Pese a las entregas de mercados que se han llevado a cabo en el municipio de Soledad para mantener a la población confinada, la realización de campañas pedagógicas con el fin de transmitir un mensaje de concientización a la comunidad frente a la pandemia del Covid-19, sumado a eso, el seriado de decretos acompañados de ley seca y toque de queda que se han implementado para promover el aislamiento preventivo obligatorio con miras de detener la propagación del coronavirus en el municipio, aun así, existe una gran parte de los ciudadanos que continúa violando e irrespetando la normativa del Gobierno Nacional, departamental y municipal.

El llamado a mantener el distanciamiento físico a 2 metros, los saludos de besos y abrazos, el uso de tapabocas y la continua desinfección, son lineamientos y precauciones que los habitantes se han pasado por la faja, sin importar el panorama desolador que vive hoy el Departamento, encontrandose en una linea crucial, en la cual no ha iniciado el pico más alto y el ente territorial pasó a ser el ojo del huracán por encontrarse categorizado como la región con más contagios de Colombia.
La indisciplina y desobediencia sigue primando por encima de la salud de todos, ejemplos claros se observan en los puntos bancarios de Soledad, donde las personas se congregan sin respetar un distanciamiento, careciendo del porte de los elementos de bioseguridad para la prevención de su salud. Las filas a las afueras de las entidades pueden convertirse en un foco de contagio, estas no cuentan con una supervisión palpable; ya que los uniformados encargados de velar por el cumplimiento y orden son invisibles, porque no se apersonan del mal comportamiento de los usuarios.

Por otro lado, recordemos que la Gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera ordenó la reapertura gradual de los sectores económicos, debido al veloz comportamiento que ha tenido el virus en el municipio; así como también la reciente prohibición de los motocarros, mototaxis y bicicoche, ya que es una población expuesta al Covid-19 porque permanecen todo el día en la calle; y por ello se dispuso de un ingreso de emergencia de 100 mil pesos con el propósito de subsanar sus necesidades y salvar sus vidas.
No obstante, aun abordadas las medidas antes mencionadas para preservar la salud de los habitantes en Soledad, algunos establecimientos comerciales en el sector América Bar han abierto sus puertas al público, a sabiendas que es una restricción; como también el sector informal de los motocarros, mototaxis y bicicoches, pisotearon la ley de no circular en ningún rincón del municipio y aun así continúan laborando como si no nada y llenando el vehículo con pasajeros. Si bien es cierto, la conducta de los indisciplinados es la vía más segura para que el virus se siga transportando sin límites en el Atlántico y Barranquilla, los muertos y contagios cada vez son más y es devastador que a estas alturas del partido aun persiste en la sociedad la ignorancia. ¿Qué está pasando?.Pese a las entregas de mercados que se han llevado a cabo en el municipio de Soledad para mantener a la población confinada, la realización de campañas pedagógicas con el fin de transmitir un mensaje de concientización a la comunidad frente a la pandemia del Covid-19, sumado a eso, el seriado de decretos acompañados de ley seca y toque de queda que se han implementado para promover el aislamiento preventivo obligatorio con miras de detener la propagación del coronavirus en el municipio, aun así, existe una gran parte de los ciudadanos que continúa violando e irrespetando la normativa del Gobierno Nacional, departamental y municipal.
El llamado a mantener el distanciamiento físico a 2 metros, los saludos de besos y abrazos, el uso de tapabocas y la continua desinfección, son lineamientos y precauciones que los habitantes se han pasado por la faja, sin importar el panorama desolador que vive hoy el Departamento, encontrandose en una linea crucial, en la cual no ha iniciado el pico más alto y el ente territorial pasó a ser el ojo del huracán por encontrarse categorizado como la región con más contagios de Colombia.
La indisciplina y desobediencia sigue primando por encima de la salud de todos, ejemplos claros se observan en los puntos bancarios de Soledad, donde las personas se congregan sin respetar un distanciamiento, careciendo del porte de los elementos de bioseguridad para la prevención de su salud. Las filas a las afueras de las entidades pueden convertirse en un foco de contagio, estas no cuentan con una supervisión palpable; ya que los uniformados encargados de velar por el cumplimiento y orden son invisibles, porque no se apersonan del mal comportamiento de los usuarios.
Por otro lado, recordemos que la Gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera ordenó la reapertura gradual de los sectores económicos, debido al veloz comportamiento que ha tenido el virus en el municipio; así como también la reciente prohibición de los motocarros, mototaxis y bicicoche, ya que es una población expuesta al Covid-19 porque permanecen todo el día en la calle; y por ello se dispuso de un ingreso de emergencia de 100 mil pesos con el propósito de subsanar sus necesidades y salvar sus vidas.
No obstante, aun abordadas las medidas antes mencionadas para preservar la salud de los habitantes en Soledad, algunos establecimientos comerciales en el sector América Bar han abierto sus puertas al público, a sabiendas que es una restricción; como también el sector informal de los motocarros, mototaxis y bicicoches, pisotearon la ley de no circular en ningún rincón del municipio y aun así continúan laborando como si no nada y llenando el vehículo con pasajeros. Si bien es cierto, la conducta de los indisciplinados es la vía más segura para que el virus se siga transportando sin límites en el Atlántico y Barranquilla, los muertos y contagios cada vez son más y es devastador que a estas alturas del partido aun persiste en la sociedad la ignorancia. ¿Qué está pasando?.
#DIARIOLALIBERTAD
dawad

Anuncios

Comenta aquí: