El Administrador Apostólico de Popayán y los Obispos de Quibdó, Tumaco, Istmina – Tadó y Cúcuta, expresaron hoy su preocupación ante el incremento de la violencia en varias regiones del país. En entrevista para la W Radio, los prelados señalaron que, a pesar del confinamiento, el accionar de los grupos armados ilegales continúa exponiéndose así la vida de las comunidades.

Monseñor Mario de Jesús Álvarez, Obispo de Istmina y Tadó, dijo que “se nos acercan muchas familias angustiadas porque sus hijos son arrebatados para formar parte de grupos armados. El reclutamiento de menores es algo que pasa”.

Además, mencionó que “el Estado ha procurado tener presencia en la zona, pero hay mucha corrupción. Los dineros que llegan no cumplen sus objetivos y por eso Chocó está tan atrasado”.

HL

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