Por: Reynaldo Mora Mora

El pasado 16 de septiembre (2020), la Universidad Simón Bolívar celebró el día del docente. Más allá de los años, de quien vivió la docencia e investigación en esta Alma Mater, hoy me acompañan los agradecimientos para con ella, en especial, con su rector fundador, doctor José Consuegra Higgins (q.e.p.d.), con doña Ana de Consuegra y con su actual rector, doctor José Consuegra Bolívar, y con todas aquellas personas que me acompañaron y facilitaron todas las disposiciones para formarme por más de 20 años como docente-investigador, hasta alcanzar el máximo galardón de “Excelencia Investigativa”, que esta Institución me ha otorgado en dicha ceremonia virtual. Quienes nos hicimos en esta cuna de docencia e investigación, hay consenso en el sentido de considerar que una de sus contribuciones más relevantes ha sido la articulación, para nuestro caso, la construcción de una Teoría Curricular. Ahí está la obra, “Recreando la construcción de un Currículo para la Región Caribe, 2010).

La Universidad Simón Bolívar se ha constituido desde su fundación en un nicho para una docencia desde la investigación. Ahí está el conjunto de la obra, “Reflexiones Educativas y Pedagógicas desde la Investigación” (Tomos I:2008; II:2008, III:2009, IV:2010 y V:2015). Este nicho abunda en la materialización de sus ideales en las problemáticas de las líneas de investigación de sus grupos de trabajos, lo que ha resultado de particular interés por dos razones: porque conecta con el ideal fundacional de esta Institución, que ha contribuido a generar y revitalizar debates nucleares en los diferentes campos intelectuales que como programas académicos ella ofrece, y porque presenta conexiones importantes con temas centrales de las teorías que han servido de soporte al accionar de la docencia con la investigación en este centro académico, como son, por ejemplo, la significación de pensar lo propio en los procesos de formación, que condujo, para el caso de nuestro accionar, de construir, el Paradigma de la Educación y la Formación Panlatinoamericano, diferente a los existentes (francés, alemán y anglosajón). En lo que sigue presentaremos atención a estos por qué.

Este quehacer investigativo, nos permitió desarrollar lo que hemos denominado “docencia científica”, como aquella forma de enseñanza que pone en escena el docente en el aula de clase desde la investigación, desarrollando los contenidos de enseñanza con base en lo que él genera como producción científica. Esto significa, básicamente que, cuando el docente se enfrenta a un contexto determinado requiere interpretarlo para hacerlo enseñable a partir de sus propios textos, en particular, lo que genera a través de líneas en su quehacer investigativo (lo que correspondería en términos generales con una de las “Formas Básicas de Enseñanza”, propuestas por el didacta alemán, Hans Aebli. Entonces, e la Universidad Simón Bolívar desarrollamos este proceso, para proceder de este modo a ese conjunto de disposiciones que dialogan entre enseñabilidad y aprendibilidad.

Esta docencia investigativa, la cual resaltamos, pues queremos responder a la distinción que nos ha otorgado esta Institución. En nuestro trabajo, es ese lenguaje deliberadamente enseñable, con inequívocas connotaciones de favorecer la “docencia científica”, en consecuencia, con base en ella interpretamos y aplicamos nuestros textos, nuestras producciones, que nacen en un grupo de investigación, a los contextos formativos.

Este proceso nos permitió desarrollar toda una línea de trabajo en más de 20 años de labores en la Universidad Simón Bolívar, línea que nos ha dado autoridad en el campo intelectual del currículo.

Este quehacer, en este Nicho de la investigación, nos permitió y lo sigue permitiendo, resultante de la aplicación de la Misión Fundacional, en concreto a los campos de trabajos que como programas académicos ofrece, siendo una particular concepción conocida como “pensar lo propio”. La producción de nuestra línea de investigación (currículo y formación), resulta además muy estrecha con este “pensar”, integral. A los efectos del presente texto, atenderemos muy sumariamente a las tesis que desarrollamos en la construcción del Paradigma Panlatinoamericano, en nuestros años de trabajo acucioso en la Universidad Simón Bolívar: 1. la tesis de lo propio, 2. La tesis de la interpretación de lo propio y 3. la tesis de una docencia científica integral. En este sentido, puntualizamos nuestro esfuerzo investigativo en construir un Horizonte Formativo desde nuestras realidades, de hecho, la Teoría Curricular Cultural, que lo sostiene representa el ataque más poderoso a no aprehender lo nuestro, ello significa una alianza entre “Prácticas curriculares, cultura y procesos de formación” (2012). La tesis de lo propio en los procesos de formación constituye el campo de prueba de nuestros argumentos, que desarrollamos en nuestra tesis doctoral en educación (2009). En ella precisamos la importancia de pensar lo propio, que ha sido argumentado en textos posteriores como, “Recreando la construcción de un Currículo para la Región Caribe” (2010), lo designamos y caracterizamos para aportar una descripción del modo como este proceso alienta un conjunto de prácticas y discursos pensando lo propio; o lo que es lo mismo, los argumentos relevantes en el proceso de formación integral, argumentos, en definitiva, sobre qué enseñar, sobre lo cual, se trata de una decisión beneficiosa para los estudiantes y para el contexto donde está inmersa nuestra práctica. Esta función impone el reconocimiento de las problemáticas del entorno, como autentico principio curricular, que está relacionado con prácticas y discursos de un determinado saber.

En cuanto a la tesis de interpretación de lo propio, viene a completar el reconocimiento de problemáticas sociales, que presupone un consenso sobre ciertas reglas curriculares que fijan el significado de ellas, de modo que ese reconocimiento descansaría en la determinación del objeto de por qué pensar lo propio. Una interpretación de esas problemáticas de lo propio amplía el abanico teórico que surge a propósito de cuál es la solución a aquellas, fruto de su aprehensión que acompaña a la docencia científica. Esta concepción interpretativa, sostiene que pensar lo propio consiste en una práctica social que se interpreta, entendiendo por interpretar dar razones y argumentos sobre su sentido, significado o valor. Esta interpretación desde la investigación curricular de lo propio, se mide en función de su capacidad para ofrecer una interpretación de las problemáticas del contexto que, al mismo tiempo, concuerde con las realizaciones efectivas de la práctica en eses concepto (docencia científica) está involucrado, ofreciendo su mejor justificación. La tesis de la docencia científica apuesta singularmente por una interpretación de las prácticas y discursos curriculares pensando la enseñanza de lo propio. Para explicar qué queremos expresar con este concepto (construido en nuestros muchos años de la labor investigativa en la Universidad Simón Bolívar), es útil la comparación que establecemos con el sentido que tiene esta expresión, entendida como una virtud personal del docente-investigador, como esa manera coherente con lo investigamos y enseñamos, como esa integridad de lo ético y lo pedagógico, como eses acuerdo a un conjunto coherente de principios curriculares.

Esta docencia científica se basa en argumentos de la investigación para proceder a desarrollar nuestro quehacer; porque la resolución que adoptamos como enseñanza, debe concordar con el objeto de transformación de nuestra línea de investigación para suministrar su mejor justificación desde el punto de vista de formar integralmente. Para facilitar esta comprensión, señalamos que la labor de un docente-investigador es la de realizar este ejercicio con sus estudiantes, incorporando las problemáticas del enseñar y del aprender. En esta tarea colectiva, el quehacer de ambos ha de ser innovador, como la pretensión cierta de la docencia científica, identificando las transformaciones que obedecen a la lógica interna de esta práctica, como una generación productiva colectiva. Agradecemos al doctor José Consuegra Bolívar y a sus autoridades académicas, el otorgamiento de esta alta distinción.

#DIARIOLALIBERTAD

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