La inseguridad, los pésimos servicios públicos, el caos en la salud y la caótica gestión administrativa de Malambo está pasando de castaño a oscuro. El alcalde Rumenigge Monsalve Álvarez no sale de una cuando ya está metido en otra y ahora vez le toca enfrentar a una comunidad indignada que se siente sola, sin una cabeza visible que vele por ellos, que lo único que reciben es migajas y solo engaños, que no da soluciones definitivas sino pañitos de agua tibia.

El municipio de la franja oriental siempre ha sido rodeado de situaciones problemáticas y hoy le toca enfrentar uno de gran proporción como es la inseguridad, presuntamente motivada por el microtráfico. En menos de una semana se han cometido cinco ataques criminales en un mismo barrio: Villa Esperanza. El lunes, martes, miércoles, jueves y el viernes la acción sicarial fue la orden del día.

Los cinco atentados criminales cometidos cobraron la vida de una mujer y otras siete personas resultaron heridas, entre ellos dos patrulleros de la Policía Nacional. Los robos y atracos son generalizados tal como el ocurrido en la nevada de buses de la empresa de buses Transalianco.

Si analizamos lo ocurrido en menos de una semana en un solo barrio podemos calificar las acciones como una ‘pandemia delincuencial, ahora sin contar lo que ocurre de manera global en el municipio.

Los habitantes de Malambo están preocupados porque con el pasar del tiempo la problemática social se hace expansiva, ellos consideran que de nada vale un Consejo de Seguridad ni un desfile de las fuerzas militares que hacen su exposición por las calles de la municipalidad donde se anuncia con bombos y platillos la aplicación de más medidas, pero eso solamente dura una horas, donde el alcalde promete, los secretarios prometen, la fuerzas vivas también pero a la hora de la verdad son puras ‘promesas de cumbiambera’.

La población se ha vuelto incrédula ya que considera que “siempre que hay un hecho que altera el diario vivir, es lo mismo de siempre traen policías, Ejército, Armada, Gaula, Sijin, entre otros. Se reúnen los altos funcionarios del gabinete municipal y eso solo dura una semana, luego se vuelve a lo mismo, no hay soluciones, lo único que ofrecen son paliativos pero no una solución acertada. En lo que va corrido del año ya han realizado más de seis consejos de seguridad y el problema sigue latente, no lo cortan de raíz. Nosotros nos preguntamos señor Alcalde, qué le está pasando, acaso su autoridad no es fuerte y suficiente, o su grupo de trabajo no es idóneo para acatar sus órdenes. Cada día que pasa sentimos que la decepción se ahonda y que es lastimoso que no se tome el ‘toro por los cuernos’. No es justificable que a esta hora del partido el alcalde tenga que ir a los barrios con su equipo para conocer sus necesidades, si él perfectamente las conoce al dedillo, en estos momentos lo que le toca es trabajar y cumplir lo prometido ya que es de su conocimiento los padecimientos de Villa Rica, Bellavista, El Carmen, La Victoria, San Antonio, Villa Esperanza, nosotros no estamos para engaños sino para realidades”, enfatizó Yordeby Castro.

No hay remisiones y tampoco ambulancias

“El señor Rumenigge Monsalve Álvarez no puede cambiar a Malambo de la noche a la mañana y los problemas día a día se crecen, pero si no gestiona tampoco puede avanzar, nos preguntamos si hay desidia y negligencia cómo puede solucionar por nombrar algunas, cómo es posible que el hospital no cuente con el servicio de ambulancias lo cual obstaculiza las remisiones, es justo que se tenga que acudir a otro municipio para la prestación del servicio, hay derecho que se juegue con la vida de un paciente puesto que para una emergencia el tiempo es oro, es increíble que haya que acudir a las ‘palancas’ para que atiendan a un ser humano cuando su vida corre peligro. Otro caso conocido es el de una joven que denuncia la muerte de su hermano que llegó con convulsiones en horas de la madrugada, y no le hicieron la remisión correspondiente porque no había ambulancia y no le dieron prioridad al caso, cuando llegó el servicio siete horas después no había nada que hacer porque el muchacho había fallecido. En medio del dolor la hermana del joven dijo que tuvo que ir hasta donde estaba el alcalde reunido y gritar que su hermano se estaba muriendo y fue cuando dieron la orden pero ya era demasiado tarde, casos como estos son reiterativos, las denuncias son innumerables pero los correctivos nulos”, señaló el líder comunal Jairo Pérez en las puertas del centro asistencial.

Agua y luz deficiente

‘Si no está preso lo andan buscando’, reza un adagio popular, pues así es Malambo, si no es la inseguridad, es la delincuencia, la corrupción o los malos servicios públicos; el pueblo no aguanta más, el agua potable le llega a los habitantes a cuenta gotas, con pico y placa, por horas y a veces ni llega, el padecimiento es total y ni hablar del servicio de energía, el cual es oneroso e intermitente, si llueve no hay luz, si escampa tampoco, si sale el sol suspenden la energía y si no sale también, entonces ¿a dónde vamos a parar? ¿Acaso no tenemos una autoridad que dé la cara por nosotros, que nos defienda, que nos represente ante el gobierno departamental o nacional, que ventile nuestras problemáticas y que busque la manera de llegar hasta el fondo del problema para darle una viabilidad?, al parecer NO, porque Rumenigge se olvidó de quiénes lo llevamos al poder ya que el está es preocupado por otras cosas como resolver los compromisos políticos que tiene y cumplirle a sus protectores.

¿Qué ocurre con los contratos?

En Malambo surge una polémica acerca de unos contratos por cerca de $60 millones, donde supuestamente se beneficiaron unos cuantos periodistas de Soledad y Barranquilla creando un clima de inconformismo entre los comunicadores locales, quienes protestaron porque no se les da un trato agradable salpicando al asesor de comunicaciones Amilkar Alvear, a quienes tildaron de tener malos manejos en los contratos de las pautas oficiales y lo sindicaron de ocultar y manipular la información y solamente da pautas al grupo que hace parte de su ‘rosca’. Los comunicadores afectados señalaron que en Malambo hay montado un carrusel de contratación.

#DIARIOLALIBERTAD

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