Por: Víctor Herrera Michel

Indudablemente, el país entero se estremeció con la decisión de la Corte Suprema de Justicia de ordenar la medida de casa por cárcel para el expresidente Álvaro Uribe Vélez. La polarización se hizo más evidente. Unos a favor y otros en contra de la medida del alto tribunal. Hasta el presidente de la República y los gremios de la producción tomaron partido. Aún hoy, una semana después, sigue enrarecido el ambiente político nacional.

Como consecuencia de todo ello, desde diversos ángulos se ha venido cuestionando entonces el papel de la Justicia en nuestro país.

Muchos colombianos se preguntan, por ejemplo, ¿por qué quienes actuaron antes como guerrilleros, y que tanto daño le ocasionaron al país con sus crímenes de diversa índole, no están pagando sus delitos en la cárcel y si lo está ahora en su casa alguien que los ha combatido muy duramente desde siempre…?

Otros, en cambio, ponderan la imparcialidad del más alto tribunal de la justicia penal en Colombia al atreverse a tomar tal medida en contra del hombre que ha estado en el poder nacional – directa o indirectamente – durante los últimos 20 años. Para estos últimos es muy significativo que la decisión haya sido unánime de los 5 magistrados mediante una providencia de 1.554 folios y que en una encuesta del Centro Nacional de Consultoría para el Noticiero CM& sobre esta decisión casi el 80% de los colombianos la respalda.

Sin embargo, independientemente de las consecuencias en el proceso que pueda generar esta decisión de la corporación judicial y sobre la responsabilidad o no del hoy Senador Uribe, lo que deberá resolver la Corte, la verdad es que hay que tratar de invitar a investigar sobre qué es la Justicia, para claridad de todos.

La definición básica – y la más aceptada – es la que enunció el jurista Romano Ulpiano como: “ Justicia es la constante y perpetua voluntad de dar (o conceder) a cada uno su derecho”.

Entender que es la Justicia no es tarea fácil. Hemos tratado, particularmente, de formarnos un concepto durante nuestros estudios para ser abogado que contó, inicialmente, con las enseñanzas sobre Derecho Romano del conocido tratadista Carlos Fradique Méndez, en la Universidad Libre en Bogotá, y posteriormente, con las cátedras, en la seccional de Barranquilla, sobre Derecho Penal y Procedimiento Penal del famoso penalista Miguel Bolívar Acuña y del ilustre y muy destacado profesor Eduardo Pulgar Lemus (padre del hoy Senador Pulgar Daza)

Casi que hay que explicar, más bien, qué no es la Justicia. Sobre todo, porque se le confunde fácilmente con conceptos como el Derecho, la Ley, la verdad, el mérito, la Lógica, la Igualdad, el Sentido Común, la Equidad, la Libertad y hasta con el propio poder judicial. De hecho, se habla hoy en Colombia de que se requiere “una reforma a la Justicia” entendiéndola realmente como una transformación del aparato jurisdiccional. Además, son muchos los ámbitos desde donde se puede analizar: Filosófico, Social, Moral, Religioso, Cultura o Ético.

Finalmente, un apunte. Por alguna rara coincidencia, en la misma fecha en que se conoció la decisión de la Corte, el 4 de agosto, se celebraba el “Día Nacional del Periodista y Comunicador” que, en razón de la Ley 918 del 2014, rinde homenaje al prócer de la independencia Antonio Nariño por haber traducido e impreso la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”. Paradójicamente, muchos periodistas se alinearon en uno u otro bando. Se les olvidó lo que, en su momento, recomendó el maestro Juan Gossain: “… Ni Uribistas, ni Santistas, sino Periodistas…”

@vherreram

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