Lo que no se puede desconocer es que los  gobiernos tanto nacional, como distritales y municipales, están actuando de acuerdo con las exigencias que las circunstancias han venido imponiendo desde la aparición del Covid-19, al proceder a mantener el aislamiento, un procedimiento que  según los entendidos es el que hasta el momento podrá mostrar los mejores resultados de esas difíciles decisiones que han impuesto enormes esfuerzos y sacrificios a todos los colombianos, mientras aparece la tan ansiada vacuna.

No obstante, de acuerdo a las reiteradas recomendaciones  de la Organización Mundial de la Salud, es muy probable que la cuarentena deba extenderse unas cuantas semanas más después del 30 de agosto, ateniéndonos al análisis científico y sereno del comportamiento del virus, unido a la solidaridad y calidad de muchos empresarios que han atendido el llamado de proteger la vida, el empleo y los ingresos de miles de barranquilleros y colombianos en general.

Hoy una vez más en LA LIBERTAD, reconocemos y expresamos un profundo agradecimiento a todos aquellos que desde sus oficios han venido por años sirviendo denodadamente a la sociedad, no obstante el alto riesgo que corren cada día que pasa en el ejercicio de sus funciones, como lo son los trabajadores de la salud, desde los más destacados médicos especializados, hasta quienes se encargan de la delicadísima labor de la limpieza en las clínicas y hospitales, los miembros de la Fuerza Pública, quienes laboran en el sector de alimentos, aquellos que hacen parte de las empresas encargadas del aseo en los centros urbanos, funcionarios y voluntarios que están en la tarea de llevar auxilio material o espiritual a los millones de barranquilleros y colombianos que hoy pasan dificultades de todo tipo, entre muchos otros protagonistas anónimos.

En medio de las dificultades, compartimos nuestra esperanza, en el sentido de que todas las expresiones de solidaridad y compromiso ético humano que vivimos hoy las convirtamos en caminos para afrontar la crisis del Covid-19 y sentar las bases para una nueva economía; juntos, unidos, solidarios, ya que cooperando y ayudándonos mutuamente lograremos superar este gran desafío.

Las necesidades de miles de hogares de Barranquilla, el Atlántico y Colombia en general son bien notorias y seguramente seguirán creciendo como consecuencia directa de las restricciones económicas inherentes a todas y cada una de las medidas sanitarias que se están poniendo en práctica, no obstante la decisión asumida por los gobiernos nacional y locales de dirigir sus esfuerzos con prevalencia en aquellos seres humanos con mayores carencias, la que catalogamos como la política pública más aconsejable en la actual  emergencia generada por el virus.

Destacamos la labor que ha venido adelantando la gobernadora Elsa Noguera y el alcalde Jaime Pumarejo, quienes en ningún momento han sido inferiorres a las circunstancias propias de la emergencia, una prueba fehaciente de su eficiente actitud reflejada en la gestión por ellos desplegada en la lucha contra la emergencia, es la rápida recuperación y reapertura del Cari de alta complejidad, establecimiento sanitario que ha sido equipado con 300 camas, de las cuales 64 serán acondicionadas para recibir pacientes con requerimientos de cuidados intensivos.

Lo más recomendable ahora es que la ciudadanía barranquillera y atlanticense acepte  con positivismo las decisiones gubernamentales,   aunque no se puede negar que pueden resultar susceptible de posibles riesgos, se hace imperativo que aflore  con disciplina, el orden y la colaboración para así evitar que continúe el incremento del contagio   a causa de las nuevas estrategias, consistente en prórrogas  adicionales de la cuarentena.

Definitivamente, todos debemos estar comprometidos con el indispensable objetivo de evitar al máximo las pérdidas humanas y así mismo salvar la economía.

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