A Francisco Royo Vargas se le hizo un nudo en la garganta solo de pensar que después de ir a pagar el impuesto vehicular de la Secretaría de Hacienda del Atlántico por valor de 51 mil pesos tal como lo certifica el documento que le llegó el día 17 de octubre, y solo por haberse pasado un día, al imprimir nuevamente el volante, había pasado la cuenta a 407 mil pesos, es decir, la sanción fue por 356 mil pesos, 24 horas después de vencido el plazo para cancelar.

Abrumado por lo que veían sus ojos de la declaración de impuesto sobre vehículos automotores, se atrevió a preguntar cuál era el motivo, y la respuesta fue, que se hizo acreedor a la sanción por no cumplir el plazo que se había estipulado para cancelar la deuda.

”Esto es un robo considerable, si precisamente se pidió ampliar el plazo para pagar el impuesto y dijeron que iría hasta el 20 de octubre, por considerar que la crisis que se vive es evidente, pero realmente yo logré conseguir el dinero fue una día después y me llevo la más desagradable sorpresa. No es posible que frente a esta crisis quieran sacarnos a cómo dé lugar unos recursos que no tenemos”, se quejó Francisco Royo.

El lesionado con esta sanción aseguró que su caso no es el único, pues está seguro que así como a él, son muchos los que no lograron cancelar en el plazo estipulado y hoy se encuentran en una situación complicada con una multa tan exorbitante.

‘Para mi caso yo debía pagar 51 mil pesos porque el valor de mi vehículo es muy modesto pero para el que debe pagar más, no me quiero imaginar la sanción, no hay derecho’, finalizó diciendo Royo Vargas.

HL

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