La idea es de lograr recuperar 3.768 hectáreas del territorio ancestral del Consejo Comunitario de San Basilio de Palenque de Ma-Kankamaná.

 Los terrenos están ubicados en zona rural de los municipios de Mahates y María La Baja (Bolívar), es el propósito de la demanda que presentó ante la justicia la Unidad de Restitución de Tierras con sede en este departamento, con el respaldo de la Dirección de Asuntos Étnicos

Así lo anunció la Unidad de Restitución de Tierras con demanda interpuesta ante la justicia espera recuperar un total de 3.768 hectáreas con 4.730 metros cuadrados en favor de 4.300 personas que actualmente conforman el Consejo Comunitario de San Basilio de Palente de Ma-Kankamaná, el cual está ubicado en zona rural de los municipios de Mahates y María La Baja en el departamento de Bolívar.

La Unidad de Restitución de Tierras con demanda interpuesta ante la justicia espera recuperar un total de 3.768 hectáreas con 4.730 metros cuadrados en favor de 4.300 personas que actualmente conforman el Consejo Comunitario de San Basilio de Palente de Ma-Kankamaná, el cual está ubicado en zona rural de los municipios de Mahates y María La Baja en el departamento de Bolívar.

El propósito de la solicitud es lograr que la comunidad cuente con garantías para disfrutar y usar tradicionalmente su territorio en condiciones de vida digna. Asimismo, algunas de las pretensiones en las que se enfoca la demanda interpuesta por la Unidad de Restitución de Tierras son promover la restauración de los daños ecológicos generados por la violencia y la reparación a los derechos vulnerados a la mujer afrodescendiente.

La Unidad de Restitución de Tierras  solicita a la justicia garantizar que los palenqueros que abandonaron el territorio retornen en condiciones que permitan el uso, goce y disfrute, principalmente de las veredas La Bonga y Catival. Esta comunidad sufrió el desplazamiento masivo de sus habitantes entre los años 2000 y 2001 debido a acciones violentas cometidas por grupos armados ilegales que buscaban tener el control de la tierra. 

Otra de las pretensiones que aborda la demanda apunta a la reconstrucción de los hechos victimizantes con enfoque de género, esto a través de un informe elaborado por el Centro Nacional de Memoria Histórica con el aporte de datos hallados por la Fiscalía General de la Nación, la Jurisdicción Especial para la Paz, la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas y la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas; en el desarrollo de sus funciones legales. 

La Unidad también solicita al juez a cargo conminar al Ministerio de Cultura, al Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Bolívar, al Ministerio del Interior, entre otras entidades, para que brinden oportunidades educativas tendientes a recuperar y fortalecer las prácticas tradicionales artísticas y culturales. 

Según la directora de la Unidad de Restitución en Bolívar, Mileth Agámez López “las pretensiones de la demanda están dirigidas a involucrar a diferentes entidades en el proceso como #Cardique, con el fin de que haga seguimiento a las afectaciones ecológicas por la tala de bosque en zona de reserva y por monocultivos agroindustriales, y los entes territoriales para que implementen políticas públicas en beneficio de la comunidad y el restablecimiento de sus derechos territoriales”. 

Durante la socialización ante el Consejo Comunitario en donde se explicaron los principales hallazgos del informe de caracterización que sustenta la demanda, Primitivo Pérez, miembro de la comunidad, manifestó que el proceso de restitución de derechos territoriales que adelanta la Unidad, “es una forma de lograr conseguir las cosas que hemos estado exigiendo desde hace mucho tiempo para alcanzar mayor desarrollo y poder vivir en paz y armonía en comunidad. Esto nos permitirá rescatar muchas de nuestras costumbres como el lumbalú, los cultivos tradicionales, la música y la medicina tradicional que se han ido perdiendo”, expresó. 

La historia de la población del territorio palenquero de San Basilio se remonta al siglo XVI, cuando, con el auge de esclavos que eran traídos a Cartagena por los traficantes europeos para reemplazar la mano de obra indígena en las labores de minería o en las grandes cañeras o algodoneras, llegaron estas comunidades. Este fue el primer pueblo libre de América Latina y declarado por la #UNESCO como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad. 

#DIARIOLALIBERTAD

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