Por: Orlando Andrade Gallardo

En medio del severo problema de salud pública mundial, la empresa  Tecnoglass alivia el ánimo y voluntad  de los barranquilleros con la creatividad de nuevas tecnologías que ayudan a generar más empleo.

En estos momentos la industria  barranquillera está a la vanguardia comparada con cualquier ciudad desarrollada. Los empresarios Christian  y José Manuel Daes Abuchaibe no solo  cambiaron la imagen de la ciudad en materia de desarrollo tecnológico, sino que amplían su capacidad laboral. Así  mismo las oportunidades a trabajadores rasos y profesional es evidente, la empresa brinda facilidad para aprender nuevas  tecnologías  que ofrece el mercado. Es común escuchar tanto a trabajador como profesionales manifestar que la empresa es una institución de aprendizaje integral. Los profesionales agregan que laborar en Tecnoglass es como analogar los estudios de especialización, postgrado o doctorado.          

Quienes están vinculados en algunas de las empresas del grupo deben sentirse orgullosos por el modelo y estructura empresarial que en poco tiempo adquieren experiencia, disciplina y cultura laboral. El apellido  de los empresarios es foráneo, pero  son barranquilleros genuinos, como los  que nacimos en el emblemático  Hospital de Barranquilla, del legendario  barrio San Roque.  Barranquilla en las  primeras décadas del siglo pasado, se convirtió en una ciudad cosmopolita por el flujo migratorio de extranjeros que llegaron de diferentes países del mundo y regiones colombianas. En la ciudad existen apellidos de todo el planeta, algunas ayudaron a jalonar el desarrollo, no solo de la ciudad, sino del país creando empresas y fusionando culturas. En la ciudad se radicó un gran número de familias y echaron raíces, hoy pertenecen a la tercera generación y muchos de ellos ayudan a su desarrollo, pero no como los empresarios Daes. La relevancia de la ayuda es el talento y las condiciones como ejercen el humanismo espontáneo sin pedir nada a cambio.  El reciente gesto de solidaridad con las personas que resultaron quemadas en el accidente ocurrido en Tasajera, es una muestra más de su humanismo. Las familias pobres residentes en los barrios vecinos a sus empresas reciben periódicamente ayuda. Su Fundación colabora con iglesias, colegios, organizaciones sociales, campesino y  personas que han requerido del  apoyo, todas sus actuaciones las realizan silenciosamente, sin protagonismo y publicidad. Tecnoglass, empresa de vanguardia y humanista, durante todo el año sorprende con sus buenas nuevas, el mes pasado el Centro de  Robótica más grande de América, la semana anterior la fabricación de  puertas y ventanas con vidrios de cuarta generación que pueden graduarse según la luz, oscuridad y el ambiente del día, y la más reciente creatividad, separadores de vidrios para evitar el contagio del virus. Las innovaciones van acompañadas de la creación de empresas y abundante puestos de trabajo, beneficiando a cientos de familias de la región. El claro objetivo de Tecnoglass es social, humanitario, y sin el afán politiquero  para tratar de adueñarse de la ciudad.       

Reconocer las buenas acciones de los  demás es un gesto de nobleza, y en todas las épocas de la historia de la humanidad luchamos por no ser ignorados. En los Diálogos de Platón,  su discípulo Fedón reconocía el  talento de su maestro; Maquiavelo fue reconocido por su diplomacia, Hegel como el historiador más grande de la humanidad. El reconocimiento no es  adular, pretender prebendas y menos arrodillarse, es mucho más que eso, podemos descifrarlo como agradecimiento por sus actos. El reconocimiento es el mérito que obtenemos por las buenas acciones en favor de la sociedad sin pedir ninguna contraprestación, todos los seres  humanos por humilde tenemos algo que dar, puede ser una sonrisa, un gesto de agradecimiento, o un simple saludo de gracias. Los Daes son ciudadanos que han logrado el reconocimiento de los barranquilleros por su calidad humana y saber compartir con los necesitados. Son personas  caribe,  creyentes,  amantes del carnaval, aficionados al fútbol y al Junior como los integrantes de la ‘Barra Tiburones’. José Manuel, GEO y talento de la organización, Christian es la imagen del hombre cívico y solidario,  querido por los barranquilleros, al igual que Elías Chegwin, Roberto Esper Rebaje, Alfredo de la Espriella y el veterano periodista Chelo De Castro C., amados como Efraín Caimán Sánchez, Pibe Valderrama y Joe Arroyo. Gracias empresarios Daes por querer tanto a la Arenosa.

#DIARIOLALIBERTAD

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