Por Álvaro Navas P.

En mi anterior columna decía yo que el 90 por ciento de mis temas eran del orden nacional, tendencia que rompí la semana pasada con un tema local que rozaba el ámbito nacional, pero al parecer Barranquilla está llamada a ser protagonista a nivel nacional, y no por razones muy loables; ya nos lo había restregado, con cinismo diría yo el ex fiscal Néstor Humberto Martínez, cuando dijo que en “la costa (Barranquilla) la política era nauseabunda, cínicamente digo yo por cuanto él no sale muy bien librado con Odebretch, lo cual expresó cuando reventó el caso Aida Merlano, con cuya extradición se hicieron los locos, y también  con una  flamante fiscalía de Barbosa que anestesió los expedientes de Arturo Char, Julio Gerlein, y otros. En dicha columna me referí a lo denunciado por María Jimena Duzán en la revista Semana, sobre coimas que presuntamente recibió Alex Char por el Megatanque de agua, y en esta semana traigo apartes de una columna publicada ayer en El Espectador por el columnista, Alfredo Molano Jimeno, con igual gravedad, coincidencialmente refiriéndose a la famila Char.

Empieza el columnista diciendo que una curul de senador cuesta $6.000 millones de pesos y una a la Cámara $3.000 millones, por lo que las curules no se ganan, sino que se compran, y agrega “En este complejo entramado aparecen franquicias electorales como la de los Name, los Gerlein y los Char, así como pequeños emprendimientos de compraventa de votos como los que pusieron Ashton, Merlano y Pulgar. Pero en esta variedad de negocios existe una plaza obligatoria para quienes quieren hacer política clientelar: Soledad. Un distrito electoral en el que viven cerca de 660.000 habitantes donde los políticos del Atlántico históricamente cuadran caja el día de las elecciones. Allá se ha entronado el más sofisticado y perverso método de compra también de conciencias. El sistema está soportado sobre los colegios. Los políticos y sus familias, que operan como clanes, son propietarios de los centros educativos de Soledad, como pasa con el Colegio Metropolitano Soledad 2000, El Milagroso y el Continental del Caribe, por sólo mencionar tres. Los pioneros e impulsores de estos colegios electorales son los Char, quienes han replicado el modelo de dar empleos, becas, firmar convenios o suscribir contratos a cambio de coimas y votos. Se lo piden a los empleados de sus tiendas Olímpica, a los funcionarios de las alcaldías y la Gobernación. Regalan mercados y cobran con votos, dan contratos y exigen recompensas, mercadean con fútbol para ganar elecciones”, hasta aquí el columnista Molano.

Señores si esto no es para vomitar, qué lo es? Y cuando dije que Barranquilla tristemente está llamada a ser protagonista nacional, lo digo porque todos estos escándalos, están conectados por vía intravenosa, por gravedad, por un cordón umbilical a las más altas esferas del poder, porque no podrán negar que toda esta multinacional electoral mediante compra o constreñimiento –o votas por mí o te boto-, o votas por mí o te mato, ha servido para direccionar todo ese caudal de votación para elegir y reelegir a Uribe, a Santos y a Duque, y para quitar y poner jueces, magistrados, fiscales, procuradores, ministros, y para arrogarse el poder de escoger jueces, como se dio el lujo Uribe de hacer, porque los magistrados de la Corte Suprema le caían gordos.

La familia Char al parecer tiene promesa de Uribe de ungir a Alex como candidato a la Presidencia, seguramente embelesado el paisa por el poder financiero que acompaña a Char, pero sabemos que los cachacos no van a votar por Alex, además no me quiero imaginar a Alex en un panel con otros candidatos, especialmente enfrentado a un Gustavo Petro, lo volvería añicos, no me pinto a los antioqueños por muy uribistas que sean, votando por el dueño del Junior, tal vez le serviría a Alex que don Fuad le levantara una partida de bautismo o un registro civil como nacido en Lorica, Córdoba, departamento que ya podemos decir está anexado a Antioquia y al Valle de Aburrá. Y por último además de todo este hándicap, esta columna de Alfredo Molano y la de María Jimena Duzán la semana pasada, con tan graves y reveladoras denuncias, son un golpe fuerte a esa hipotética y exótica candidatura.

Adenda: Alex eres mi paisano, but not yet.

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