Indiscutiblemente, la notable disminución en los casos de fallecidos en varias regiones de Colombia, incluyendo a Barranquilla y el Atlántico, por efectos del coronavirus, la decisión de implementar la reapertura de algunos renglones de nuestra economía y la puesta en marcha de actividades sociales en nuestra ciudad y el departamento, se constituyen en muy buenas noticias para todos.

Sin embargo, debe tenerse presente que la total normalidad aún está lejos de llegar y que el virus sigue amenazando la salud y la vida de la humanidad tal como lo ha advertido el ministro de Salud Fernando Ruiz Gómez, quien recalcó que “el peor error es pensar que la pandemia desapareció”, teniendo en cuenta la importancia del autocuidado para prevenir rebrotes en esta etapa de aislamiento selectivo con distanciamiento individual responsable.

Es por esto que se requiere de manera especial que los colombianos tomen conciencia sobre la obligación de acatar las recomendaciones sobre uso del tapabocas, el cumplimento de la distancia y de las medidas de higiene, requisitos tan sencillos como definitivos para lograr la reactivación, sin que se presente un nuevo crecimiento en la exposición a un enemigo que aún sigue amenazando la salud de los colombianos.

En este aspecto, en LA LIBERTAD consideramos que todavía sigue siendo fundamental la acción de las autoridades nacionales, regionales y locales, en el sentido de que se anticipen a los riesgos, para evitar las posibilidades de un rebrote como los que están ocurriendo en gran parte de Europa, en los Estados Unidos y otros países que han tenido que recurrir nuevamente al confinamiento total.

Está claro que deben prevalecer los controles necesarios para impedir que se presenten las aglomeraciones, tal como lo hemos destacado en nuestras páginas, con relación a hechos de esta índole ocurridos en los lugares turísticos de nuestro departamento, en donde se han infringido las recomendaciones impuestas por las autoridades, lo que incluye el llamado a no bajar la guardia en cuanto a las medidas de auto y mutuo cuidado.

Ciertamente las últimas medidas implementadas –como ha ocurrido en todo el mundo– se constituyen en un respiro importante para la ciudadanía, respecto a la presión y las consecuencias que significan los seis meses de aislamiento social, sobre todo en las zonas en donde con más furor ha permanecido el virus, precisamente esa disminución en la propagación es la que ha permitido reiniciar labores y recuperar la actividad en muchos sectores.

No hay que desconocer que las esferas gubernamentales de Barranquilla, el Atlántico y Colombia en la actualidad, están encaminadas a tratar de recuperar la normalidad, estando todavía en medio de los peligros que implica el que la pandemia sigue amenazante, es por eso que el gran desafío está en lograr la tranquilidad de los colombianos sin que aumenten los riesgos de fallecimientos y de contagio.

La gran incertidumbre en la actualidad consiste en cómo entrelazar la necesidad urgente de la reactivación económica con la anunciada apertura social, teniendo en cuenta la cercanía de la amenaza que continuará representando para Colombia el Covid-19, y en especial, ¿qué se puede hacer para enfrentar el riesgo de un rebrote en las próximas semanas, del cual se nos está advirtiendo por parte de funcionarios del alto gobierno, como es el caso del Ministro de Salud?

#DIARIOLALIBERTAD

Comenta aquí: