Fidelina Camacho Barros, es la misma mujer que el pasado 7 de septiembre logro escandalizar el edificio donde funciona el ministerio público de Barranquilla, pues en esta ocasión la encontramos en la puerta del Juzgado Séptimo de Familia en donde maldecía a los jueces de esta Ciudad porque según ella no han impartido justicia como debe ser. durante sus reclamos aducía que había sido estafada por directivos de la Universidad Metropolita; quien señala al anterior rector del alma mater, Alberto Acosta, que en el año 2016 le prometió un cupo de especialización de anestesiología por un valor de $100 millones de pesos, pero cuando fue hacer uso del cupo, ya se había pasado el tiempo y debía pagar la suma de $32 millones de pesos adicionales, lo que costaba la matricula, pero cuando logró reunir el dinero ya habían revendido el cupo de su hijo.

“es que la justicia aquí en Barranquilla los ha apoyado a ellos, se dice que es por dinero, mira que ahora sí lograron una medida de aseguramiento para ellos, vino la Juez séptima de familia María Antonia Acosta que no debería conocer caso penales les revocó la medida de aseguramiento en contra de estos individuos” como son señalados por la reclamante.


De acuerdo a lo manifestado por Camacho Barros en su denuncia, su hijo empezó a realizar en el 2015 los trámites para estudiar nuevamente en “La Metro”, esta vez en una especialización en anestesiología y reanimación, para lo que recurrió al Dr. Francisco Niebles, “mano derecha de Alberto Acosta” entonces rector del alma mater.
Según los denunciantes, Acosta Pérez, utilizando a un intermediario, quien en este caso fue el médico Francisco Niebles, les pidió a cambio de la promesa de garantizar el ingreso del egresado al programa de postgrado, la suma de 100 millones de pesos, los cuales supuestamente le servirían para no verse obligado a competir por la posibilidad.
En medio de miradas de los funcionarios de la entidad, la mujer desafiaba a la Juez tratándola de corrupta lo que no fue indiferente ante los usuarios que se encontraban en el lugar, quienes apoyaban la conducta de la señora Camacho.
En estos momentos Fidelina, quien es abogada de profesión, viene emprendiendo una lucha jurídica contra los directivos de la UniMetro, a quienes tilda de poderoso; pese a que ha manifestado su inconformismo ya que ha llevado el caso a los entes investigativo sin encontrar solución a su problema. Cabe recordar que en días pasados, durante la audiencia de medida de aseguramiento contra los directivos de la Universidad Metropolitana, Alberto y Juan José Acosta, se presentó un hecho similar en las afueras del centro de servicios judiciales.
Según se escucha en los anteriores videos, en esa oportunidad tanto la señora como el joven, les reclamaban a las dos mujeres del Ministerio de Educación Nacional, de haber recibido astronómicas sumas de dinero, al tiempo que el joven les recuerda a las integrantes del MEN, que él lleva tres años denunciando que le robaron 100 millones de pesos, sin que hasta el momento le sean devueltos esa cuantía que consiguió por medios de prestamos a entidades financieras. Ahora esperaremos pronunciamientos de los directivos del alma Mater sobre estos episodios, que se ha convertido en una historia de nunca acabar.
De acuerdo a lo manifestado por Camacho Barros en su denuncia, su hijo empezó a realizar en el 2015 los trámites para estudiar nuevamente en “La Metro”, esta vez en una especialización en anestesiología y reanimación, para lo que recurrió al Dr. Francisco Niebles, “mano derecha de Alberto Acosta” entonces rector del alma mater.
Según los denunciantes, Acosta Pérez, utilizando a un intermediario, quien en este caso fue el médico Francisco Niebles, les pidió a cambio de la promesa de garantizar el ingreso del egresado al programa de postgrado, la suma de 100 millones de pesos, los cuales supuestamente le servirían para no verse obligado a competir por la posibilidad.
Lo anterior no paró allí, Fidelina con gran esfuerzo logró reunir el dinero extra pero al parecer según denuncia, ya habían revendido el cupo de su hijo.
“Es que la justicia aquí en Barranquilla los ha apoyado a ellos, se dice que es por dinero, mira que ahora sí lograron una medida de aseguramiento para ellos, vino la Juez séptima de familia María Antonia Acosta que no debería conocer caso penales les revocó la medida de aseguramiento en contra de estos individuos” , puntualizó Fidelina a través de su apoderado lucha ante los estrados judiciales en contra de los directivos de la Universidad metropolitana de Barranquilla, a quienes señala de poderosos, pues considera que al haber llevado el caso a los entes investigativo, no ha visto resultado favorable a sus pretensiones.
Es tal el desespero de Fidelina que durante la audiencia de medida de aseguramiento contra los directivos de la UniMetro, en las afueras del centro de servicios judiciales tanto la señora como el joven, les reclamaron a las dos mujeres del Ministerio de Educación Nacional, señalándolas presuntamente de haber recibido fuertes sumas de dinero.
Por su parte, el joven recordó que su denuncia cumple tres años frente al robo de los 100 millones de pesos y aún no les han devueltos el dinero que tanto esfuerzo les toco conseguir y reunir haciendo uso de créditos con entidades financieras.
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