Por medio de un comunicado de prensa, el médico colombiano Roberto Ignasio Angulo Rodríguez denuncia que debido a la difusión de una notica falsa en un programa hecho por la W, dirigida por Julio Sánchez Cristo, su carrera y su reputación se vio destruida y su familia resultó afectada de igual manera por este hecho en la ciudad de Bogotá.

Angulo manifiesta que el medio no corroboró la información sobre los hechos que se presentaron cuando una paciente asistió a su consultorio a realizarse un procedimiento no invasivo, donde al parecer la mujer fue agresiva al punto de que en el uso de legítima defensa tuvo que reaccionar para proteger su integridad personal en el año 2014.

Esta es la petición a la superintendencia por pare del médico Roberto Angulo para verificar si se realizaron las debidas investigaciones con respecto a las afirmaciones de la W, dirigida por Sánchez

El profesional de la salud asegura El Espectador en su momento rectificó su publicación acerca del suceso hace cuatro años atrás, sin embargo, la W, a cargo de Sánchez Cristo, divulgó información falsa donde lo acusan de tráfico de influencias, constreñimiento a funcionario público o particular, ejercer la profesión con título falso, tentativa de homicidio, cohecho, estafa, hurto agravado, feminicidio, tráfico de influencias, violación de la intimidad, acoso laboral y fraude a resolución judicial, misma información que según Angulo, carece de fuentes sostenibles.

Lo curioso es que varias de esas entidades indican no haber recibido solicitudes de información por parte de Sánchez Cristo y del medio que representa.

Respuesta Secretaria distrital de salud

En el comunicado además especifica que debido a las noticias en su contra, fue sometido a investigaciones por parte de entidades de control como la Fiscalía y la Procuraduría pero que por falta de pruebas los casos han sido archivados.

Angulo indicó que debido a esto ha denunciado el caso ante la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo, el Consejo Superior de la Judicatura, el Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos, la Presidencia de La República, la Personería de Bogotá, el ICBF, el Ministerio de Justicia, la Comisión de derechos humanos del Senado, la OMS, además interpuso varias tutelas, sin embargo no ha podido conseguir rectificación, judicialización, reparación, derecho a la verdad y no repetición.

Acción de tutela contra EL ESPECTADOR Y LA SUPERINTENDENCIA DE INDUSTRIA Y COMERCIO

Estas son las dos peticiones emitidas por el Dr. Roberto I. Angulo y la respuesta de la Fiscalía General de la Nación. Las peticiones específicamente solicitan a la Fiscalía General de la Nación informar si al interior de la entidad se adelanta alguna investigación:

El médico precisó que “durante el proceso muchos expedientes desaparecieron, algunas pruebas fueron reemplazadas y se diluyeron procesos para no llevar acabo una imputación”.

Médico colombiano solicita pronta solución a su caso

Este el es comunicado:

Bogotá, Septiembre 2020. Durante 6 años el médico colombiano Roberto Angulo ha recibido las consecuencias de la divulgación de un hecho aislado ocurrido en su consultorio médico. La emisión y distorsión de esta noticia, a cargo del periodista Julio Sánchez Cristo, destruyó su vida familiar y su labor profesional de 28 años de trabajo.
Todo empezó en 2014, cuando una paciente asistió al consultorio del doctor Angulo a realizarse un procedimiento no invasivo, sin embargo, la agresividad y mala actitud de la paciente con el personal de salud le obligó al galeno a provocarle la salida abrupta en un uso legítimo de la defensa personal, con el fin de proteger la integridad de su personal.

El noticiero la W, dirigido por Julio Sánchez Cristo nunca corroboró previamente la información y acusaron al médico de tráfico de influencias, constreñimiento a funcionario público o particular, ejercer la profesión con título falso, tentativa de homicidio, cohecho, estafa, hurto agravado, feminicidio, tráfico de influencias, violación de la intimidad, acoso laboral y fraude a resolución judicial.

Posteriormente se comprobó que la emisora presentó una noticia falsa que ya había sido rectificada por el diario El Espectador cuatro años atrás. Producto de esta falsa noticia la reputación profesional de Angulo fue destruida, llevaron a la quiebra su empresa, perdió la custodia de su hija con el argumento, “es un padre amoroso y sobreprotector pero tiene problemas reputacionales, por lo cual no se recomienda la custodia compartida”, perdió todo su patrimonio familiar.

Además, el edificio donde rentaba un consultorio desde el año 2006 decidió iniciar un proceso de restitución; en otra de sus sedes se le inicio un proceso por abandono de la oficina, se le iniciaron procesos administrativos por uso de suelos, impuestos distritales, secretaria de salud, superintendencia de industria y comercio, fiscalía general de la nación, tribunal de ética médica, los cuales fueron archivados por no encontrar evidencia de ninguna irregularidad y terminaron por darle la razón a Angulo y devolverle sus derechos.

Hasta el momento, el galeno nunca ha sido investigado por ningún hecho criminal por la Fiscalía, la SIC, la Procuraduría, el Tribunal de ética médica, súper Intendencia de Industria y Comercio, secretaria distrital de salud, sin embargo, una vez publicada la falsa noticia, estos entes iniciaron investigaciones que posteriormente tuvieron que archivar.
Sin embargo, la odisea por confirmar que era un hombre correcto no terminó ahí, el galeno envió derechos de petición a Secretaría de Salud, Fiscalía, Tribunal de ética médica, Procuraduría, Súper Intendencia de Salud, Ministerio de Trabajo, Súper intendencia de industria y comercio, para solicitar confirmación de alguna denuncia, investigación o condena en su contra por los hechos narrados en la W Radio, todas las respuestas fueron negativas, el médico estaba limpio de cualquier cargo.
Con base en lo anterior, y en el evidente deterioro de su imagen, reputación y vida pública y privada, el médico formuló denuncia penal contra los periodistas de esta emisora en la Fiscalía sin conseguir, imputación, investigación, condena, rectificación, derecho a la verdad, justicia o reparación.
El afectado denunció además, ante la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo, el Consejo Superior de la Judicatura, el Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos, la Presidencia de La República, la Personería de Bogotá, el ICBF, el Ministerio de Justicia, la Comisión de derechos humanos del Senado, la OMS, además interpuso varias tutelas, sin embargo no ha podido conseguir rectificación, judicialización, reparación, derecho a la verdad y no repetición. Durante el proceso muchos expedientes desaparecieron, algunas pruebas fueron reemplazadas y se diluyeron procesos para no llevar acabo una imputación.
De acuerdo con Angulo, “Una de las cosas que más me ha afectado de todo este proceso sin fin es el deterioro emocional severo presentado por mi hija, quien a sus 11 años ya ha tenido dos hospitalizaciones en clínica de salud mental e intentó de suicidio que requirió de unidad de cuidados intensivos. El daño personal y a mi familia ha sido irreparable, no solo a nivel social, económico, sino también emocional. Y a pesar de todo, nunca se le ha abierto una investigación, condena o censura a Julio Sánchez Cristo. Me pregunto qué pensará el Grupo Prisa, y todas aquellas personas que alguna vez fueron ultrajadas por este comunicador”

Y además que pensaran sus pacientes quienes perdieron la confianza y el respeto por el Dr. Roberto Angulo y su institución.

¿Quién es Roberto Angulo?

Roberto Angulo es un médico cirujano colombiano, egresado de la Universidad del Rosario, con formación en programas de educación continuada en homeopatía, medicina estética, y terapias alternativas.
Actualmente, es la cabeza de la organización, Médicos Unidos de Colombia, MUC, conformada por 2.987 miembros, organizados en 18 grupos, que trabajan continuamente por los derechos de los trabajadores del sector de la salud.

El galeno fue criado en un hogar de clase media y es padre soltero.
Inició un proyecto médico de forma independiente en 2001 y en 2006 ya se posicionaba como líder en su categoría en Bogotá y Medellín. El objetivo de su trabajo era llevar procedimientos estéticos mínimamente invasivos y depilación láser a los sectores más populares. Lo cual, le permitió contar con más de cuarenta mil pacientes y más de cuatrocientos mil procedimientos mínimamente invasivos, brindando atención a las comunidades más desfavorecidas y con mayor limitación para el acceso a este tipo de procedimientos, con más encuestas de satisfacción donde la gran mayoría de sus pacientes califican sus tratamientos como excelentes o buenos.

#DIARIOLALIBERTAD

Comenta aquí: