Habitantes de La Guajira con el agua hasta el cuello

Imagen de referencia

El cielo de La Guajira se ha tornado gris por estos días debido a la temporada de lluvias, lo que ha traído tormentas, rayos y mucha agua.

Son muchas las imágenes y videos de los ríos que han encontrado su cauce en las calles de nuestros municipios. Atónitos y extrañados se les ha visto a los moradores donde se localizan los diluvios.

En medio de las inundaciones, las quejas de la ciudadanía no se han hecho esperar: ¡Falta de alcantarillado pluvial! Gritan en Maicao, ante la ausencia de este. ¡Falta de cultura ciudadana! Gritan en Riohacha, después de ver la cantidad de basura que los ríos arrastran. ¡Obras mal hechas! Gritan en Fonseca.

Lo cierto es que las lluvias simplemente destapan las carencias que afrontan nuestros municipios; y pareciera que todo recae en una falta de planeación. Esa que no han tenido los mandatarios de turno.

La Guajira necesita obras planeadas y programas permanentes de cultura ciudadana. Es muy importante que los guajiros aprendamos a comportarnos como sociedad, de lo contrario no habrá inversión duradera. Bien sea pública o privada.

Hace unos pocos días, vimos como en los llanos orientales, Ecopetrol aprobó la realización del parque solar más grande de Colombia y uno de los más grandes de Latinoamérica.

El interrogante del porqué Ecopetrol no trajo dicho proyecto a La Guajira, siendo esta tan extensa y con la mejor capacidad en irradiación solar de Colombia, fue más que obligatorio.

Una de las posibles respuestas pudo haber salido a la luz pública el pasado viernes, cuando un alto ejecutivo de la empresa que va a instalar dos mega parques eólicos en Uribia, fue secuestrado y del cual no se conoce ni su paradero ni sus condiciones físicas.

Es decir, ¿cómo se pretende traer desarrollo e inversión a la región, si las fuerzas del orden no pueden garantizarles la seguridad a los trabajadores de los diferentes proyectos?

Será muy complicado que La Guajira se promueva como un departamento turístico y pionero de energías limpias en Colombia, sin seguridad.

Una vez más, vemos como nuestro departamento, a pesar de haber permanecido siempre abandonado, busca la manera de generarle desarrollo y beneficios al país (porque en la región poco queda).

Sigue lloviendo y nuestros mandatarios poco y nada pueden hacer para evitar lo que sus antecesores no planearon.

Pero algo si es cierto. Inundados y con tanta inseguridad, será muy difícil que atraigamos la inversión.

#DIARIOLALIBERTAD

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