Los familiares de esta enfermera, oriundos de Barranquilla, piden ayuda al Gobierno para repatriar el cuerpo.

Cuando llegue a casa conversamos”, fue el último mensaje de texto que Tyron García Espín recibió por parte de su esposa, Katherine Paola Jiménez Parra. Desde ese momento no volvió a saber de ella. Cuarenta y dos horas después, el cuerpo de su amada fue localizado cerca de una zanja de aguas servidas, en la cooperativa Panorama, de Durán.

García contó que su cónyuge, de 30 años y de nacionalidad colombiana, salió de su hogar ubicado en la ciudadela La Herradura, del citado cantón, a las 07:00 del pasado viernes, y que fue localizada a las 17:00 del domingo en estado de descomposición, desnuda, con un golpe en la cabeza y sin ojos.

“No te he contado que estoy buscando alquilar un apartamento porque de verdad no soporto verlo, no lo soporto, lo detesto. Esto me ha tenido mal. Yo sí creo que un cambio de ambiente me hará sentir mejor”, expresó la fallecida a su allegada mediante una nota de voz.

El cuerpo de la enfermera fue hallado al lado de una carretera totalmente desnudo y con signos de violencia. Su esposo se convirtió en el principal sospechoso.

Michael Jiménez, hermano de la víctima, habló sobre el esposo de Katherine: “Sí sospechamos cuando supimos que ella y él ya no vivían juntos. Ellos tuvieron muchos problemas. De la relación de ellos no sabemos mucho porque no lo conocimos en persona”.

Al dolor de la pérdida se suma el no poder sepultarla en Barranquilla, su tierra natal. Por lo anterior, los familiares piden al Gobierno que les ayude a repatriarla y traer también a Colombia a su pequeño hijo.

“Ella tuvo aquí a un hijo con otra pareja y se lo llevó para Ecuador. El niño está solo allá y queremos que nos lo traigan”, dijo Francia Parra, madre de la víctima.

La pareja de Katherine es investigada por las autoridades ecuatorianas, que no descartan que esté detrás del feminicidio.

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