas en el manejo de este tipo de patologías y se le han realizado múltiples procedimientos para trombosar los vasos malformados, en los episodios de sangrado.
En el mes de Enero del año en curso la Clínica General del Norte trasladó a la menor a la ciudad de Bogotá para recibir tratamiento integral para su Síndrome de Klippel Trenaunay Weber (enfermedad huérfana de origen genético), en donde ha sido
intervenida quirúrgicamente en dos ocasiones para el manejo de su patología en la Clínica del Country con un resultado que le permitió continuar con su recuperación y han sido garantizados todos los procedimientos y tratamientos que ha requerido Mary
Laura para su rehabilitación, los cuales han consistido en sesiones de terapia esclerosante ambulatoria, curaciones, fisioterapia, embolizaciones, apoyo psicológico domiciliario, cuidados de enfermería en casa, manejo de clínica de heridas, elementos
de protección personal para Mary Laura y su mamá; adicionalmente la institución ha garantizado todos los costos derivados de transporte urbano, alimentación y hospedaje.
En el día de hoy (jueves) presentó cuadro de sangrado espontáneo inherente a su enfermedad, dando lugar a un traslado rápido y oportuno de urgencias a la Clínica del Country, en donde está siendo atendida por el equipo médico con evolución satisfactoria según los reportes emitidos por la Clínica.
El doctor Alejandro Molina, cirujano vascular, ha condicionado la atención de la niña a pagos anticipados, que se constituyen a todas luces en una barrera de acceso a la atención, pagos que se le han realizado de la siguiente manera:

 Un primer pago de viáticos, para realizar la valoración de la niña en la ciudad de Barranquilla, definir conducta y fecha de traslado a Bogotá por valor de $1.280.000.
 Enero 21 de 2020 un segundo pago por valor de $122.598.000.
 Julio 24 de 2020 un tercer pago por valor de $10.204.280 y
 Octubre 22 de 2020 un cuarto pago por valor de $22.033.039
Para un total de $156.115.319, consignados en el Banco Davivienda a favor del médico tratante.
La Clínica General del Norte ha realizado los pagos anticipados para la atención de la niña. Las facturas presentadas que no cumplen con los requisitos de la norma y que han presentado inconsistencias tales como servicios no habilitados (unidad de
cuidados intensivos, hospitalización, derechos de sala de cirugía, los cuales fueron prestados por terceros y que no pueden ser facturados por esta IPS), no han sido procedentes, para lo que en múltiples ocasiones se le ha solicitado al doctor Molina
corregir lo facturado según sus servicios habilitados, presentación de soportes de ley (RIPS) y la evidencia de la prestación de los servicios en las IPS en donde efectivamente se prestaron, lo cual no ha sido subsanado a la fecha, lo que ha
imposibilitado la cancelación de algún saldo que pudiera estar pendiente.
Ante la negativa de la madre de la paciente para impetrar Acción De Tutela en contra del Dr. Alejandro Molina, por cuanto es quien se niega atender a la paciente muy a pesar de ser servicios de URGENCIA ante URGENCIA VITAL, La Clínica buscando
proteger los derechos de la menor instauró una tutela como agente oficioso para exigir la continuidad de la atención de la niña por parte del médico sin que medien barreras de acceso, condicionamientos e interrupciones en la atención, así mismo presentó
denuncia ante el Ministerio Público, ante el abuso de posición dominante demostrada por el médico y el Juez Constitucional le ordeno al Dr. Molina que de inmediato cesaran las conductas vulneratorias contra la salud y vida de la paciente y que debía atender a la paciente, sin condicionamiento alguno y sin exigir pago anticipado o poner otro tipo de barreras y en forma lamentable, el Dr. Molina sigue desacatando la orden judicial que se le impartió y por lo tanto es el único responsable por los daños que pueda sufrir la menor en su salud o vida, ya que está condicionando la ATENCIÓN ANTE UNA URGENCIA VITAL, al pago de honorarios.
Lamentamos profundamente que está situación esté vulnerando la privacidad de la menor y haya sido víctima de sobre exposición en redes y medios de comunicación, sin medir las consecuencias actuales y futuras para su salud metal, su autoestima y su seguridad.

La Clínica General del Norte reitera su compromiso con la salud de Mary Laura Sanz Cahuana, en el contexto de una enfermedad congénita, huérfana de alto riesgo de complicaciones y de curso impredecible y continuará garantizando todos los servicios
que requiera para su recuperación y de existir otro médico en COLOMBIA con la subespecialidad que requiere la menor, ya se hubiere contactado y de esta situación se pretende aprovechar para su beneficio personal el Dr. Alejandro Molina, de quien se tiene conocimiento, ha tenido situaciones similares con otros pacientes y también ha desacatado las ordenes de los Jueces Constitucionales.


ORGANIZACIÓN CLINICA GENERAL DEL NORTE

HL

#DIARIOLALIBERTAD

Comenta aquí: