Lecciones al senador Laureano Acuña: Vladimir Bayuelo Ruiz

Me corresponde como repelonero raizal un compromiso ineludible de referirme a una serie de insucesos protagonizados por el senador Acuña. Devolviendo las páginas al libro del tiempo, recuerdo que estos incidentes irreverentes e irrespetuosos, contra los líderes de Repelón, son cíclicos, concuerdan con eventos electorales.

Hay que recordar, que el senador Acuña incursiona en la política repelonera en el año 2008 y «voluntariamente» decide direccionar unos recursos nacionales y logra pavimentar tres calles y desafortunadamente las toma como «Caballito de Batalla» para atacar a la dirigencia de Repelón, pregonando que en cien años, nadie había hecho obras en Repelón, que el progreso lo inició él, con apenas esas obras y en un sector específico. Obvio, estas afirmaciones produjeron el rechazo de los líderes de Repelón y la mayor parte de la ciudadanía. Lo que se reflejó en la no elección de su candidato a la Alcaldía en el año 2016, el finado Eduardo Polo.

Invitaría al senador Laureano Acuña a realizar un curso intensivo sobre la Historia de Repelón, en donde en 172 años, situados en el lugar donde hoy residimos; recalcándole, que son muchas las generaciones de repelones que han realizado sus aportes, para encontrarnos con muchos avances, en todos los sectores del desarrollo; claro está, nos falta mejorar en algunas áreas. lnsistiéndole al senador Acuña, que sólo 3 calles es un mínimo de aporte, comparado con lo logrado por varias generaciones en más de una centuria; por lo tanto, le exigimos no perder la objetividad, más si se trata, de un Senador de la República. Las generaciones de repelones son sagradas para nosotros y no aceptamos vilipendio a ellas de forma ruin e irreverente.

Pero, ¡oh sorpresa!: Como si los episodios pasados fuesen leves y como obedeciendo a leyes naturales y próximo a un debate electoral, el senador Acuña, bajo la premisa «Los que me apoyan son los buenos, los que no, son los malos del paseo», vuelve a arremeter contra un amplio grupo de líderes de Repelón, usando una serie de epítetos como: «corruptos, ratas, saqueadores, mafiosos, terroristas», en una clara actitud de irrespeto y provocación.
Y como si estas insolencias no bastaran, arremete contra la señora Cecilia Solet Carrillo, Candidata a la Alcaldía, que ni siquiera, por ser mujer, se salva de su intemperancia verbal, comparándola con «sus scrota doméstica», que es el nombre científico de la puerca, descalificando a la candidata y a la mujer repelonera.

Realmente, no nos explicamos dónde se origina el ensañamiento de este señor con un amplio sector de la dirigencia de Repelón.

En su calidad de Senador al Sr. Acuña, le asiste una gran responsabilidad de honrar a esta Institución, la que han integrado personajes, ilustres, humanistas y filántropos, que son orgullo de los colombianos. Llamamos al senador Acuña a valorar, respetar y reconocer, el esfuerzo y trabajo, hasta ahora realizado a favor del desarrollo del municipio; además, de exigirle un trato decente y digno a nuestros conciudadanos.

Estos incidentes no construyen ciudadanía y ojalá, no se repitan, para bien de su reputación como persona, aspiramos que los próximos titulares de prensa, que genere el senador Acuña, estén relacionados con proyectos ambiciosos o la presentación y aprobación de alguna Ley reivindicativa para nuestro país.

JR

#DIARIOLALIBERTAD

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