*Opiniones divididas. La mayoría no se disciplinó, mostró desorden con el ‘rancho ardiendo’. La minoría creyó fortalecer la cultura comunitaria y las autoridades trataron de calmar los ánimos.
Aprovecho el encabezamiento de la presente misiva, para preguntarle a la opinión pública en general, si acaso se logró el propósito esperado por las autoridades, con la aplicación del Toque de Queda y de la Ley Seca, directivas o determinaciones oficiales que impusieron los gobiernos del departamento, distrito y municipios, aquí y en todo el territorio nacional, cuando se vivieron los tres últimos puentes festivos. Hagamos memoria sobre la aplicación de estos procederes que en extremo eran convocados para aplicarlos por alguna situación real que se veía venir o por la necesidad de tenerlos a la mano para defendernos y dejar quieto a todo el mundo.
Antes, cuando el gobierno de cualquier índole anunciaba por una sola vez que aplicaría el Toque de Queda y la Ley Seca en alguna región de Colombia, era un decir de respetable público. Nadie salía de sus casas, ni se libaba un trago o una cerveza; de caer en el pecado, lo mejor sería orar con aquello de ‘trágame tierra’, para que Dios se apiadara y compadeciera de los infractores. Para darle vitalidad a estas determinaciones, existía como en efecto existe, la Constitución Política de Colombia, sus conocedores de la ‘letra menuda’, los legisladores y las leyes, las resoluciones y decretos, principios de apoyo para temerle a estas disposiciones.
Expuesto lo anterior, aplico mi criterio para relacionar algo de los muchos abusos que se forman desde el día viernes, antesala de cada puente, hasta el martes de la siguiente semana, fase final del mismo y me permito encontrar algunos incidentes: *Engaño de conductores de vehículos a los policías de carreteras, viajando con su familia, y llevando en el baúl, mercados, asadores y ‘chécheres’ de cocina, sacan a relucir una estrategia que se inventan; *Aplicación de multas o comparendos, por las autoridades competentes, cada uno por valor aproximado de novecientos treinta y seis mil. La ‘pregunta del millón’: ¿quién de la gente pobre, pagará esta sanción?.
*Por encima de todo el mundo, se realizan celebración de cumpleaños y aniversarios, encuentro de vecinos y parrandas familiares, reuniones coincidentes, etc. Actos sociales que terminan en tragedias que lamentar; *Recordatorio de incidentes. En el momento, a manera de efemérides se vive y se reclama; *Portadores de documentación falsa, con excelente presentación de quien la usa. Creen que pueden engañar a quienes la revisan y están más equivocados que el carajo; *Enfrentamientos entre comunidad y autoridad o viceversa. De estos hechos nadie tiene la culpa; *Faltas al respeto inter comunidad y nadie sabe por qué. Hay que identificar a los protagonistas.
Las cuentas de los rosarios para rezar, quedarían cortas, ante tanta vaina que se inventa el pueblo para aplicar y coincidir con aquella máxima divulgada inicialmente por el político conservador y expresidente Laureano Gómez Castro: “las leyes se hicieron para violarlas”. Los policías del cuadrante, que vigilan a toda hora, apostados en los SAI, los que recorren en motos y patrullas los diferentes barrios de la localidad, acorralan, persiguen y acosan a los tomadores de tragos o cervezas en cada una de las terrazas de sus casas o la de los vecinos, Y ahí surten efecto los benditos comparendos personales, impagables, así los anoten en el ‘libro del olvido’.
Ninguna autoridad le ha querido ‘poner el cascabel al gato’, y con este ‘miau o misiu’ no se meten para nada con las fábricas de licores y de cervezas que se extienden por todo Colombia, así mismo las importaciones u venta libre de ron, whisky, cervezas, vinos y otros, que se exhiben con cipote aviso promocional en las tiendas, supermercados, puntos fríos, supertiendas, graneros, abastos y algo más. Si no hubiera suministro de licores y de cervezas, no se presentarían consumidores y todo se refleja con tranquilidad y en paz. Que se entienda que no hay intención de incomodar a nadie. Ovigra, Cel. 312 685 2072, ovigrasoledad

Comenta aquí: