Las medidas de protección sanitaria en el Tour de Francia fueron endurecidas en lo que resta de la carrera para ser adaptadas a los nuevos protocolos fijados por el Gobierno y así poder frenar el avance de la pandemia por Covid-19.

El máximo de público admitido en las salidas y las metas de las tres próximas etapas será sensiblemente reducido, hasta las 2.500 personas, 1.000 menos que las previstas inicialmente.

En la salida de la decimocuarta etapa, en Clermont Ferrand, sin embargo, se agolpó una gran cantidad de público, en una jornada de sábado, con buen tiempo y en una región con mucha afición al ciclismo.

El Tour también endurecerá el acceso a los diferentes puertos de la carrera para evitar que se acumule mucho público.

Las tres próximas etapas discurren por departamentos que el Gobierno catalogó de “rojos”, Ródano, Ain e Isère, por la fuerte incidencia de la pandemia, lo que obliga al Tour a endurecer el control.

La carrera ya discurrió por zona roja en su salida de Niza, por lo que las medidas serán similares a las tomadas hace dos semanas.

Las dos siguientes, en el macizo de los Alpes, sin embargo discurrirán por departamentos menos afectados por la enfermedad. En particular las etapas que acabarán en el col de la Loze, el próximo miércoles, y en La Roche-sur-Foron, al día siguiente.

Los organizadores recordaron que las cunetas fuera de los puertos no ha sido restringido por las autoridades, pero que en los mismo es obligatorio portar la mascarilla.

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