Fotos: Alba Fontalvo
*Hablar de Tasajera y Puebloviejo es hablar de pobreza extrema, se trata de comunidades ubicadas a un lado de la carretera que une a Barranquilla con Ciénaga.
En medio de la desolación, la pobreza, las basuras, el olvido del gobierno y la falta de solución a sus problemas, hoy en Tasajera, Magdalena, se respira dolor y una mezcla de impotencia entre sus habitantes, donde día a día viven del rebusque para poder llevar un plato de comida a sus hogares.

Los rostros reflejan tristeza y dolor por la pérdida de sus seres queridos, e igual la zozobra sigue latente con los que aun no aparecen y los que están en centros asistenciales.
En el panorama se siente el olor a podredumbre mezclado con tristeza y agonía, a causa de la tragedia que enluta a toda una población, víctima del olvido y susceptible al rebusque. Hoy el pueblo llora a 13 víctimas fatales y clama por la recuperación de más de 48 quemados que luchan por su vida.
Tasajera es un corregimiento que ha quedado en el olvido, sus calles polvorientas, llenas de agua, casas en medio de las basuras, escombros, falta de agua potable y sin un buen servicio de energía, refleja a mujeres jóvenes con una vejez prematura, niños con sus cabellos amarillos por la desnutrición, es lo que enmarca a una población en la extrema pobreza.
Su ubicación está en la vía que de Santa Marta conduce a Barranquilla, por la Troncal del Caribe, exactamente hace parte del municipio de Puebloviejo, y se encuentra habitado por más de 9 mil pobladores, que reclaman apoyo estatal.
Para nadie es un secreto que las necesidades por las que pasa esta población, son una de las razones, quizás no la única, que los lleva a exponer su vida diariamente.
No es la primera vez que este tipo de hechos se presentan en esa zona del departamento, vehículos con alimentos, productos de aseo y entre otros han sufridos este tipo de situaciones por parte de los pobladores.
Desde décadas, estas personas se han tenido que acostumbrar a vivir en la pobreza, tanto así que se puede pasar años por esta carretera y todo refleja la misma situación de atraso y abandono.
Este corregimiento vive de la nada, ha quedado estancado en el tiempo y se congela su desarrollo, aunque su fuente de economía es la pesca, parece estar discriminado por las autoridades estatales.
Aquí no hay avance de ningún tipo, lo único que cambia son los mandatarios que cada cuatro años son elegidos y engañados con una nueva oportunidad de vida, pero ninguno ha logrado encontrarle soluciones a su problemática social.
Su gente, a pesar de todas las adversidades, mantiene la esperanza que algún momento mejore la situación.
En medio de la basura
Los pobladores se levantan entre la acumulación de basuras y desechos que se ven a simple vista en cada imagen captada y el paso por la carretera.
Un amplio sector cundido de desechos, pequeños ranchos construidos entre latas, madera y cartones que se ajustan con clavos oxidados, que bajo el inclemente sol, se aposta en el suelo inundado a razón de las altas mareas en insoportables atardeceres con nubes de mosquitos que atormentan a sus pobladores, así es el ambiente en que convive la mayoría de sus habitantes.
HL
#DIARIOLALIBERTAD

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